ERRORES Y DESVIRTUACIONES EN LA ORACIÓN

Del libro de Mario E. Fumero “EL ORAR” VERDADES O DESVIRTUACIONES

         Aunque hemos analizado realidades y desvirtuaciones respecto a la oración en la vida cristiana, y según la Palabra, vale la pena definir un poco más a fondo el sentido etimológico y semántico de orar según las expresiones originales del N.T,  y para ello debemos investigar en el texto griego  lo que se quiere decir cuando se habla de orar,  porque existen muchas desvirtuaciones y manipulaciones que nos llevan a prácticas que aunque parecen bíblicas, no tienen un fundamento doctrinal correcto[1].

Lo que primero tenemos que hacer es diferenciar algunos términos que siendo afines y entrelazándose, son muy diferentes. Actualmente se ha asociado la acción de “adorar” y la expresión de “alabar” a la idea de orar, y viceversa. Aunque pueden existir los tres elementos contenido uno dentro de otro, cada una de estas palabras tiene un significado diferente y debemos estudiarlas separadamente.

ADORAR: Es un verbo que en el N.T. tiene varios sentidos, según el griego: “EUSEBEÕ” que significa actuar de forma piadosa hacia Dios, (Hch 17:23), y la más usado frecuentemente es “PROSKYNEÕ,” que significa “hacer reverencia, dar obediencia,”  (procede de “pros” que indica “hacia” y “Kuneð“ que es besar)[2] y se encuentra en Mt  2:2,8,11.  4:10.  8:2. 9:18.  14:33.  15:25.  20:20.  28:9,17.  Jn 4:21-24,  9:38.  1 Cor 14:25.  Hb 1:6. Ap 4:10,  5:14  7:11. Cuando se usa con el término “SEBÕ” se eleva el sentimiento de devoción a una dimensión maravillosa o espectacular, como Mateo 15:9, Marcos 7:7, Hechos 16:14. También se traduce como adorar la expresión “LATREUÕ” que indica servicio, homenaje,  y está en Fil 3:3. No cabe duda que la palabra  “adoración”  indica toda una acción relacionada con una actitud, y no necesariamente es una expresión. La palabra PROSKYNÊTÉ significa “adorador”, y en ella se reconocer el poder creador de Dios, por lo que debemos exaltar su Soberanía[3]. En el A.T. esta expresión envolvía la acción de ponerse postrado delante del creador con temor y temblor. Dice el comentarista que “Una consideración de los verbos anteriores muestra que no queda limitada a la alabanza; ampliamente puede considerarse como el reconocimiento directo de Dios[4].y por lo tanto la adoración al llevar a una postura, revela con ello un signo de una actitud fundamentalmente religiosa entre el hombre con su Dios.

Esto nos lleva a desvirtuar muchas enseñanzas en donde se asocia la adoración a una expresión musical, o a una determinada acción en posición u oración. Todas estas afirmaciones no obedecen al sentido bíblico de la Palabra, porque la oración es semejante a un tan toldo, dentro del cual cabe todas las demás acciones, sin ser ninguna de ellas. Es importante notar que la palabra “adoración” aparece más de 59 veces en el N.T. y 24 de estas ocasiones se encuentran mencionadas en el libro de Apocalipsis.

ALABANZAS: Es la acción que envuelve reconocer o proclamar las virtudes de alguien, pero en el N.T. aparecen algunas terminologías griegas que hacen que, según su uso, la misma tenga significado diferentes. Veamos sus matices según las formas del griego, y su sentido de acuerdo al texto.

-AINOS: es el nombre que se le da a un relato relacionado Dios por medio del cual se le exalta, ejemplo: Mt 21:16.

-EPAINOS: Una expresión que denota aprobación, recomen-dación, alabanza haciendo especial referencia a su gloria. Ef 1:12, Fil 1:11. Rom 2:29.

-EULOGIA: Es similar al verbo “eulogeð“  que se traduce como la acción de hablar bien de otro, de ahí nace la palabra “elogio” que da símbolo de bendición, lisonja y  esta presente en Apo 5:12,13.

-AINEÕ: Acción de alabar, labor para lo cual fueron creado los ángeles, Lc 2:20 24:53  Hch 2:47  Rom 15:11.

-EXOMOLOGEÕ: Es alabar en el sentido de comprometerse o confesar. Se traduce como “te alabo” Luc 16:8, 1 Cor 11:2, 17,22.

MEGALUNQ: Engrandecer (megas es igual a grande) y se traduce como alabar en Hch 5:13.

HUMNEQ: Denota una forma de alabar cantando himnos, y aparece en Mt 26:30, Mr 14:26 y Hch 16:25.[5]

También está la Palabra “EUCHARISTÍA” que significa “acción de gracia” se puede interpretar como una reacción de respuesta frente a un favor recibido, y contiene el sentido de alabanza o alabar.

Todas estas expresiones, y algunas otras aparecen en español como una expresión de “alabar” en sus diferentes formar del verbo griego. Todas envuelven el hecho de; reconocer, elogiar, poner en estima, recomendar, destacar virtud, rendir honra etc. y como expresiones espontanea, que, aunque pueden estar contenida en una oración, no es en sí un acto de orar, y aunque se puede alabar cantando, no en sí una expresión limitada al área musical. Matizamos esto para desvirtuar dogmas implantado en los esquemas de muchas iglesias respecto a la enseñanza de la adoración.

Una vez aclarado los conceptos de “ADORACIÓN” y “ALABANZA” podemos exponer que aunque en una oración existe adoración y expresiones de alabanza, no debemos confundir esta con estos elemento, pues podemos adorar también con acción y posiciones. El término griego para indicar oración en el N.T, tiene un sentido muy amplio, aunque expresa siempre el hecho de entrar en comunicación con Dios, pero dependiendo de la terminología usada, así será el sentido de la oración. Veremos las palabras más comunes en griego que se relacionan con la oración o el orar:

-AITÉð: Indica suplicar, pedir.

AÍTÊMA: Súplica, plegaria, petición.

APAITÉÔ: Reivindicar, reclamar.

EXAITÊOMAI: Pedir.

PARAITÉOMAI: Excusarse, rechazar.

ERÔÔ: Investigar, interrogar.

GONYPETÉÔ: Doblar rodillas, adorar[6].

Una vez definida las diferentes palabras usadas en el N.T. del griego para referirse a oración, podemos analizar las desvirtuaciones existentes en algunas enseñanzas impuesta, y que son contrarias a las normas bíblicas.

Una de ella es el énfasis que se hace, a través de la oración, para exigirle o demandarle de forma imperativa a Dios determinada cosa o milagro. Es común escuchar a predicadores decir en oración: “Señor tú tienes que hacer esto o aquello porque así lo dices en tu palabra, que todo lo que pidiera lo recibiremos” y en este caso vale la pena ver que palabra fue usa en el texto de Mateo 21:22. En el pasaje citado el vocablo usado es “aitéõ” y significa plegaria, de modo que no es un término “imperativo”, sino una forma media del verbo, pero que se puede manipular imperativamente. Es curioso, pero, aunque se trata de usar la oración para imponerle a Dios algo, o manejarle de acuerdo a nuestros caprichos, el verbo griego “aiteõ” que indica suplica o partición, nunca fue usado por Jesús en sus plegarias, sino que en su lugar aparece el verbo “erõtáõ” y “déomai” que indica investigar, interrogar (ejemplos: Jn 14:16.  16:26.  Luc 22:32). Quizás sea esta una forma de demandar sus promesas, investigando el sentido de las mismas, y sin exigir algo de forma imperativa, pues en la oración debemos queda siempre sujeto a la Soberanía de Dios, como dijo el mismo Jesús cuando en su oración exclamo; “Hágase tu voluntad”[7].

Cuando se usa el vocablo que indica “plegaria”, se pone de relieve que pida o exprese cualquier cosa, a cualquier nivel, ya que siempre lo dicho es escuchado por Dios. Debemos de tener toda certeza de que “toda oración llega al Señor ( Mt 6:8. 7:7-11.  18:19. Jn 14:13 1 Jn 3:22. Sant 1:5) aunque no obtengamos de inmediato la respuesta, pues tal acción es patente en la proclama de Jesús (Mt 7:8). Pedir, puedes pedir cualquier cosa, pero la exigencia y la imposición chocan con su Señorío, y también con la actitud de “siervo” que debemos tener. Dice un comentarista exegético lo siguiente sobre el término «buscar y se os dará»: “En la Biblia “buscar” (según Mt 7:7) se refiere con mucha frecuencia a Dios; expresa la actitud del hombre vuelto hacia Dios. Esto alude al mismo tiempo el contenido de la auténtica oración: ha de responder a la naturaleza de qué a quien se dirige. Pero entonces lo que se pide en la oración ha de conformarse a él, ha de serle agradable, en una palabra: estar de acuerdo con la voluntad de Dios (pedir algo «conforme a su designio»: 1 Jn 5:14). Así pues, orar a Dios es pedirle algo bueno y conveniente (Mt 7:11)[8]. Los términos demandantes que se pueden sobreentender en algunas partes de la Palabra están más vinculado al concepto de restituir algo, que a reclamar un derecho.

La oración verdadera y sincera debe ser profunda y de renunciación. Es por ello que muchas veces se vincula el orar a la acción de postrarse de rodilla. Es importante entender que doblar rodilla, o inclinar el rostro a tierra (Eze 3:23, Neh 8:6) como hacían los profetas en el A.T. indica humillación, y Jesús lo hizo en algunas ocasiones (Mt 26:39). La acción de adoptar una posición es el producto de la actitud del corazón. Esto no quiere decir que para orar hay que estar siempre de rodilla, ya que se comienza a adorar y a orar en cualquier posición, pero el Espíritu nos lleva, según la circunstancias, a la posición que más le conviene a él y a nuestra situación. Así que el ponerse de rodilla es simplemente un gesto que puede acompañar la oración en determinados momentos.

Es interesante notar que en griego la expresión “déomai” indica suplica, pedir gracia o favor, y conlleva implorar clemencia puesto de rodillas. Este término aparece mucho en el A.T. vinculado a la oración (Est 8:3, Os 12:5, Job 19:16) y también en algunas situaciones del N.T. como por ejemplo en Hch 8:24, 21:39 y en Lucas 5:12, pero en todos estos pasajes se deja ver una petición de necesidad extrema.  Así que “déomai” es una acción de intercesión o suplica en busca de una protección de forma apremiante. Debemos asumir que el caer de rodillas, además de ser una acción de humillación, es una manifestación de rendimiento al Señorío de Cristo y de demanda apremiante frente a situaciones extremas, y debemos de hacerlo como ordena la Palabra (Rom 14:11). El orar de rodilla era un proceder común en la iglesia primitiva, la cual lo hacia no como un dogma o liturgia, sino como una expresión espontánea de la fe en Jesús (Hch 9:40,  20:36,  21:5,  Ef 3:14). Es bueno distinguir entre un proceder que nace del corazón, a una actitud que obedece a patrones dogmáticos y prefijado por los hombres, porque lo que Dios busca, en toda acción de adoración, es la espontaneidad y sinceridad del creyente en su relación con él.

Orar no debe ser solo una acción de pedir, sino también de dar, confesar, expresar gratitud, conversar nuestras necesidades y problemas con el Padre celestial. Se puede orar o hablar en cualquier forma; de pie, sentado, acostado, etc. y una vez que viene la unción o presencia del Espíritu, adoptar la posición en la cual nos sintamos más sojuzgado al Señorío de Cristo. Es bueno aclarar que mantener la comunión con Dios no es una acción de orar, sino de tenerle presente en todo lo que hacemos. También es bueno aclarar que no hace falta articular palabras para estar orando, pues el Señor escudriña no solo los pensamientos, sino también los corazones, y que podemos orar con la mente aun mientras estamos conduciendo un auto o viajando en un avión. La comunión es una actitud que no lleva en sí una posición determinada[9].

Una vez definidos todos estos conceptos, vivamos una vida de oración y adoración de acuerdo a los patrones bíblicos, y no dogmáticos o litúrgicos. No esquematicemos lo que no puede tener esquema, ni hagamos del proceder cristiano una fórmula mágica impregnada de manipulaciones humanas, sino una manera natural de vivir. Hagamos de la oración un estilo de vida, y no una liturgia. Convirtamos la Palabra en vida, y las expresiones en sentimientos genuino. Cuando logremos esto, estaremos entrando a una vida profunda en el Espíritu.

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[1] – “Renewal Theology”  Williams J. Rodman. Zondervan Publishing House, Gran Rapids:, 1990.

[2] -”Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento”.  Vol a-d. De W. E. Vine, editorial CLIE, 1984, página 47.

[3] – “Diccionario Teologicico del N.T” Lothar Coenen, Erich Beyreuther, Hans Bietenhard. Vol III, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1986, página 222.

[4] – -” Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento” Vol a-d  W. E. Vine, editorial CLIE, 1984, página página 48.

[5] – Idem anterior, página 69-70.

[6] -”Diccionario Teologico del N.T.” Vol -III- Lothar Coenen, Erich Beyreuther, Hans Bietenhard. Ediciones Sigueme, Salamanca, 1986, página 212-213.

[7] – “International Standard Bible Encyclopedia” Wm. B. Eerdmans Pub, Co. Gran Rapids, 1939.

[8] – Idem al anterior, H. Schönweiss,  página 214.

[9] – “Player in Worship” In Pentecostal Worship, De Cecil B. Knight, Cleveland, Tenn 1974.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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