LA REFORMA PROTESTANTE

Miguel Núñez

La Reforma protestante fue un período en la historia durante el cual Dios levantó una serie de hombres apasionados por Su Palabra y Su iglesia. Hombres como Martín Lutero y Juan Calvino, aunque falibles, amaban a Dios y Su verdad, y por tanto fueron usados por el Señor de manera muy especial. Cuando ellos encontraron prácticas no bíblicas que habían permeado la iglesia, alzaron la voz en contra de éstas. Cada uno buscaba enfatizar aspectos específicos que respondían a realidades particulares de su momento histórico.

Los principios establecidos en las Escrituras afectan todas las áreas de la vida. De igual modo, cuando nos alejamos de los estándares y del diseño de Dios en dichas Escrituras, esto se refleja en todas las esferas de la sociedad. Las diez enseñanzas centrales del período de la Reforma tuvieron un impacto tal, que catapultaron el desarrollo de las naciones.

Después de Agustín de Hipona (354–430 d.C.), la iglesia comenzó a caer en un deterioro progresivo tanto desde el punto de vista del entendimiento teológico como desde el punto de vista moral. Esta espiral descendente culminó con la explosión del movimiento de la Reforma iniciado por Martín Lutero, cuyo ánimo se vio provocado al ver que el perdón de pecados era vendido a través de lo que se conoció como la venta de las indulgencias. Muchos consideran los años del siglo quinto al quince como los años oscuros de la iglesia y en gran medida la sociedad misma entró en un período de oscuridad.

No creo que sea una sorpresa que la oscuridad de la iglesia fuera acompañada de cierta oscuridad en la sociedad también ya que la iglesia es la luz del mundo y la sal de la tierra. Aún más, Dios llama a Su iglesia “columna y sostén de la verdad” (1 Tim. 3:15). Si no hay una institución que proclame la verdad de Dios, no podemos contar con una sociedad que tenga el favor de Dios, ni la cosmovisión bíblica que permita el desarrollo y el florecimiento humanos. Por esos mil años a los que aludimos, con raras excepciones, la predicación de la Palabra no fue lo que había sido antes y no fue lo que fue después de la época de la Reforma. Entonces la iglesia se convirtió más bien en un poder político-religioso, altamente corrupto. Algunas de las primeras denuncias en contra de la iglesia fueron más bien de índole moral, pero para la época de Lutero la corrupción de la parte doctrinal fue tanta que la controversia hizo erupción en la Catedral de Wittemberg, Alemania, el 17 de abril de 1517.

En ese momento, Dios levantó a este monje desde el mismo seno de la Iglesia Católica, de nombre Martín Lutero, quien entendió cuán distorsionada estaba la doctrina de la justificación por fe que enseña la Biblia. Para Lutero, la justificación por la fe es la doctrina sobre la cual la iglesia se levanta o se cae. Las “doctrinas de la gracia” como las llamamos hoy, comenzaron a ser conocidas y enseñadas a nivel del pueblo a partir de ese momento y la iglesia comenzó a reverdecer. Su luz comenzó a brillar. La frase con la que se ha dado a conocer este período es: “Después de la oscuridad, luz”. Después de cientos de años de oscuridad, finalmente, Dios hizo regresar la luz a la sociedad europea y desde allí hasta Norteamérica.

Cuando esas doctrinas se predicaron en Europa, el continente fue revolucionado. La sociedad avanzó en términos del desarrollo de la democracia de los gobiernos, la educación y la ciencia fueron propulsadas y en general el movimiento de la Reforma fue acompañado por el progreso de las naciones. Fue justamente este movimiento que proveyó la plataforma y la cosmovisión que permitió esos avances. Hasta el día de hoy, la mayoría de las naciones desarrolladas de Europa y Norteamérica lograron su progreso por haber sido fundamentadas en los principios desarrollados por los reformadores que crearon una ética de trabajo y de investigación que aún no ha sido superada.

Quinientos años después de la Reforma, estas enseñanzas son grandemente desconocidas en Latinoamérica. En la mayoría de los lugares donde se han conocido no han tenido la oportunidad de impactar la sociedad y quizás esto explique por qué nuestras naciones en el sur global no han tenido el desarrollo de las del norte.

De aquí mi interés en que estas doctrinas sean dadas a conocer porque la única esperanza de la sociedad es el evangelio de Jesucristo que puede cambiar el corazón del hombre y su forma de pensar. Estas doctrinas de la gracia, literalmente transformaron la Europa de Martín Lutero y Juan Calvino e impactaron enormemente la sociedad norteamericana en la época de los puritanos y hasta los tiempos más recientes. El primer gran avivamiento de Norteamérica liderado por Jonathan Edwards y George Whitefield se produjo por la predicación de estas verdades.

Grandes hombres como el apóstol Pablo fueron transformados por el entendimiento de estas doctrinas y lo mismo ha ocurrido en la historia de la iglesia con los reformadores del pasado. Cualquier nivel de transformación que haya ocurrido en mi propia vida, pensando en mí mismo como un hombre común, está también relacionado con el impacto de estas enseñanzas. Sin lugar a dudas nada cambió mi vida, mi mente, mi corazón, mi fe, mi confianza y mi imagen de Dios como el entender las cosas que enseñamos en este libro.

La mejor manera de enfocar estas doctrinas es ver la gloria de Dios en la salvación. Al final de la historia, lo que estas doctrinas hacen es poner la gloria de la salvación del hombre en donde debe estar: ¡en Dios!. Por mucho tiempo esa gloria ha estado compartida entre Dios y el ser humano, mientras que estas doctrinas nos dicen: No, la gloria es exclusivamente de la persona de Dios y el ser humano es un receptor de las misericordias del Señor que jamás terminan.

SOLA ESCRITURA, fue el grito de batalla de los reformadores, el cual establece que la Biblia es la máxima autoridad en todo lo relacionado a la fe y a la práctica de ésta. Es una doctrina que defiende la autoridad de la Palabra de Dios, así como la suficiencia de las Escrituras. Sola Escritura es considerado como el principio formal de la Reforma para referirse a aquello donde residía la autoridad del movimiento (en las Escrituras solamente). Sola Fide o salvación solo por fe, el principio sobre el cual la iglesia se levanta o se cae, fue llamado el principio material de la Reforma o la enseñanza principal que le dio forma a todo el movimiento.

500 años después, Latinoamérica ha comenzado a despertar a estas enseñanzas y hoy vemos a una nueva generación abrazando y proclamando las enseñanzas que cambiaron el mundo de Europa y Norteamérica. Necesitas unirte a este movimiento transformador en nuestro continente donde podamos proclamar a Dios como el centro de la historia; donde podamos ver a Cristo y Su evangelio como el centro de la predicación y donde la Biblia esté en el centro de la vida de la iglesia para la gloria de Dios solamente.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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4 respuestas a LA REFORMA PROTESTANTE

  1. Edgardo Arita dijo:

    Lastimosamente el cristianismo sigue atado a Roma y bajo su autoridad y Lutero de perseguido se volvió perseguidor de los judios, lo hace evidente en su libro “Sobre los judíos y sus mentiras” que lástima verdad.
    Acuérdese de Génesis 12:3
    Antisemitismo de Martín Lutero

    Martín Lutero
    Martín Lutero (1483–1546), líder religioso del protestantismo alemán, tuvo una influencia significativa en el antisemitismo de su país, debido a algunos de sus escritos y afirmaciones.

    Evolución de sus ideas Editar
    La actitud de Lutero hacia los judíos cambió a lo largo de su vida. En una primera fase de su carrera –hasta 1536 más o menos– expresó gran preocupación por su situación en Europa y manifestó gran ilusión con la idea de convertirlos al cristianismo a través de sus reformas evangélicas. Más tarde, sin embargo, denunció al pueblo judío y alentó a sus compatriotas en su persecución. En un párrafo de su obra Von den Juden und ihren Lügen [Sobre los judíos y sus mentiras] (1543) deplora el fracaso de la cristiandad en sus intentos de expulsión.[1]​

    Primeros años Editar
    El primer comentario conocido de Lutero acerca de los judíos se encuentra en una carta escrita al reverendo Georg Spalatin en 1514:

    La conversión de los judíos solo puede ser obra de Dios operando desde dentro, y no trabajo del hombre —o más bien intento— desde afuera. Si sus transgresiones se toleran, seguirán otras peores. Pues al abandonarse a la reprobación de la Ira de Dios pueden llegar a volverse incorregibles y, como dice el Eclesiastés, al que es incorregible la corrección lo empeora en lugar de mejorarlo.[2]​

    En 1519 Lutero desafió la doctrina “Servitus Judaeorum” (“Servidumbre de los Judíos”), establecida en el Corpus Iuris Civilis, de Justiniano I, desde 529-534. Lutero escribió: «Teólogos absurdos defienden el odio a los judíos… ¿Cómo consentirán los judíos en unirse a nuestras filas, viendo la crueldad y la animosidad que les dirigimos, si en nuestro comportamiento hacia ellos nos parecemos a los cristianos menos que las bestias?».[3]​

    En su ensayo de 1523 “El hecho de que Jesucristo nació judío”, Lutero condenó el trato inhumano a los judíos, y exhortó a los cristianos a tratarlos con amabilidad. Ferviente deseo de Lutero fue que los judíos oyeran el Evangelio proclamado con claridad, lo que los movería a convertirse al cristianismo. En este sentido, argumentó:

    Si yo hubiera sido judío y hubiera visto a semejantes imbéciles y alcornoques gobernar y enseñar la fe cristiana, habría llegado a ser antes un cerdo que un cristiano. Han tratado a los judíos como si éstos fueran perros en lugar de seres humanos; no han hecho más que burlarse de ellos y apoderarse de sus bienes. Cuando los bautizan no les muestran nada de la doctrina o de la vida cristianas, sometiéndolos solo al papismo y la burla… Si los apóstoles, que eran también judíos, hubiesen hecho con nosotros, los gentiles, lo mismo que nosotros, gentiles, hemos hecho con los judíos, nunca habría habido un cristiano entre los gentiles… Cuando nos inclinamos a presumir de nuestra posición [de cristianos], debemos recordar que no somos sino gentiles, mientras que los judíos son del mismo linaje de Cristo. Somos extranjeros y familia política, mientras que ellos son parientes de sangre, primos y hermanos de nuestro Señor. Por lo tanto, si se quiere presumir de carne y sangre, los judíos se encuentran en realidad más cerca de Cristo que nosotros… Si realmente queremos ayudarlos, debemos guiarnos en nuestro trato con ellos, no por la ley papal, sino por la ley del amor cristiano. Debemos recibirlos cordialmente, y permitirles comerciar y trabajar con nosotros, para que tengan la ocasión y la oportunidad de asociarse a nosotros, escuchar nuestra enseñanza cristiana y el testimonio de nuestra vida cristiana. Algunos de ellos se mostrarán duros de mollera, ¿y qué? A fin de cuentas, tampoco nosotros mismos somos todos buenos cristianos.[4]​

    Agitación antijudía Editar
    Posteriormente, Lutero hizo campaña con éxito contra los judíos en Sajonia, Brandeburgo y Silesia. En agosto de 1536, el príncipe elector de Sajonia, Juan Federico, emitió un mandato que prohibía a los judíos habitar, participar en negocios, e incluso atravesar su reino. Un shtadlan (mediador) judío alsaciano, el rabino Josel de Rosheim, pidió al reformador Wolfgang Capito acercarse a Lutero a fin de obtener una audiencia con el príncipe, pero Lutero rechazó toda intercesión.[5]​ En respuesta a Josel, Lutero se refirió a sus intentos fallidos de convertir a los judíos: «(…) de buen grado favorecería a su pueblo, pero no voy a contribuir a su obstinación [judía] con mi propia amabilidad. Deberá usted encontrar otro intermediario para con mi buen señor».[6]​ Heiko A. Oberman toma nota de este suceso como muy significativo en la actitud de Lutero hacia los judíos: «Incluso hoy en día este rechazo es a menudo juzgado como punto de inflexión decisivo en la transformación luterana de la amabilidad a la hostilidad hacia los judíos».[7]​

    Josel de Rosheim, quien intentó ayudar a los judíos de Sajonia, escribió en sus memorias que la situación era «debida a que el sacerdote llamado Martín Lutero –¡que su cuerpo y alma se fundan en el Infierno!– escribió y publicó muchos libros heréticos en los que dijo que todo aquel que ayudara a los judíos estaba condenado a la perdición».[8]​ Robert Ashley Michael, profesor emérito de Historia Europea en la Universidad de Massachusetts Dartmouth, escribe que Josel pidió a la ciudad de Estrasburgo que prohibiera la venta de las obras antijudías de Lutero; se negaron en principio, pero cedieron cuando cierto pastor luterano, en Hochfelden, animó en un sermón a sus feligreses a que asesinaran a los judíos.[9]

  2. Balmer Maestre M. dijo:

    Ante todos estos escritos de Martín Lutero esta claro que tenía un conflicto mental en cuanto a quieres son en realidad los judíos que son desendientes de Abraham al cual Dios le dijo Gen. 12:3 bendeciré a los que bendigan y a los que te maldigan maldeciré y entre otras cosas nuestro redentor Jesús de Nazareth nació, vivió y murió como Judío. Por otro lado la iglesia católica romano tuvo su origen cuando la iglesia primitiva (iglesia de los apóstoles) se vio obligada a aceptar parte del paganismo en su creencia por la ola de persecución que llegó a traves de los 10 primeros emperadores que tuvo el imperio romano.

  3. David Perez dijo:

    Yo no soy ningún erudito ni mucho menos; soy simplemente un hijo de Dios, que asiste a una iglesia en la que se predica la palabra de Dios tal como está en la biblia. Mi única visión y meta en esta vida, es conocer a mi Salvador cada día mas y de verdad.
    Doy muchas gracias al Señor, porque a través de toda la historia de la iglesia de Cristo, en medio de la historia de la humanidad, Dios se ocupó de preservar milagrosamente las escrituras para que llegasen a nuestras manos en este siglo que nos a tocado vivir. Y en ese proceso muchos hermanos nuestros tuvieron que dar su vida, y mucha sangre de hijos de Dios fue derramada para que no nos faltase a nosotros.
    Ahora bien, creo firmemente que a nuestro Señor Jesucristo, (a muchos hijos suyos, y a mi), no le gusta para nada, las afirmaciones echas en el articulo publicado aquí, con respecto a decir:” que por causa de la reforma, progresó social y económicamente Europa, (en cierto modo fue verdad) y que los países del sur no han progresado por no creer lo que creyeron Europa y sus reformadores”.
    ¿No creen que es un poco complicado y cantoso afirmar eso?. Cuando las colonias inglesas, portuguesas, o españolas…con su hipocresía religiosa, engañaron, robaron y hasta asesinaron en esos lugares. ¿Que me dicen de los “hermanos” británicos, cuando fueron a África a “cazar” seres humanos para que les sirvan de esclavos?
    Y ahora mismo cuantos se llenan la boca con Dios y con la reforma y promueven guerras en los países pobres para sacar provecho de ellos sin importarles en absoluto su progreso.
    El Señor siga teniendo misericordia de nosotros y ojalá sean abiertos los ojos de muchos para ver realmente nuestra miseria y pobreza delante de El; entendiendo que todo lo material y terrenal se va a quedar aquí en la tierra, que no nos vamos a llevar nada…
    La pregunta es: ¿Con que nos vamos a presentar delante de El en aquel día?
    “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
    Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.
    Colosenses. 3: 1,2.

  4. manuel dijo:

    ese articulo esta lleno de falsedades, miguel nuñez es un calvinista y cuando el dice ¨doctrinas de la gracia¨ se refiere al calvinismo y aqui esta la falsedad

    miguel nuñez trata de afirmar que el calvinismo impulso la ciencia la economia y la civilizacion y eso es una MENTIRA
    el calvinismo solo tuvo efecto entre el mundo religioso y no fue nada bueno que se diga, lo que hizo el calvinismo fue engendrar contiendas entre catolicos y protestantes
    la ciencia de ninguna manera fue impulsada por la reforma protestante, es mas entre los impuslsores de la ciencia los cientificos estaban divididos en dos bandos, los ateos y los teistas, los ateos no tuvieron nada que ver con la reforma protestante y los cientificos teistas eran catolicos (pasteur, agricola, steno, mendel) la reforma protestante NO apoyo la ciencia es mas lutero y calvino se opusieron al heliocentrismo

    miguel nuñez dice que la reforma apoyo la economia europea y eso es falso, el progreso economico europe se debe ala politica y la politica europea era laica totalmente apartada de la religion y por ende NO influenciada por la reforma protestante

    es una pena que un ¨pastor de sana doctrina¨ como se auto-considera miguel nuñez tenga el valor de venir a decir mentiras y exageraciones, se supone que es cristiano y los cristianos no deben de mentir y precisamente mentir es lo que hace el señor nuñez, solo un analfabeta en historia afirmaria las inexactitudes que afirmo nuñez en su afan de dar la impresion que el calvinismo es tan bueno que cambio la sociedad cientifica y economicamente cuando esos grandes progresos no se deben a ello

    la reforma si fue algo importante y causa un gran cambio, pero dicho cambio se limita solamente ala religion ya que fue lo unico que afecto

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