¿CUÁNDO LA IGLESIA SE CONVIERTE NEGOCIO?

Mario E. Fumero

En los últimos tiempos los barrios y colonias de Honduras se han visto inundadas de iglesias cristianas de todo tipo y color. Hay lugares donde en una manzana existen tres congregaciones evangélicas, pero la realidad del barrio evidencia que aunque hay tantas iglesias en una colonia o barrio, no han podido frenar la corrupción, violencia y pandillas. Incluso muchas iglesias son víctimas de la extorción, y han acomodado los cultos frente a las amenazas de los antisociales, y pese a que abundan tantas congregaciones en el barrio, ¿Quién controla el mismo?, los maleantes, pandilleros y narcotraficantes. Entonces; ¿Dónde está el poder del evangelio, que es para trasformación? (Romanos 1:16).

Frente a esta realidad, preguntó: ¿Por qué habiendo tantas iglesias, el poder de la Palabra de Dios no prevalece en la comunidad? ¿Qué tipo de mensaje y que actitud están adoptando las iglesias en esa comunidades? Posiblemente el fenómeno del surgimiento de tantas iglesias y mega-iglesias no se deba a una visión comprometedora en la proclamación de un mensaje que neutraliza el pecado y extiende la gracia de Dios, porque sí la iglesia fuese luz, no tendría que reinar la oscuridad espiritual, y si fuera sal, preservaríamos a la sociedad de la corrupción, porque así lo dice Jesús (Mateo 5:13-16). Si el evangelio proclamado por el Maestro transforma al hombre: ¿Porque habiendo tantos cristianos e iglesia, la corrupción y el pecado aumenta cada día? En realidad, la iglesia de hoy ni es sal ni luz en medio del mundo.

Todo este análisis me ha llevado a la triste conclusión de que muchas de las iglesias existentes, no nacieron para frenar el pecado, y proclamar el evangelio de transformación que trajo Jesucristo, sino que han aparecido para hacer negocio, como pulperías, proclamando un evangelio leudado, y lo que menos les importa es el compromiso social con los perdidos, desposeídos y marginados sociales. Es por esa razón que muchos líderes evangélico, desde la plataforma de la iglesia, se involucran en política y negocios, con un mensaje de prosperidad y tolerancia al pecado  e injusticia, y aunque son prósperos, ricos, y materialmente acomodados,  viven  como empresarios, no tienen el poder de Dios para transformar la vida de los que forman su entorno, y en vez de abundar la gracia, para neutralizar el pecado, es el pecado el que anula la gracia, y la ambición los conduce a la perdición (1 Timoteo 6:10).

Es una ofensa para Jesucristo y su evangelio ver congregaciones con edificios majestuosas, en medio de una terrible miseria. Es inaceptable que busquemos a los que viven ostentosamente, y les demos la espalda a los pobres, perdidos y marginados, por miedo a sufrir las consecuencias de la violencia.

Recuerdo tristemente la conversación que tuve con un pastor que me comentaba:

-Hermano Mario, el barrio donde tenemos la congregación se ha puesto muy malo e inseguro, pues lo controlan las maras, y estamos orando al Señor para buscar un lugar mejor y más seguro para mudarnos-

Yo quedé asombrado de tal expresión. ¿Cómo puede la luz esconderse debajo de una mesa? ¿Acaso Jesús no anduvo por donde andaban los leprosos, las prostitutas y los corruptos de su época, para llevarle el mensaje de esperanza y salvación? ¿No debemos buscar al pecador más perdido, para traerlos a los pies de Cristo? ¿Debemos evadir el peligro para predicar el evangelio? ¿No dijo Jesús que el que da su vida por su causa, éste la salvará? (Lucas 9:24). Recordemos que Jesús no vino a buscar a los que están sanos y (1 no tienen necesidad médicos, sino los enfermos (Mateo 9:12).

Dios no puso a la iglesia para mercadear con la Palabra (2 Corintios 2:17), ni hacer negocio con las revelaciones o dones espirituales, ni para fomentar la idolatría y el fetichismo, ni para promover entretenimiento con conciertos y espectáculos religiosos, ni para que sus ministros vivan como magnates del evangelio. Nuestra única misión es proclamar con sencillez y humildad las virtudes del Reino de Dios, de la cual todo somos siervos inútiles, aunque hagamos todo lo que el Señor nos ordene (Lucas 17:10), y debemos de estar dispuestos a padecer para llevar a cabo nuestra misión (Filipenses 4:12).

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

 

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 respuestas a ¿CUÁNDO LA IGLESIA SE CONVIERTE NEGOCIO?

  1. Edgardo Arita dijo:

    Quiénes son los q forman a los pastores? Esta allí la raíz del mal? Será la enseñanza del cobro del diezmo lo q está mal? Será que como si ellos cobran el diezmo, las maras creen que tienen también derecho sobre el,? El cobro del diezmo es anti bíblico, no hay templo, el diezmo debía ser sobre productos agrícolas, no hay alfoli, se debía de dar donde el puso su nombre, este lugar es Jerusalén, no la bolsa del pastor, y también lo dice q cuando ud vive lejos de Jerusalén, q lo recoja lo transforme en dinero y lo disfruté con su familia, que los pobres no diezmando. (Deuteronomio 14).
    Ustedes ministros del Eterno, pueden leer bien q no lo hacen

    • Cristian dijo:

      Hola, concuerdo en todo lo que usted dijo sobre el diezmo, que eran alimentos y no dinero como dicen los lideres actuales de algunas congregaciones, y que raiz de todos los males es el amor al dinero, y que muchos se han extraviado a causa de ese amor, avaricia.
      Si me permite debo decirle que el diezmo no es antibilico. Es biblico porque aparece en las Sagradas Escrituras y era solo un impuesto para Israel.
      Lo que es antibiblico es aplicar ese diezmo de la ley mosaica en la iglesia que esta bajo la gracia, bendiciones.

  2. Jorge Mejia dijo:

    Muy bueno y muy valiente Mario. Aunque también comprendo eso del riesgo y temor de los feligreses de ir a un templo, ubicado en un lugar peligroso para nuestra integridad física!

    Un abrazo.

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