PECADO, SALVACIÓN Y PREDESTINACIÓN

Uno de los conflictos teológicos predominante a lo largo del cristianismo, y que hoy a tomado fuerza dentro de los movimientos liberales de la teología es el hecho de que una vez salvo, somos siempre salvo, lo que le concede a algunos creyentes licencia pera pecar, pues la gracia es absoluto, y no importa la vida que uno viva, porque el perdón no tiene limites

Al llegar a este punto, surge el dilema sobre si la salvación dada por Jesús es inmutable y permanente bajo cualquier circunstancia, que una vez salvo, somos siempre salvos aunque pequemos. Es aquí donde aparece el histórico conflicto teológico sobre el calvinismo, que establece el principio de una predestinación establecida por Dios desde antes de nacer y el arminianismo, que establece la condicionalidad de esta salvación. Los arminianos a menudo suponen que “muerte” significa “ir al infierno”o “perder la salvación,” pero no hay la evidencia exegética necesaria para esta conclusión[1].  

¿Se puede perder la salvación? Bíblicamente es un tema que tiene su pro y su contra. Los defensores del calvinismo (que es mas bien doctrina agustiniana) se apoyan en Romanos 8:29-30 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. Este concepto de predestinó es la fuente que establece que fuimos escogidos, unos para ser salvo y otros para ser condenado. Amparado en esta premisa, algunos viven lujuriosamente, echando por la borda el llamado a la santidad y a la separación de las costumbres vanas de este mundo, como enseña 1 de San Pedro 1:18-20 “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”. Este concepto de “predestinar” puede tener dos connotaciones, una la existencia de un grupo que seria salvo, o una selección individual establecido por Dios desde antes del nacimiento de un ser humano.

Algunos movimientos que promueven la predestinación tienden a institucionalizar el pecado como algo que no trae consecuencias, siempre y cuando uno haya sido predestinado, afirmando, como dice el teólogo Bray que una persona salva nunca puede perder la salvación cuando peca: “Un cristiano que comete pecado ciertamente no pierde su salvación[2]. Otros afirman que “Si nuestra salvación no está asegurada, entonces nuestro nuevo nacimiento debería ser capaz de morir o deberíamos ser capaces de destruirlo por algún acto de pecado. Pero nunca el Nuevo Testamento sugiere siquiera que tal cosa pudiera ocurrir[3].” Como fruto de esta corriente se establece una salvación incondicional y una salvación particular, en donde nada tiene que hacer el hombre, anulándose totalmente el libre albedrío. Esta idea se radicaliza en algunos movimientos como “Creciendo en Gracia” en donde el pecado no existe, tampoco el diablo ni el infierno, de tal forma que el dar lugar a la carne y vivir en pecado es normal, porque si no hay pecado, entonces no existe el mal, por lo que todo es licito.

La predestinación tiene un trasfondo gnóstico, pues establece una idea predominante procedente de las corrientes griegas del gnosticismo, que decía que la naturaleza completa estaba depravada. Esto da lugar a la depravación o Inhabilidad total del ser humano para ser salvo, a menos que Dios haga toda la obra. Esta creencia es “probablemente una de las doctrinas más desen-tendidas del Calvinismo. Cuando los Calvinistas hablan de la raza humana como “totalmente depravados”, están haciendo una declaración extensiva en lugar de intensiva. El efecto de la caída en el hombre es que el pecado se ha extendido a cada parte de su personalidad, sus pensamientos, emociones y su voluntad. No necesariamente que ellos sean intensamente pecaminosos, sino mas bien que el pecado se ha extendido a todo su ser.   El hombre no regenerado esta muerto en sus pecados(Romanos 5:12). Sin el poder del Espíritu Santo, el hombre natural esta ciego y sordo al mensaje del Evangelio (Marcos 4:11ss.). Esta es la razón del porque la Depravación Total ha sido llamada Inabilidad Total. El hombre sin el conocimiento de Dios nunca vendra a reconocer esta doctrina a no ser que Dios le dé vida a través de Cristo (Efesios 2:1-5)”[4].

Después aparece el hecho de la proclamación de la Elección Incondicional, la cual se fundamenta en el principio de que “Dios escoge, desde antes de la fundación del mundo, (Efesios 1:4-8) a aquellos que de los cuales Dios se place, a fin de traerlos al conocimiento de sí mismo, esto no esta basado en ningún mérito de los elegidos, ni basado en el pre-conocimiento de Dios para descubrir quien va aceptar su oferta del Evangelio.

Dios ha elegido, basado única y solamente por el consejo de su propia voluntad, algunos para vida eterna y otros para condenación (Romanos 9:15,21). Sin embargo esta doctrina no deja de lado la responsabilidad del hombre para creer en la obra redentora de Dios El Hijo (Juan 3:16-18).

Hay una tension en las Sagradas Escrituras entre la soberanía de Dios en la salvacion y la responsabilidad del hombre para creer, la cual esta doctrina no trata de resolver. Ambas son verdad, el negar la responsabilidad del hombre es afirmar un hiper-calvinismo (no bíblico); y el negar la soberanía de Dios es afirmar un Arminianismo, el cual tampoco es bíblico.

Los elegidos son salvados para buenas obras (Efesios 2:10), y estas son resultado de la gracia salvadora de Dios, la cual es iniciada en el proceso de salvación, primero la fe proclamada por Pablo y seguida por la fe proclamada por Santiago; es lo que Pedro trata de decir cuando exhorta al cristiano a hacer su “llamado” y “elección” segura, (2 Pedro 1:10); llevar el fruto de las buenas obras es una indicación que Dios ha sembrado las semillas de su gracia en tierra fértil[5]”.

 Mientras los armínianos proclaman que no existe una salvación sujeta al capricho de Dios. La Salvación es completada por medio de los esfuerzos combinados de Dios (quien toma la iniciativa) y el hombre (quien debe responder) — siendo la respuesta del hombre el factor determinante. Dios ha proveído salvación a todo el mundo, pero su provisión se hace efectiva solamente para aquellos quienes, de su propia libre voluntad, “escogen” cooperar con El y aceptan la oferta de su gracia. En e;l punto crucial, el hombre juega el rol decisivo; es así el hombre, no Dios, el que determina quienes serán los recipientes del don de la salvación.

 EL LLAMADO A SER SANTO

Podemos dedicar un libro completo a plantear los puntos de vista de estas dos doctrinas contrapuestas. Sea que la salvación sea permanente, o este sujeta a situaciones determinada que permita perder, lo importante es aceptar que debemos vivir santamente y no usar la gracia absoluta para vivir licenciosamente. Sea que somos predestinado desde antes de nacer con el dedo de Dios, o que dependa de nosotros un 50% el ser salvo, aceptando su llamado, la verdad es que debemos vivir como hijos de Dios por elección o predestinación, conforme a los postulados de la Palabra, y apartarnos de iniquidad (2 Tim 2:19), para vivir santa y piadosamente como ordena el Señor, pues sin santidad nadie vera al Señor (Hb 12:14).

El fuerte del mensaje de los que proclaman un liberalismo frente al pecado, con licencia para pecar se fundamenta en la expresión “gracia”, una gracia irresistible que exime de culpa toda acción pecaminosa, sin necesidad de arrepentimiento porque Dios es la respuesta positiva del elegido al llamado interno del Espíritu Santo, cuando el llamado externo es hecho por medio de las escrituras (predicadora). Esto hace que tal gracia lo inunde todo, por lo que convierte en el salvoconducto para dar lugar a los deseos carnales.

Es bueno analizar el término gracia. Según el diccionario de Vine “el sentido hebreo es «favor; gracia». La raíz, que significa «favorecer», es un término semítico común. En acádico, el verbo enenu («compadecer») está relacionado con hinnu («favor»), que solo aparece como nombre propio. El nombre hebreo jen está 69 veces, sobre todo en el Pentateuco y en los libros históricos hasta Samuel. Es un poco más frecuente en los libros poéticos, aunque casi no figura en los libros proféticos. El primer caso se encuentra en Gn 6.8: «Pero Noé halló gracia en los ojos de Jehová».[6]  En el N.T. esta ligada al término dar algo de gratis, hacer un gran favor, obtener algo a cambio de nada, recibir una dadiva. No es una carta blanca o indulgencia para hacer lo que nos da la gana, sino un regalo obtenido por el precio que otro pago.

[1] – Joseph C. Dillow, Reign of the Servant Kings [El reino de los reyes siervos] (Hayesville, NC: Schoettle Publishing Co., Second Edition, 1993), p. 417. [Comentario: Afirmaciones dogmáticas pero no escriturales son hechas a menudo por los proponentes de la predestinación. El estudiante de las Escrituras debe meramente ir a la Biblia para aprender que el pecado puede llevar al cristiano a su muerte espiritual, como lo enseñó Jesús en Lucas 15:24,32. Vea también nuestro tratado titulado Dieciocho ejemplos bíblicos en http://www.evangelicaloutreach.org/dieciochoejemplos1.htm].

[2]. Bray, Once Saved Always Safe [Una vez salvo, siempre a seguro], p. 27

[3] .  Charles C. Ryrie, So Great Salvation [Tan grande salvación] (Victor Books, 1989), p. 139

[4] – Tomado de  www.vidaeterna.org del tema Comparación entre dos Sistemas de Salvación
Arminianismo vs. Calvinismo

[5] – Idem al anterior. Tomado del Internet. Este material fue tomado de Romans: An Interpretive Outline, (Romanos: Una bosquejo interpretativo) por David N. Steele y Curtis Thomas, ministros Bautistas en Little Rock, Arkansas, hacen un contraste de los Cinco Puntos del Calvinismo con los Cinco puntos del Arminianismo en la forma más clara y más concisa encontrada por el Sr. Loraine Boettner. Est’a tambien incluida como Apendice en The Reformed Doctrine of Predestination (La Doctrina Reformada de Predestinación), por el Sr. Boettner. Cada uno de estos libros son publicados por la Presbyterian and Reformed Publishing Co., Phillipsburg, N.J.

[6]Vine, W. (2000, c1999). Vine diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Neuvo Testamento exhaustivo (electronic ed.). Nashville: Editorial Caribe.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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