LOS NEOPENTECOSTALES: LAS MEGAIGLESIAS DEL CAPITALISMO SAGRADO DE ESTADOS UNIDOS A CENTROAMÉRICA -SEGUNDA PARTE-

PARA QUE LOS PASTORES PIENSEN COMO EMPRESARIOS

José Luis Rocha

Apoyar el crecimiento de las iglesias es un negocio en sí mismo. Por eso la compañía publicitaria Kingdom Ventures, cuya misión es ayudar a que organizaciones de fe se hagan más grandes, trabaja con 10 mil iglesias, en un amplio abanico, que abarca desde la planificación de eventos -proporcionando charlistas y artistas- hasta la gestión de fondos y el facilitar avances en alta tecnología, sobre todo nuevos equipos audiovisuales y sistemas de sonido.

Por si no bastara, Kingdom Ventures publicó recientemente un nuevo libro: PastorPreneur: Outreach Beyond Business as Usual, que causó gloriosa histeria en las librerías cristianas. Es un manual para que los pastores piensen como empresarios. Los anima a que establezcan partenariados con grupos no religiosos y a usar las técnicas de marketing para atraer a nuevos miembros. Esas técnicas han probado ser exitosas en el terreno de la evangelización. La mayoría colocan un calendario de sus eventos en su sitio web y anuncian la venta de libros, CD y DVD, y también piden donativos on line.

Estas estrategias están redituando. Los diezmos en Lakewood Church han dado saltos olímpicos: de 50 a 70 millones de dólares sólo entre 2005 y 2008. Osteen asegura -y no miente- que la crisis financiera no afectó sus colectas. Aunque el rendimiento por individuo y familia desciendan, los diezmos tienen un crecimiento sostenido por el incremento en los miembros. Como buen pensador positivo, la filosofía de Osteen es que lo mejor está por venir: “Mi filosofía es que 95 millones de dólares son nada comparados con lo que haremos cuando tengamos 100 mil personas”. El crecimiento en su iglesia (57% promedio anual) fue mucho más acelerado que el de una de las mayores iglesias neopentecostales del mundo, la Igreja Universal do Reino de Deus, que saltó de 269 mil a 2 millones de adeptos en 1991-2000, a razón de 54% promedio anual. A Lakewood Church le espera un futuro promisorio de leche, miel y dólares.

Escritor prolífico, autor de 45 bestsellers, al ser cuestionado por su riqueza, Joel Osteen declaró: “Dios me ha bendecido con más dinero del que pude imaginar gracias a mis libros”. Your best life now, uno de sus primeros frutos, vendió más de cinco millones de copias. Uno de sus últimos éxitos -Become a Better You- logró que el editor le pagara 13 millones de dólares por adelantado y tuvo uno de los mayores tirajes para una primera edición en tapa dura: tres millones de ejemplares.

“Descubre el campeón que hay en ti”

Hace mucho tiempo que los libros religiosos son una fuente de bendiciones pecuniarias. Ya lo había consignado Gore Vidal, cuando se refirió a ciertos libros: “Los libros de pecadores célebres son vendidos por millones a través de cientos de librerías y docenas de clubes del libro que proveen alimento a cristianos fundamentalistas. El año pasado (1977) más de 600 millones de dólares en ‘libros cristianos’ fueron vendidos en los Estados Unidos…Los libros de los delincuentes del Watergate también tienen demanda. Cuando el inspirador Charles Colson (autor de Born again) y el inspirado Jeb. S. Magruder (autor de An American Life) confiesan toda suerte de pequeños pecados y delitos de manera no muy distinta a la usada por el Cardenal Wolsey de Shakespeare, cuando canta su aria final, la audiencia es capaz de disfrutar, si no de lástima y admiración, al menos de cierta dosis de catarsis”.

Pero Osteen no debe su fortuna únicamente a sus dotes de polígrafo. Vendió a razón de 2.500 dólares el patrocinio de cada silla de su cancha-santuario de 14 mil asientos. En la revista confesional Christian Sentinel, Jackie Alnor escribió el texto Joel Osteen: The Prosperity Gospel’s Coverboy (Joel Osteen: Chico de portada del evangelio de la prosperidad) para dar cuenta de que, en materia de éxito financiero, Osteen no tiene nada que envidiar a las celebridades de Malibú ni a los astros de la informática o a los grandes ganadores de las quiebras bancarias retratados en Inside job. Altor presenta a Osteen como la estrella más ascendente en el mundo del cristianismo motivacional positivo. Su lema es “Descubre el campeón que hay en ti”. Une el estilo de Tony Robbins al aspecto de Richard Gere, la elocuencia del gurú gerencial y la galanura del actor. Osteen vive de acuerdo a la próspera vida que predica: en una casa valorada en 1 millón 250 mil dólares. Todo lo debe -así lo sostiene- a su pensamiento positivo: “Podemos obtener lo que queremos de Dios mediante nuestras palabras llenas de fe”.

Esta reedición del calvinismo -tu prosperidad pregona la autenticidad de tu fe- omite el sagrado rol que las habilidades y conexiones políticas juegan en la prosperidad evangélica y la acumulación de dones. Lakewood Church pactó en 2004 el arrendamiento del antiguo santuario de la NBA por un período de 60 años, pagando 13 millones de dólares al contado por los primeros 30 años de renta. Antes de desembolsar un penique más, la fortuna le sonrió: el 31 de marzo de 2010, el consejo de la ciudad de Houston votó 13 contra 2 para que la ciudad cediera definitivamente el terreno a la iglesia por sólo 7.5 millones de dólares. Posteriormente, Osteen invirtió 95 millones en acondicionar el local, tarea que incluyó la compra e instalación de una pantalla de 32 por 18 pies y dos cascadas gemelas que suben y bajan ante un dorado globo giratorio y un púlpito, desde el que Osteen -fustigado por sus críticos debido a su teología superficial, pues carece de formación teológica alguna- invita a sus seguidores a permanecer positivos, henchido del mismo celo de quienes antaño predicaban la pureza, la limpieza de corazón o las tres virtudes cardinales.

IGLESIAS SIMILARES A CORPORACIONES

Analizando éstas y otros trayectorias de pastorpreneurs en Christian Capitalism: Megachurches, Megabusinesses, Luisa Kroll concluye que quizás las iglesias no son tan diferentes de las corporaciones. Sus negocios son enormemente variados. World Changers Ministries, por ejemplo, maneja un estudio de música, otro de diseño gráfico y tiene su propio sello discográfico. New Birth Missionary Baptist Church tiene un jefe de los efectos especiales tridimensionales para su sitio web, que ofrece videos a requerimiento del público y edita una revista. La Second Baptist Church de Houston, que con sus 22.723 fieles es la sexta en membresía en Estados Unidos, posee una catedral moderna del tamaño de una terminal aeroportuaria, el 21st Century Worship Center, que costó 34 millones de dólares y luego fue remodelado a un costo de más de 8 millones más. Sus vastos dominios incluyen también varios gimnasios, librerías, cafeterías, una escuela primaria, un servicio gratuito de reparación de automóviles para madres solteras. El presupuesto anual es de 53 millones de dólares.

Estos son algunos de los meganegocios de las megaiglesias lideradas por pastores que actúan como ejecutivos y usan tácticas de mercadeo para captar -y habilidades de showman para entretener- a más y más fieles seguidores. Su loable propósito -expandir la fe- va de la mano con un feliz efecto colateral: expandir las ganancias. El ingreso promedio de las megaiglesias en 2003 fue estimado en 4.8 millones, una bonita suma para quienes, además, tienen el privilegio de estar exentos de impuestos. Son los hijos de Elmer Gantry, personaje de la novela homónima de Sinclair Lewis (1927): un alcohólico cínico que se ordena presbítero metodista y hace fortuna como predicador ambulante.

PARA OBTENER LA PROSPERIDAD FINANCIERA

Este espíritu emprendedor y gerencial está arribando a Centroamérica. Sus síntomas pueden ser rastreados en cada “producto” del neopentecostalismo centroamericano. El templo Hosanna de Nicaragua emite un boletín semanal. Tengo a la mano el del 8 de enero de 2012. Es una hoja plegable de cuatro caras donde predominan los patrióticos colores azul y blanco. Destaca el lema positivo: “¡Con Dios lo imposible no existe!” La oferta de clases de bautismo a 30 dólares en la Escuela de nuevos creyentes es el único aviso que podríamos identificar como propiamente confesional. El resto del espacio está dedicado al culto de lo gerencial y los temas pecuniarios: un diplomado en gestión del talento humano con pensum gerencial, una conferencia para jóvenes adultos sobre “cómo tener una vida financiera sana” y un “seminario empresarial” que se anuncia con una imagen donde jóvenes ejecutivos de saco y corbata colocan gigantescas piezas de rompecabezas.

La Fraternidad Cristiana de Guatemala, popularmente conocida como la Megafrater, es el mayor templo neopentecostal de Guatemala y de Centroamérica. No podría ser de otro modo, pues los templos neopentecostales son un termómetro del tamaño y prosperidad de las clases medias de cada país: Guatemala a la cabeza, Nicaragua en la cola. La Megafrater tuvo un costo de 29 millones de dólares. Una minucia: su complejo de 113 mil metros cuadrados puede alojar por turno a más de 12 mil devotos, que pagarán con sus diezmos esos millones y muchos más: Big is profitable. Jorge H. López, su fundador y pastor principal, dijo: “Queríamos que fuera algo majestuoso como testimonio de cara a la sociedad de que los evangélicos pueden levantar edificios dignos y grandes en Guatemala, como reflejo de todo su potencial”.

Jorge H. López es autor de Cómo salir de la crisis financiera. Lo presenta como “un enfoque basado en la Palabra de Dios para reducir la impotencia económica a la que se ven sometidas las personas, como consecuencia de las compras al crédito, de la pereza, del gasto superfluo, de la avaricia y del afán de tener más, que las llevan al caos financiero, como consecuencia de la deuda. Además, es una guía práctica para identificar a los enemigos que impiden el cumplimiento de las promesas del Señor para ser prosperados, y una enseñanza de una vida construida en la base firme de las compras al contado y cómo enfrentar la preocupación y las penas cuando provocan desánimo”. ¡Qué complacido debe estar Calvino!

Otro hijo de la pluma de López es Fórmulas bíblicas para prosperar: “Es una invitación para realizar el recorrido por los caminos bíblicos sustentados en la voluntad de Dios y una clara respuesta a aquellas preguntas que surgen cuando se vive una circunstancia financiera adversa, cuando estamos en crisis, cuando estamos endeudados. Paso a paso, sermón por sermón, recibirá usted la comprensión necesaria para tener la liberación de sus finanzas y cómo podrá liberarse de toda cadena de opresión económica”.

No hay mucha distancia entre esta oferta y la que hacen los charlistas del life coaching o los CEO que arengan a sus equipos. Como dijo Barbara Erenreich, un mensaje positivo no sólo vende mejor al público que la “religión de antaño”, sino que también tiene una creciente relevancia personal para pastores, que cada vez más se ven a sí mismos no como críticos del mundo secular y materialista, sino como quienes juegan con sus reglas, como negociantes o, más precisamente, como CEOs.

Ya No Hablan Del Cielo Y El Infierno, Hablan Del Valor Agregado

Los libros que se ofertan en el Centro Cristiano Internacional de René Peñalba tienen la misma tónica. Destaca entre ellos Principios bíblicos para una administración eficaz, que integra un plan de formación, viene impreso con diploma incluido y desarrolla, entre otros, estos temas: Todos somos administradores, La administración desde una perspectiva bíblica, Un Dios que delega la administración de sus recursos, Dios como responsable de nuestra prosperidad y deseoso de que tengamos abundancia de recursos…

No se queda rezagado Vladimir Rivas con su grito: “¡Libertad financiera!”. Tampoco la iglesia Tabernáculo de Avivamiento Internacional con el seminario que ofreció el celebérrimo life coach internacional Alex Marvel en 2011 durante la celebración del décimo aniversario de la iglesia. Otro tanto cabe decir del catálogo en El Shaddai de Guatemala:

Plan estratégico de transformación, de Alistair P. Petrie; Autoridad en el cielo, autoridad en la tierra, de Tom Marshall; El principio 4:8. El secreto de una vida llena de gozo, de Tommy Newberry y El dinero y la sensibilidad: cómo las parejas pueden ponerse de acuerdo en sus finanzas, de Bethany y Scott Pallmer, entre muchas otras muestras de que la cruz y la billetera son el nuevo binomio neocolonial.

“Todo es práctico en la universidad San Pablo”, me explicó orgullosa la recepcionista de la Universidad San Pablo, rectorada por Caballeros y sita en el mismo complejo de El Shaddai. Se nota el pragmatismo en su pensum, que hace certera diana en el mundo empresarial: Dirección de Mercadeo y Ventas: “Carrera altamente innovadora y necesaria para la competitividad de las organizaciones”. Gerencia de Negocios y Emprendimiento: “Carrera que desarrolla profesionales con un espíritu orientado al emprendimiento, capaces de gerenciar una organización nacional e internacional”. Inversión: 32.500 quetzales.

Es la opción preferencial por los emprendedores. En otros tiempos -no tan lejanos cronológica como psicológicamente-, esa universidad tan diminuta se hubiera concentrado en cursos bíblicos. Los profesores más mundanos hubieran llegado a ofrecer entrenamiento para adquirir habilidades retóricas. Pero la Biblia ya no lo es todo. Ya no podemos hablar de fundamentalismo. Tampoco de luteranismo: la sola fe no basta. Estamos ante una sacralización del capitalismo a niveles que Weber jamás soñó. Parafraseando a Gramsci: ¿Por qué llamarles universidad y templos religiosos y no “escuelas de negocios”?

El discurso gerencial ha calado hasta los huesos al neopentecostalismo, así en Estados Unidos como en Centroamérica. Bill Hybels fue un admirador de Peter Drucker y había colgado a la entrada de su oficina una cita que el experto en negocios solía hacer: “¿Cuál es nuestro negocio? ¿Quién es nuestro cliente? ¿Qué considera valioso el cliente?” Igual que Hybels y Osteen, los líderes del neopentecostalismo centroamericano hablan de incentivos y valor agregado. Los temas pecuniarios y el mundo de las finanzas están tan presentes en sus prédicas como lo estuvieron el fuego del infierno y el arcángel Gabriel en los sermones de hace un siglo. Soplan tiempos más realistas.

“¡JESÚS NO FUE POBRE!”

No se trata sólo de las prédicas y los libros. Tampoco de los gigantescos escenarios que semejan auditorios de prósperas corporaciones en su diseño y ornamentos. El mero estilo de vida y las estrategias de los pastores neopentecostales también buscan ser un calco de los emprendedores CEO que han hecho fortuna mediante sus habilidades gerenciales.

Desde su púlpito en la Casa de Dios, Cash Luna-alardeando de todo el estilo de vida e ingresos de un CEO- habla del demonio. Pero no a la vieja usanza. El demonio contra el que Cash vocifera es el demonio interno que susurra “Es malo prosperar”, denunciado en sus numerosas charlas. Contra ese demonio reclama el convencimiento de que “Dios quiere bendecirte, quiere que prospere tu alma, tu cuerpo, tu economía. Es su deseo. ¡Así que déjate bendecir por tu Padre! La voluntad de Dios es que prospere tu alma, tu cuerpo, tu economía. Una de las cosas que debes aprender es que ser próspero no es tanto tu deseo, sino el deseo de tu Padre”.

El proyecto de Jorge H. López con su Fraternidad Cristiana era fundar una “iglesia que dejara en el olvido la mentalidad de que un cristiano debe ser pobre, ignorante y sin influencia alguna en la sociedad.” Por eso oponerse a la propia prosperidad y ascenso social es oponerse a la voluntad divina. Es una maldición. Los bajos salarios, el desempleo y el maltrato laboral no son más que excusas que urde el demonio. La actitud positiva y las habilidades gerenciales bastan para desenmascarar las argucias y aniquilar al maligno.

Escucho la voz de Satán que me susurra: “Pero…¿y Jesús? Dicen que fue pobre. ¿Fue maldito?” ¡Qué ocurrencia tan peregrina! El exégeta Cash nos ilumina con una sutil distinción, digna de Tomás de Aquino: “Él no vivió en maldición, él fue hecho maldición, llevó el pecado, la enfermedad, vivió bajo la maldición, fue hecho maldito, pero no vivió bajo maldición. Cuando se trata de prosperar, ¿él fue pobre? ¡No! Se hizo pobre, son dos cosas muy diferentes”.

En este neo-calvinismo la prosperidad no es una opción. Es una obligación. Porque “la prosperidad que Dios nos da -insiste Cash- es producto de una vida ordenada. Una vida desordenada es una vida que no va a prosperar. Si diezmas y ofrendas, Dios te da. Pero si lo malgastas, el diablo te quita”. Ésta es la condena más explícita de la pobreza, oprobioso saldo de una vida desordenada. Y también es el atajo más expedito para que Cash pueda decir “Tu prosperidad es la mía” vía diezmos.

La insistencia en los diezmos es común a las iglesias neopentecostales. En el Centro Cristiano Internacional, cuando pregunté por folletos que me informaran sobre sus actividades y propósitos, sólo pude conseguir sobrecitos de petición de diezmos con frases de la carta de Pablo a los Corintios, con las que justifican su insistencia: “Dieron espontáneamente tanto como podían, y aún más de lo que podían”, “Cada uno dé como puso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”.

Harold caballeros: piensa positivo, piensa en grande

Las habilidades gerenciales que llevan por la estrecha senda de la prosperidad son frecuentemente asociadas a -o reforzadas con- el pensamiento positivo. De hecho, lo que fue obra y gracia del penetrante sentido de los negocios de los pastores se atribuye a menudo al pensamiento positivo.

Al borde de la quiebra, el guatemalteco Harold Caballeros jura que oró y oró hasta que Dios le envió un comprador devoto que quiso ganarse el cielo pagándole a El Shaddai una fortuna por un terreno devaluado. Con el importe de la venta, Caballeros pudo adquirir la nueva sede para su congregación en una zona mejor ubicada, solucionar sus problemas de solvencia financiera y enviar una inequívoca señal de la bendición que El Shaddai había recibido.

Toda una genial jugada de especulación con bienes raíces disfrazada de súbita intervención divina por efecto del pensamiento positivo: “Acordamos reunirnos más temprano para orar. Cuando llegaron los interesados, la reunión transcurrió normalmente, hasta que llegó el momento de la pregunta esperada: ‘¿Cuánto quieren por la propiedad, pastor?’ Y sorprendido, escuché como salía la voz de mi boca diciendo exactamente el doble del monto que originalmente esperábamos”. Alguna bendición derramada o inusitada iluminación también debió recibir Jorge H. López, de la Fraternidad Cristiana de Guatemala -cuyas palabras logotípicas son “amor, poder y orden”- para saltar de unas reuniones de 22 personas en el hotel Holiday Inn -en 1978, Hotel Fiesta- al Hotel Camino Real, siete meses después a la sala del Cine Reforma y finalmente a comprar en 1985 un terreno de dos manzanas a orillas de la Calzada Roosevelt, inaugurar en 1991 un edificio de cuatro niveles, comprar otro terreno de más de 10 manzanas en San Cristóbal y terminar construyendo un auditorio para más de 12 mil personas, con un parqueo para 2.531 vehículos.

LOS MUY LUCRATIVOS NEGOCIOS DE DIOS

Con menos recursos, pero no menor talento gerencial fueron distinguidos los fieles del Tabernáculo de Avivamiento Internacional: nacieron en 2001 y apenas en cuatro años se sumaron tantos fieles allí “donde el fuego el Espíritu quemaba” que pudieron reunir entre 2005 y 2008 los fondos para pagar un terreno de dos manzanas -en San Salvador, donde incluso el cascajo vale oro- e iniciar la construcción de un templo valorado en 3 millones de dólares, el Complejo Internacional TAI, que fue, según palabras de su página web, inaugurado nada menos que por el mero Presidente de la República, “Carlos Mauricio Funes Cartagena, ante la mirada de unas 50 mil personas que siguieron este milagro en el propio lugar, por la televisión, la radio y el Internet, medios que trasmitieron en vivo el evento”. Los negocios de Dios son tan lucrativos como los de los especuladores más avezados. Los hijos de la luz tienen más talento emprendedor que los hijos de las tinieblas.

Otra muestra del talento gerencial de Caballeros es su esmerado cultivo de su club de amigos. Ahora lo llaman gestión del capital social. Años atrás el origen humilde de los dirigentes y simpatizantes del pentecostalismo facilitó su descalificación. El pastor y general Efraín Ríos Montt les subió la parada. Pero su eficacia asesina mediante los operativos de tierra arrasada y su prestigio como estadista de mano dura no fueron suficientes para ganarle al pentecostalismo un sitial estratégico entre los grupos dominantes. Ese logro le cupo al líder de El Shaddai, Caballeros, quien asegura que tiene 17 mil 290 contribuyentes voluntarios que lo ayudan económicamente en las áreas rural y urbana. Entre ellos figuran el Gerente del Banco Industrial Diego Pulido, Jaime Arimany -que presidió el CACIF (Comité Coordinador de Asociaciones de Agricultura, Comercio, Industria y Finanzas)- y Adrián Zapata, con un pasado en las filas guerrilleras. Se vale todo.

¿Cómo conciliar la bina de Álvaro Pop -líder Q’eqchi- y Cromwell Cuestas, alto funcionario de Volvo en Centroamérica y miembro de El Shaddai desde su fundación? Sólo la fe neopentecostal junta lo que la política, los conflictos bélicos y el racismo parieron separados y criaron confrontados. Cuestas nos da la clave del sex appeal de Caballeros, alquimista homogeneizador de ingredientes inconciliables: “Harold mira cosas donde nadie más las ve. No es acomplejado: enseña a pensar en grande”.

RENACE CALVINO: LA IDOLATRÍA DEL DINERO

Ondeando su título de maestría en Harvard, Caballeros está mejor dotado que otros pastores neopentecostales para elaborar conceptualmente el matrimonio de la Biblia y la billetera. Primero se remonta al origen histórico de la condena de la riqueza: la cultura ibero-católica y su paradigma teológico que, en su condena de toda transacción económica conducente al lucro personal, sólo consiguió reducirnos a la pobreza.

Un segundo paso es mostrar cómo se resuelve la aporía calvinista: Calvino creía en la predestinación. El número de los elegidos estaba predeterminado desde el principio de los tiempos y la prosperidad material era un indicador del favor divino. Entonces, ¿para qué esforzarse? ¿Para qué ser buenos? ¿Para qué trabajar? Pues para mostrar que uno forma parte de los predestinados. La doctrina de la predestinación, que con otra inflexión ideológica hubiera resultado fatalista y paralizante, operaba para Calvino y opera para Caballeros como “un poderoso incentivo para una conducta y unos pensamientos apropiados”.

Harold Caballeros, Jorge López, René Peñalba y Arsenio Hernández no insisten tanto en la prosperidad como Cash Luna, Vladimir Rivas y Evelio Reyes. Pero todos coinciden en su veneración por el emprendedurismo y su énfasis en las habilidades gerenciales, elevadas al rango de virtudes teologales, como antaño lo fueron las tres clásicas: fe, esperanza y caridad. Y, ciertamente, su práctica los ha llevado a prósperas viñas, a vida abundante y a opulentos tabernáculos.

El calvinismo ha renacido con nuevos bríos en el neopentecostalismo. Veamos cuánto empalma la versión renacentista con sus manifestaciones en el presente. Según el filósofo alemán Ernst Bloch, en el calvinismo “el yo activo tiene fuerza y es responsable y permanece activo justamente y con tanta mayor razón donde se siente elegido. El individuo no tiene que realizarse fuera del esfuerzo y trabajo conducente a la mayor gloria de Dios, para lo cual justamente le concede Dios la energía y la voluntad necesarias… La persona elegida llega con tanto mayor seguridad a ser libre precisamente en cuanto obra de modo terrenal, pues una vez que ha sido objeto de la gracia ya no puede volver a perder este estado…Así, pues, la justificación divina, el único indicio presumible de una predestinación positiva, se evidencia únicamente en la posible autodisciplina, en la energía y coherencia del obrar, en cuanto actividad de ese Dios que opera sin cesar en el interior del creyente, y sobre todo en el éxito en los negocios, en cuanto recompensa visible de ese obrar, mas no en la hondura y el fervor del sentimiento ni en los signos quietistas del misticismo luterano, alejado del mundo y superior al mundo. La autodisciplina es la garantía subjetiva de la certidumbre de que uno se salva, mientras que el éxito constituye la garantía objetiva”.

Si Lutero “dejaba al mundo en su abyección y lo ponía a merced de los príncipes, apartando al alma y a su Dios tan sólo hacia dentro”, Calvino predica una fe burguesa en la que la secularidad del renacimiento es sacralizada en la iglesia de Mammón, el dios Dinero. Lutero cae en la idolatría del Estado, Calvino en la del dinero.

UN IRRESPONSABLE OPTIMISMO MÁGICO

Zwinglio declaró la laboriosidad como el estilo de vida grato a Dios. Pero fue el ideal calvinista del trabajo -aplicado al consumo- el que dio por resultado una riqueza que debía acrecentarse por mor de sí misma. La idea de Pablo de poseer los bienes como si no se poseyesen (2 Corintios 6,10), realizada también, nos dice Bloch, por los monjes convertidos en comerciantes y hombres de negocios, que hacían de albaceas o tesoreros de Dios, acabó con los escrúpulos provenientes del cristianismo primitivo y propició el culto sin reservas a la acumulación que necesitaba la floreciente economía capitalista.

Por un mecanismo semejante, la ideología de la prosperidad del neopentecostalismo ha barrido con los últimos escrúpulos cristianos frente al dinero y se ha colocado en las antípodas del cristianismo primitivo con bestsellers teológicos como Jesús nunca fue pobre y Dios quiere que seas rico. El calvinismo químicamente puro y el calvinismo neopentecostal justifican la desigualdad económica. Pero la demolición calvinista de los escrúpulos se verificó en los umbrales de una serie de transformaciones tecnológicas cuyo futuro promisorio era palpable y cuyas consecuencias tenebrosas -la devastación del medio ambiente- eran menos perceptibles. Muy en lontananza se perfilaba el estado de bienestar y una relativa estabilidad laboral que permitía hacer planes con niveles de incertidumbre manejables.

En cambio, el credo neopentecostal y su irresponsable optimismo mágico proporcionan letales alucinógenos que hacen creer en la posibilidad de un éxito siempre inminente en un mundo de estructuras económicas tambaleantes. En Centroamérica, un mundo de estructuras sociales y económicas escandalosamente desiguales, actuan como “opio”. Son el crack de nuestros pueblos.

http://www.envio.org.ni/articulo/4602

José Luis Rocha es miembro del consejo editorial de Envío.
investigador asociado de NITLAPAN-UCA.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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