Mario E. Fumero
Efesios 4:25 «Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros».
Cuanto más grande es la mentira, tristemente más seguidores tienen. Esto lo podemos ver en el campo de la política y en el campo de la religión. ¿Porque a la gente le gusta más la mentira que la verdad? Porque la mentira alimenta la ilusión, mientras que la verdad te confronta con la realidad, y tristemente a la gente le gusta vivir engañada. Es por ello que todas las sectas se fundamentan en predicar una mentira lucrativa, la cual tiene más seguidores que los que predican una verdad confrontativa.
La Biblia nos ordena que debemos de hablar siempre con la verdad, y aunque la verdad a veces duele, debemos transmitir la con amor (Efesios 4:15) pero a la vez con firmeza. No podemos llamarle a lo negro blanco y tampoco a lo malo bueno (Isaías 5:20). No podemos fundamentar el evangelio en una oferta barata.
Demandar es espantar, ofrecer es atraer. Tristemente nuestro mundo está fundamentado en el marketing, y esté alimenta la ambición y el bienestar sobre el sacrificio y la entrega. Esto se ve evidenciado con la existencia de dos tipos de iglesias, 1) Las que dicen que crecen, pero en realidad están engordas. 2) los menguan, pero en realidad están creciendo. ¿Cómo explicar esto?. Lo analizaremos en el próximo artículo.

