EL PAPEL DELA MUJER EN LA IGLESIA (REPLICA)

Pedro Blanco Gomez

Estimado hermano, esta carta se motiva después de ver un video del ministerio “Entendiendo los Tiempos” de preguntas y respuestas, se la remito con el ruego de que se publique cuando sea posible.

La pregunta tenía relación con el ministerio de la mujer en la iglesia, tema muy controvertido, que me ha preocupado durante mucho tiempo y que mediante esta reflexión quiero aportar las conclusiones posteriores al estudio que inicié,  motivado por la respuesta que pastores colaboradores del ministerio Entendiendo los Tiempos dieron sobre el asunto en cuestión. 

Estimado hermano Pastor del ministerio “Entendiendo los Tiempos”, le escribo desde España en una localidad llamada El Puerto de Santa María, soy un asiduo seguidor de sus videos en YouTube (Entendiendo los Tiempos) y considero que su doctrina es muy Bíblica, pero permítame discrepar en relación con la opinión que en su programa usted y sus compañeros de Ministerio manifiestan sobre el papel de la mujer en la iglesia., fue en una de las preguntas en la que específicamente se trataba sobre el liderazgo de la mujer.

La respuesta no se demoró la persona que contestó hizo referencia a Génesis 3:16, en ningún momento este texto debe ser aplicado a la situación de la mujer en general ya que aquí el sujeto del sometimiento es el “marido” ¿qué pasa con la mujer que no se ha casado nunca?, como es posible que un castigo de Dios que se circunscribe al ámbito conyugal y dentro de lo que conocemos como relaciones humanas y no a las relaciones espirituales.

La Biblia en el Antiguo Testamento tiene ejemplos de mujeres como María que según Éxodo 15:20 era Profetisa, Hulda fue consultada por el rey Josías acerca del libro de la Ley hallado por el sacerdote Hilcias (2º de Reyes 22:14),  junto a Débora y María fueron mujeres de autoridad.

La interpretación literal y descontextualizada de textos como 1ª de Timoteo 2: 12-15 han creado grandes controversias en el mundo evangélico, que la mujer sea menospreciada y relegada a un segundo lugar en la iglesia y suprimiendo del sacerdocio universal de los creyentes a las hermanas “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido; para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.” (1ª de Pedro 2:9).

La iglesia del Nuevo Testamento comienza con la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos del Señor que estaban reunidos en el aposento alto donde se estaban preparando para recibir la bendición prometida “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1:8).

El apóstol Pedro coincidiendo con la fiesta de Pentecostés pronuncia un discurso en el que hace referencia al cumplimiento de una profecía del Profeta Joel “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños;” (Hechos 2:17), que corresponde al libro de Joel 2:28.

Joel en la profecía “CHAZON” en hebreo, traducido al griego como “PROFETEIA”, dice que los hijos y las hijas igualmente profetizarían indistintamente es decir sin distinción, el profeta es aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Si la definición de profeta es la correcta ¿porqué Pablo escribe a Timoteo para que prohíba a la mujer hablar y enseñar durante las asambleas públicas? (1ªTimoteo 2:11-12), la interpretación que se hace de este texto, sin contextualizarlo con la situación de la iglesia de Éfeso, de la cual Timoteo era Obispo ha causado mucho sufrimiento y descremación dentro de las iglesias “cristianas”, teniendo que soportar actitudes misóginas o de rechazo para con las mujeres.

Podríamos también situarnos en otro texto que entra en aparente contradicción con el texto anteriormente mencionado, 1ª Corintios 11:4-6“4 Todo varón que ora ó profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza. 5 Mas toda mujer que ora ó profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se rayese. 6 Porque si la mujer no se cubre, trasquilase también: y si es deshonesto a la mujer trasquilarse ó raerse, cúbrase.” ¿Puede una mujer hablar y profetizar en una asamblea pública de la iglesia de Corinto y en la de Éfeso no?.

No hace mucho oía en Internet a un pastor de origen norteamericano predicando en castellano con un acento muy marcado, sobre el papel de la mujer en la iglesia y “haciendo gala” de un  anacronismo que causa asombro que la mujer podía profetizar en la iglesia con la cabeza cubierta pero no desde la “plataforma”, reflejando el modelo de iglesia  que tenía en su mente, de una iglesia del primer siglo, con un coro, púlpito, que no falte la plataforma, bancos, un buen equipo de megafonía, aulas para impartir discipulado etc.., una iglesia  típicamente americana y en muchas de ellas mujeres entrando con el “velo” porque no se ha sabido contextualizar en la época y  costumbres o convencionalismos sociales, en 1ª de Corintios 11:3-6 la Palabra inspirada por Dios reconoce que una mujer en la congregación puede orar y profetizar en público, hablando revestida de la autoridad de Dios para comunicar su voluntad a hombres y mujeres y que los instruya pero en el texto hay una salvedad o limitación no siendo esta la de limitar el discurso a la sociedad de “damas” en una iglesia se debe a que en el contexto cultural del momento y según las normas del decoro o maneras de comportamiento, las mujeres respetables salían a la calle con la cabeza cubierta llevando velo. Solo las prostitutas exhibían sus rostros y cabellos para atraer a los hombres.

Cuando los cristianos practican su fe con libertad, no deben enfrentarse al decoro, si el mandato de no quitarse el velo fuese una norma universal y para todos los tiempos hoy día sería una norma obligatoria para todas las mujeres cristianas en todo lugar usar el velo.

Todo el mundo que tiene un encuentro con nuestro Señor Jesucristo es una nueva criatura “ De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas” (2º Corintios 5:17), dejamos de ser hombres y mujeres carnales a ser individuos espirituales muertos a nuestra naturaleza carnal (Gálatas 2:20) y renacidos espiritualmente, somos una nueva creación en Cristo nuestro “yo” es crucificado y tenemos una nueva identidad en Cristo somos otra persona con  nuevas circunstancias, “pues es Dios quien nos ha hecho; él nos ha creado en Cristo Jesús para que hagamos buenas obras, siguiendo el camino que él nos había preparado de antemano.” (Efesios 2:10), el gran objetivo de la vida cristiana es ser como Jesús, creciendo hasta la estatura de un hombre o varón perfecto, hombres y mujeres vamos evolucionado para ser uno en Cristo, aunque mantenemos nuestra identidad de hombre y mujer en el plano físico y síquico. Este él es propósito de Jesús en Juan 17:21 “para que todos sean uno (una misma cosa). Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste”.

La aparente revalorización de la mujer en la iglesia, va ligada a una visión despreciativa de corte pagano, herencia del gnosticismo oriental y el estoicismo como línea filosófica de la Grecia antigua. El apóstol Pablo un día antes de su conversión puede haber usado realmente la forma judía de la plegaria matinal, en la cual el judío daba gracia a Dios porque:” tu no me has hecho un gentil, un esclavo o una mujer”, como cristiano se dirige en sus cartas expresamente a las mujeres como a sus “Synergoy”, lo que literalmente significa “colaboradoras” o “colegas”, el termino griego no tiene masculino ni femenino , en Romanos 16: el apóstol utiliza la misma palabra para referirse tanto a Prisca como para Aquila, en el ámbito espiritual las barreras desaparecen, cada creyente está delante de Dios en el mismo nivel que todos los demás creyentes en Cristo todos somos uno “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos. Y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”  (Efesios 4: 22-24), la nueva vida en Cristo implica despojarse de viejo hombre-antropos= ser humano, corrompido por sus malos deseos.

El creyente es una nueva humanidad, vestido con una nueva mentalidad con la que puede captar las cosas de Dios. En relación con el ser humano seguirá existiendo varón y hembra, el varón o persona de género masculino ISH o la mujer ISHSHAH como aparecen en el texto hebreo, ambos creados ante Dios con la misma dignidad, afectada en el principio como consecuencia de la caída pero después del nuevo nacimiento en el ámbito espiritual desaparece  la barrera y el prejuicio sexual.

En Romanos 8:29 leemos ”Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”

Los cristianos hombre-mujer somos destinados por el Padre a ser como su hijo Jesucristo, “Amados, ahora somos hijos de Dios y aun no se ha manifestado lo que debemos ser. Peo cuando él se manifieste, seremos semejantes a él porque le veremos porque le veremos como él es” ( 1ª de Juan 3:2). La iglesia es el lugar donde se inicia el proceso y se continua hasta la culminación en la 2ª venida de Jesucristo, La madurez cristiana es el objetivo que debe alcanzar cada creyente “… un hombre maduro, a la medida de la estatura de  la plenitud de Cristo.” (Efesios 4:13), este proceso involucra a la iglesia mediante el ejercicio de los dones de edificación ” Por lo cual dice: subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres” (antropos= ser humano)  (Efesios 4:8).

el apóstol Pablo en la carta a los Efesios en el capítulo 4 versículo 11 hace referencia a los dones de edificación: “y el mismo constituyo a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros” , todos estos dones son otorgados por Dios sin distinción de sexo “Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina” (1ª Corintios 12:11) .

Durante los dos primeros siglos, en el contexto de expansión del cristianismo naciente, numerosas mujeres se dispusieron a comunicar la Buena Nueva y crearon importantes redes de fraternidad en todo el Mediterráneo. Al llevar el Evangelio de poblado en poblado, a estos synergos (colaboradores) se les reconocía algún tipo de autoridad, presidiendo las comunidades como directores. Mujeres como Evodia, Síntique o Pérside fueron algunas de las tantas colaboradoras misioneras de las comunidades Paulinas, pero había también parejas célebres, como la de María y Cleofás, Priscila y Aquila, o Junia y Andrónico. Todas estas mujeres, solas o en pareja, desempeñaron un papel directivo en la fundación de comunidades domésticas y ejercitaron la predicación.

En el Concilio de Nicea, año 325, Constantino paganizó la Iglesia abriendo la puerta al pensamiento grecorromano. Algunos preceptos de su poderosa doctrina moral fueron asumidos por la iglesia cristiana. Para los estoicos el hombre debe vivir de acuerdo con la razón por lo que tiene que evitar las pasiones, que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. Las reacciones, como el dolor, el placer o el temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón. Además, el celibato era visto como una de las mayores virtudes para el espíritu, consideraba inmoral toda actividad sexual que no estuviera destinada a la procreación y dentro del matrimonio, criterio que será asumido por los teólogos cristianos.

El Gnosticismo fue un fenómeno intelectual y espiritual de enorme repercusión en el siglo II d. C., un producto del cruce de la filosofía helénica con las nuevas corrientes religiosas de la época. El cuerpo es un mero vestido, un habitáculo temporal, una prisión o incluso una tumba para el alma, que en la muerte se desprende de esa envoltura terrenal y va al más allá a recibir sus premios o sus castigos, que pueden incluir algunas reencarnaciones o metempsicosis en otros cuerpos (y no sólo humanos), hasta lograr su purificación definitiva y reintegrarse en el ámbito divino.

El alma abandona esta tierra y su envoltura carnal para regresar a su lugar: el cielo.   Existe pues en el hombre un germen de salvación. Esta alma inmortal que es una porción de la divinidad puede recuperar su consciencia por medio de la memoria. El alma debe expiar en el cuerpo la culpa de sus orígenes mediante la ascética, es decir, una vida espiritual y de búsqueda del Bien.

los gnósticos cristianos tuvieron una notable presencia en los primeros siglos de la Iglesia, llegando incluso a gozar de cierto prestigio. el abigarrado mundo sincretista de los primeros siglos en los que se inició la historia de la Iglesia resultó un especial caldo de cultivo para transposiciones y subproductos de la gnosis ortodoxa aunque no compartían todas las doctrinas de esta corriente filosófica.

Según los gnósticos El cuerpo se considera como malo ya que se ve como la prisión del alma, la mujer aparece desde el primer momento como un obstáculo a la perfección, como un sujeto carnal e inferior que seduce al hombre, como Eva, pecadora por antonomasia, especialmente evitada por los monjes católicos y por la Iglesia. Una y otra vez los teólogos convierten a la mujer en la criada del hombre, en el ser que engendra el pecado y la muerte y lo hacen invocando la Biblia, la historia de la Creación y el pecado original en que la mujer es formada a partir del hombre, a quien seduce.

Así llegamos a los siglos Siglos II y III
En la Edad del Gnosticismo: “la luz y el espíritu son buenos, la oscuridad y las cosas materiales son malas. Una persona no puede estar casada y ser perfecta. No obstante, ello, la mayoría de los sacerdotes eran hombres casados.” La misoginia no para aquí el odio, la discriminación, la aversión etc. hacia la mujer, continua en siglos posteriores dentro de la Iglesia de Roma, a continuación, tenemos varios ejemplos:

Siglo IV Concilio de Elvira del año 306, España, Decreto 43: todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de dar misa perderá su trabajo.

Concilio de Nicea, año 325: se decreta que una vez ordenados, los sacerdotes no pueden casarse. Se proclama el Credo de Nicea.

Concilio de Laodicea, año 325: las mujeres no pueden ser ordenadas. Esto sugiere que antes de esta fecha se realizaba la ordenación de mujeres.

Las declaraciones de los padres de la iglesia son una muestra de una vergonzosa violencia verbal hacia las mujeres propias de religiones paganas de la antigüedad y no de unos verdaderos discípulos de Cristo:

CLEMENTE DE ALEJANDRIA Teólogo y Padre Griego, siglo II

“Cada mujer debe estar llena de vergüenza por el pensamiento de que es una mujer. . . . La conciencia de su propia naturaleza debe evocar sentimientos de vergüenza. ”

ORIGENES Teólogo y Padre Griego, 2º-3º siglos

“Los hombres no deben sentarse y escuchar a una mujer. . . Aunque diga cosas admirables, o incluso cosas santas, eso es de poca importancia, ya que vino de la boca de una mujer “.

TERTULIANO El Padre del cristianismo latino, 155-245

“¿Y no sabéis que sois (cada uno) una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo tuyo vive en esta edad: la culpa debe necesariamente vivir también. Usted es la puerta del diablo: usted es el desencuentro de ese árbol (prohibido): usted es el primer desertor de la ley divina: usted es la que persuadió a quien el diablo no era lo suficientemente valiente como para atacar. Tú destruiste tan fácilmente la imagen de Dios, hombre. A causa de tu desierto, es decir, de la muerte, el Hijo de Dios tuvo que morir. ¿Y piensas en adornarte a ti mismo por encima de tus túnicas de pieles? ”

Los teólogos protestantes también son contaminados de la misma aversión y rechazo hacia las mujeres:

JUAN CALVINO Teólogo francés, pastor y reformador protestante, 1509-1564

En la primera aparición posterior a la resurrección de Jesús a las mujeres en lugar de a los hombres: “Considero que esto fue hecho por reproche, porque ellos [los hombres] habían sido tan tardía y lenta para creer. Y, de hecho, merecen no sólo tener mujeres  para sus maestros, sino también bueyes y asnos. . . . Sin embargo, agradó al Señor, por medio de esos vasos débiles y despreciables, mostrar su poder “.

“Por esto, todas las mujeres nacen para que se reconozcan como inferiores en consecuencia a la superioridad del sexo masculino”.

ERASMO DE RÓTTERDAM “Si, por ventura, alguna mujer quisiera aparecer como sabia, únicamente lograría ser dos veces necia: sería como intentar llevar un buey al gimnasio”.  Génesis 3:1-16 describe la caída de Adán y Eva. Ella fue seducida por la serpiente e hizo que Adán comiera de la manzana. Ambos fueron amonestados por Dios, quien dijo a Eva: “Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos. Con dolor darás a luz a tus hijos, necesitarás de tu marido y él te dominará.” La sumisión de la mujer al hombre fue interpretada como una específica e inescapable maldición de Dios, en vez de un justo ejemplo de cómo el pecado de soberbia y no haber respetado la relación de igualdad en la que fueron creados tiene sus consecuencias, así como Adán tendría que trabajar la tierra con el sudor de su frente. (Génesis 3:17-19)

Son muchos los predicadores y teólogos modernos los que tomando como base para sus comentarios misóginos 1Timoteo 2: 11-14, culpan a la mujer (Eva) de haber engañado a Adán, y por ende, haber sido responsable del pecado. En relación con el texto habría que hacer varias consideraciones: a) los pastores, teólogos y otros miembros de iglesia que reclaman el “silencio en las iglesias para las mujeres no reparan que la palabra griega que aparece en el texto “esuxia” significa también “calma”, b) Pablo no permite a la mujer enseñar, el hecho de encontrar en otro lugar de la Biblia un texto en el cual se reconoce que la mujer puede profetizar (el profeta es aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya.) exactamente igual que el hombre pero cumpliendocon ciertos convencionalismos sociales que eran propios de la época y no espirituales (1ª Corintios 11:4-6), nos debe hacer pensar que la prohibición de enseñar en la Iglesia de Éfeso, de la que Timoteo era pastor, responde a una situación propia de esa iglesia y no una norma universal y para todos los tiempos, c) en el caso de hecho de que a la mujer no  se le permite “dominar” al “hombre” ¿o debemos decir “esposo”?, como aparece en la traducción al castellano de la versión del Nuevo Testamento Interlineal Griego-Español, entendiendo que en el tiempo en el que Pablo escribe la carta a Timoteo la iglesia en su contexto histórico era de carácter doméstico y en un ambiente cristiano. La Palabra de Dios describe para los miembros de la iglesia una serie de líneas de sometimientos sean hombres o mujeres. En Efesios 5: 21-25, se usa el verbo “hupotassómenoi”, que no debe ser entendido como “sujeción” o “sumisión” noen el sentido de inferioridad más bien en una sana subordinación o dependencia de una persona a otra, para  el correcto funcionamiento del organismo espiritual que es la iglesia, en la línea de lo escrito por el apóstol Pablo en Romanos 124-5 “Romanos 12:4-5 “ Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,  así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.” entre los miembros del Cuerpo de Cristo existe una relación de subordinación o dependencia pero no de superioridad, si somos conscientes verdaderamente de que la línea de sometimiento entre los hermanos/as de la iglesia, es la subordinación mutua “en el “temor” o la “obediencia” a Cristo”.

El hecho de que Timoteo fuese el pastor de una iglesia doméstica, implica que en algunas de las recomendaciones que hace el apóstol Pablo en 1ª Timoteo 2: 11-14 se mezclen situaciones familiares con la vida espiritual de la iglesia. Es como la prohibición de enseñar a la mujer este texto está dentro de un contexto particular y que no de obligado cumplimiento para todas las iglesias en todos los tiempos, en el libro de los Hechos 21:9 nos encontramos con otra situación en una iglesia donde había mujeres que predicaban o enseñaban: “Tenia Felipe cuatro hijas que poseían el don de profecía.”

En la actualidad sigue existiendo un machismo encubierto dentro de las iglesias y no solo de los hombres sino también de las mujeres que actúan con una tendencia machista muy fuerte.

 

 

.

 

 

 

 

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Iglesia, Mujer. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a EL PAPEL DELA MUJER EN LA IGLESIA (REPLICA)

  1. JUANMA dijo:

    Me ha parecido extraordinaria su exposición, un abrazo hermano.

  2. Victoriaived @ live.com dijo:

    … pues, qué triste ver distorsionada tanta información histórica para respaldar su postura, una verdadera lástima, pero en fin, solo DIOS Puede Sacarlo de su error, claro si es que Quiere!,
    DIOS Le Bendiga🌺

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.