LA DOCTRINA MÁS IMPORTANTE

CAPITULO  -II-

(Tomado del Libro de Mario E. Fumero  “LOS CAMINOS DEL AMOR”)

       Hay algo que me asombra, y me llama la atención al estudiar los diferentes libros de teología, en ninguno de ellos encontramos la doctrina más importante de todas, pues aunque se habla del pecado, salvación, el diablo, el infierno, etc. nunca jamás incluyen a la más importante de todas, y que es base y madre de las demás doctrinas, es EL AMOR.

  1. I) EL AMOR, MADRE Y FUNDAMENTO DE LA DOCTRINA.

Quiero analizar el AMOR mucho más que una doctrina, quizás sea la más excelente, madre de las demás cosas que en la vida cristiana podemos alcanzar. Si somos sinceros y vamos a la Biblia, encontraremos que el amor está incluido en las epístolas y evangelios como el elemento más importante en todo. Cristo lo menciona como mandamiento un nuevo (Juan 13:34), San Juan escribió una epístola completa , San Pablo dedicó un capítulo (1 Corintios 13), y en todas sus epístolas aparece el amor como base. El apóstol  Pedro lo menciona como realidad fraternal y Santiago como parte  vital de la vida[1]        Quizás algunos afirman que no es doctrina, porque es algo tan grande,  que no se puede enseñar como doctrina, pero esto es erróneo, es el fundamento de la doctrina. Se considera doctrina todo aquello que es importante en relación a la fe o creencia, y que está claramente enseñado en las Sagradas Escrituras, así que lo primero que uno aprende en la vida es la fe, o creencia de un amor revelado que se encarna en nosotros, y no puede haber un verdadero aprendizaje hasta que no hayamos encontrado ese verdadero amor encarnado en Jesús (Juan 3:16). Es el amor una credencial, un sello, una prueba de que Dios está en nosotros y de que hemos nacido de nuevo (1 Juan 4:7). Supongamos que yo quisiera viajar en avión a otro país, ¿Qué sería lo más importante que tendría que tener, el pasaje o el pasaporte? Ambas cosas son imprescindibles, pues sin pasaje, aunque tenga el pasaporte, no podría viajar, y viceversa… El amor es algo imprescindible y necesario para nacer y crecer en Cristo, pero, ¿le enseñamos a los nuevos convertidos este amor, que comienza al nacer de nuevo, para ir creciendo de día en día?

Cuando una persona se convierte, ¿qué hacemos?, le hablamos primero del bautismo, de los diezmos, de la sujeción, de ir a los cultos, etc… ¡NO! lo primero que le enseñamos es amar como Dios nos ha amado para poder crecer en amor como manda la Biblia (1 Juan 3:14). Toda lo que nace, crece… es la ley de la vida. Al Nacer de Nuevo, tenemos que crecer, y pasar a ciertas etapas, de niñez a madurez, y esto es la obra del Espíritu Santo. Lo primero que hace el Espíritu es darnos amor, el cual lo derrama en nosotros, porque Dios es Amor (Romanos 5:5). Así que todo lo que nace requiere cuidado y crecimiento, hasta que alcanzamos una capacidad propia, y entendamos la plenitud de todas las realidades de la vida.

Cuando me convertí empecé a sentir cosas raras, lo primero fue el deseo de amar a todo el mundo, este deseo me llevó a predicar y enseñarle a otros quién era Jesús para mí, pero muchas veces, en vez de ayúdales, les espantaba, pues creía que dándole duro a sus ideas los ganaría para Cristo. Deseaba amar como un niño que quiere expresar su amor, pero no sabe como, y necesitaba de una madre que con su amor y paciencia me enseñara a amar, pero a veces, por ser inmaduro, y no tener capacidad de expresar el amor correcto, actuaba con manotazos y gritos, por lo cual  lastimamos a algunos y de forma inconsciente cometimos errores con aquellos que deseaba ayudar, porque no tenía la capacidad para expresar ese amor de forma correcta, pues hay que aprender no solo a amar, sino a saber expresar el amor, es por ello que debemos dar la “verdad con amor” (Efesios 4:15) algo que se tiene que aprender. Lo mismo ocurre con muchos nuevos convertidos, los cuales no saben expresar, ni vivir el amor de Dios, y aunque sientan algo que desean declarar, no saben o pueden hacerlo, si no hay quien les enseñe, o les explique (Romanos 10:14). He visto casos de jóvenes que al convertirse, se comportan impertinentes con sus padres, y les quieren imponer a la fuerza sus experiencias, y cuando éstos los rechazan, se irritan y se van de la casa, adoptando una actitud contraria a la que Cristo quisiera en esos casos, pues con amor y paciencia “ganaremos la vida eterna” (2 Timoteo 4:2). Muchos alegan que hay que dejar padre o madre por Cristo…”No me comprenden”; “me rechazan”; etc. Respondiendo a los primeros diré que una cosa es dejar todo, porque Cristo me llama a su ministerio, a dejar el hogar porque por falta de amor, no puedo soportar las pruebas y oposiciones de los que ignoran la verdad de la palabra, y por mi falta de sabiduría, actúo inconscientemente, con falta de amor y paciencia, no permitiendo a Dios obrar por medio de mi testimonio en la vida de mi familia.

Es por esa razón que el mundo clama A M O R pues aun en las iglesias muchos buenos hermanos  que saben toda la Biblia, doctrinas y manuales de organización y gobierno confiesan que “no saben amar como la Biblia enseña… que les falta ese amor tremendo, que rompe toda barrera y no tiene cadenas, y es ahí en donde nace la necesidad de rectificar el manual de enseñanza, y poner como necesidad imperiosa las dimensiones del AMOR DE DIOS en nuestras vidas, y en la de los demás. Llamaremos a esto “las dimensiones del Amor de Dios en nuestras vidas”, porque el  AMOR es la principal doctrina, la madre de todas las cosas que hagamos, y como dice San Pablo, es “El camino más excelente” (1 Corintios 12:31).

El amor es en nuestro tiempo es una necesidad potencial, pero no en palabras o dichos, sino en hecho y verdad, (Juan 3:18) pues la división, la injusticia, la contienda, el celo consumidor, las enemistades, la incomprensión, la tirantez, etc. nacen dentro de la iglesia por la falta de un verdadero amor. Da pena pensar que a veces vamos al templo en busca de amor, y nadie extiende una mano amiga para dar cariño, que refleje amor, ¡menos aún!, esperar un abrazo y, ¡peor aún!, una palabra dulce y hermosa de comprensión. Nos sentamos juntos, y ni nos damos una sonrisa… no compartimos la comunión, y mientras uno tiene 6 pares de zapatos (ni que fuera un pulpo), otros no tienen nada, y están descalzos y hambrientos, ignorando la realidad de los hermanos en la fe. Veamos el amor, busquémoslo, vivámoslo y todo cambiará, porque el amor agoniza por falta de amor el cual es el único que todo la transforma y todo lo puede.

  1. II) EL AMOR, AMOR-TIGUA LOS

La mayoría de nuestros problemas en la vida nacen de la falta de amor Cometemos acciones que causan daño, a veces inconscientemente, como por ejemplo ,una ironía, un desprecio, una mirada mala, un rencor, el egoísmo, la avaricia, la explotación, la injusticia, etc. ¿No son males que revelan la falta de amor? El que ama no es irónico, pues cuida sus palabras, ya que teme herir al prójimo, ya que de toda palabra ociosa tendremos que dar cuenta a Dios (Mateo 12:36). El que ama no guarda rencor, aunque tenga un momento de ira, pues la ira controlada no es pecado (“airaos y no pequéis“-Efesios. 4:26). El que ama, no explota inmisericordiosamente a su hermano, porque tiene compasión de él, como Cristo la tuvo compasión por nosotros. En fin, habiendo amor se resuelven muchos problemas colectivos, en la iglesias, el hogares y en el diario vivir.

Así que habiendo amor, podrán haber choques entre personas que produzcan chispa, pero no se formará un fuego, ya que el amor impedirá dicho incendio, que arrasa y destruye a la humanidad. Amar no quiere decir que vamos a pensar igual respecto a muchas cosas, ni que todos tendremos los mismos gustos y los mismos deseos, eso no, porque cada persona sigue siendo un mundo diferente, cada cual mantendrá muchos gustos e ideas propias, pero sin embargo, si aman podrán deponer sus gustos y deseos, para que el amor pueda reinar (Romanos 14:15) entre todos. Es por eso que hay guerras, los hombres se matan y destruyen unos a otros, siendo hermanos de patria e incluso de madre, muchas veces; y todo, ¿por qué?, porque uno piensa Z, y el otro X, y unos a otros se imponen las ideas, queriéndose dominar por las fuerzas, lo cual produce que el fuerte prevalezca sobre el débil. Pero en el reino de Dios no es así, ya que con amor no hay que anular al hombre, ni sus ideas o caprichos, sino que hay  que doblegar su EGO, bajo el vínculo santo del amor, el cual “sobrepuja todo entendimiento“.

¿De dónde nacen nuestras divisiones y fracasos dentro de la vida cristiana? Del simple hecho de que queremos imponer siempre nuestras ideas, por lo que llegamos a ser tan egoístas, que es imposible lograr la unidad del amor. Sin embargo, cuando el amor de Dios lo inunda todo, lo cubre todo y lo alcanza todo, vemos cómo salimos adelante en medio de nuestras discrepancias, caprichos y egoísmo. El amor actúa en estas situaciones de choque como un amortiguador. Evita que las opiniones produzcan enemistades. Pero ¿qué es un amortiguador? Es un resorte que se coloca en los vehículos para evitar que los baches o grietas del camino produzcan golpes violentos en chasis de los carros. De igual forma, el amor evita que de las discrepancias humanas surjan actitudes de contiendas que afecten nuestras relaciones personales.

III) EL AMOR COMO FUNDAMENTO DE LA IGLESIA Y DEL ESPÍRITU

Todo el capítulo 13, de primera de Corintios, es una declaración de la importancia del amor en la iglesia. Quizás no haya existido un tema al cual la Biblia dedicara tanta atención como éste. Tanto San Pablo, como Pedro, Juan y el mismo Señor dedicaron lecciones completas al tema del AMOR, el cual enfocaron desde muchos puntos de vista. La Biblia presenta el AMOR como medio de edificación, de unidad, de crecimiento, de relación, de dones, de frutos, etc. Es por ello que le llamamos “EL DON POR EXCELENCIA“, del cual depende la vida cristiana normal.

Por amor vivimos, por amor somos salvos, por amor crecemos, y por amor servimos al Señor, y en él nos tenemos que perfeccionar. Basta abrir tan solo el libro de los Efesios y ver en cada capítulo las enseñanza Paulina:

  •           3:19: Expone el amor como el máximo conocimiento que el hombre puede             alcanzar.
  •           4:2:  En el nos muestras la forma de regular el trato y la relación  entre los hermanos, ya que a través del amor podremos encontrar   la paciencia y mansedumbre para soportar las acciones incorrectas de algunos hermanos que actuaran negativamente con nosotros.
  •           4:15: Es la base para transmitir la verdad de Cristo sin escándalo.
  •            En este texto se nos muestra que lo importante no es tener la  verdad, sino el saberla dar, sin herir o destruir a otros.
  •           4:16: Es el medio para la edificación del cuerpo de Cristo.
  •            Actúa como cemento, pues fusiona todas las coyunturas, dando al  cuerpo la forma de vida que el mundo necesita ver para creer en Jesús.
  •         5:2: Es lo que debe determinar nuestra andadura en la vida diaria;  Vivir en amor es expresar dulzura y perdón por doquier.

San Juan, en su primera epístola, presenta el amor como la evidencia que demuestra que hemos Nacido de Nuevo (3:14), pues por medio del mismo revelamos que hemos pasado de muerte a vida. Es la forma en que evidenciamos la realidad de Cristo en la vida dentro de la comunidad (3:16-18). Él mismo nos reprende en nuestros fallos humanos (3:21) y se presenta como la base de toda doctrina

cristiana. Podemos decir que el AMOR es el corazón de toda la Biblia, de la redención, la salvación y la regeneración. Se enseña que en el amor se potencia toda la realidad de Dios a través de la comunión entre los hermanos (4:7-12) pues lo invisible se hace manifiesto por lo visible en la manifestación del amor, tanto en relación a DIOS-HOMBRE (Relación por medio de Cristo) como en el HOMBRE-HOMBRE, que es la realidad de Cristo en la vida de la Iglesia mediante la comunión          En estos estudios veremos muchos aspectos en relación al amor, machacaremos este tema una y otra vez hasta que el mismo ya no sea una teoría, sino una realidad. Una doctrina tan importante como ésta tiene que ser enfocada e impuesta en muchas formas, porque “en toda la vida  y quehacer de la iglesia, el AMOR es siempre la parte vital para su existencia. Cuando el amor muere, la iglesia se acaba, divide, destruye y escandaliza“.

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 [1]- Juan 13:34, 1 Corintios 13, Santiago 2:8-13, 1 Pd 4:8-10, 1 Juan 1:9-10, 3:1-24, 4:7-21.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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