¿QUÉ OCURRE CUANDO HAY LEYES BUENAS, CON HOMBRES MALOS?

Mario E. Fumero

Una de las tendencias humanas más comunespara para enfrentar la descomposición social, es establecer leyes más rígidas, e implantar normas que traten de evitar la proliferación, tanto de la corrupción, como de la violencia y el caos. Es entonces cuando los legisladores modifican los códigos penales, propone nuevas constituciones, y muchas veces, adoptan medidas radicales, limitando la libertad de las personas, a fin de evitar los conflictos creados por la desobediencia civil.

Frente a todas estas realidades nos hacemos la pregunta; ¿pueden las leyes buenas, modificar los malos hábitos y tendencias de la personas? Las leyes aparecen para regular la convivencia social, y determinar todos aquellos aspectos que según la ética y la moral va contra la convivencia, o los valores tradicionales de una sociedad. La identidad moral de los pueblos está determinada por su ética religiosa. Pueden ser pueblos con trasfondo cristiano, islámico, budista, taoísta, o de cualquier otro tipo de religión, pero indudablemente, todas ellas tienen un código moral que se definen como las leyes básicas de la identidad de esa nación.

Nuestros países latinoamericanos proceden de un trasfondo cristiano. El fundamento de la fe cristiana radica en la observación de las leyes de Moisés, y el principio proclamado por Jesucristo del amor, misericordia y justicia. Partiendo de estas premisas, los estados establecen leyes. La ley fundamental de una nación se llama “constitución”, y basado en ella, se establecen las leyes secundarias. Todos los países democráticos cuentan con un congreso o cámara de diputados, donde se legisla, para establecer las normas que regulen las funciones del Estado y la convivencia entre las personas sujetas a la constitución.

No podemos negar que en Honduras hay leyes buenas. Tenemos tantas leyes buenas, que cuesta trabajo recordarlas. Sin embargo, cada rato se modifican algunas leyes, para hacerlas más fuertes, debido a la descomposición social en la cual va cayendo la sociedad. Pese a que tenemos muchas leyes, sigue prevaleciendo la corrupción, violencia e  impunidad. ¿De qué nos sirve las leyes buenas, cuando no pueden frenar los males existentes? y ¿por qué no pueden las leyes atenuar los problemas sociales que actualmente vivimos? Cada vez que aparece un problema social de gran envergadura, se legislan nuevas normas para controlarlo, pero en la realidad, de nada sirven; ¿por qué?

La culpa del problema no está en las leyes, porque aunque la ley sea buena, tristemente la naturaleza humana es mala, y está viciada. Es por eso que es hicieron las leyes, para tratar de corregir y señalar la naturaleza humana viciada (Efesios 4:22). De manera que no podemos esperar que los hombres viciados por el pecado puedan gobernar con leyes buenas y hacerle justicia, cuando ellos mismos no son justos ni rectos. Los males de la sociedad no están en los sistemas, sino en los individuos que forman los sistemas.

Podremos cambiar mil veces las leyes y las constituciones de los países, pero siempre aparecerán los mismos problemas; ambición, soberbia, vanagloria, codicia, deseo de poder y una larga lista de etcéteras. Podríamos afirmar que la ideología marxista, en su concepto de igualdad y justicia, era buena, pero los que trataron de implantarla no lo eran, y el sistema fracaso. Entonces ¿cómo puede haber un sistema justo, cuando los que gobiernan son injustos? Tristemente en nuestros países existe el refrán que afirma “el quehacer la ley, hace la trampa” y la justicia de los hombres es parcial, vendible y se ajusta siempre a favorecer a los más poderosos. Por lo tanto, necesitamos cambiar al hombre, para que prive la disposición de obedecer la ley, y actuar con temor y temblor delante de Dios.

¿Cómo cambiar el caos social y la corrupción? No es con el establecimiento de una nueva constitución, que siempre los corruptos la violaran, sino llevar al ser humano a un cambio de corazón y  hacer que se vuelva a Dios. Debemos reconocer que somos incapaces de vivir por nuestras propias fuerzas bajo la ley, y dejar que Dios transforme nuestras vidas, y como dice la palabra, “nos haga una nueva criatura” (2 Corintios 5:17).

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a ¿QUÉ OCURRE CUANDO HAY LEYES BUENAS, CON HOMBRES MALOS?

  1. ileana dijo:

    así es, el problema está en el corazón, el pecado.

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