DECEPCIONADO DE LOS “CRISTIANOS” MODERNOS II PARTE

Mario E. Fumero

II-  CUANDO HABLAMOS DE SIERVO:  Un siervo es una persona que es comprada para servir, y es sinónimo de “esclavo”, y, por lo tanto, se debe absolutamente a su dueño. Al decir que somos siervos de Jesucristo, estamos afirmando que todo lo que soy, tengo o poseo le pertenece a él. Si aplico el sentido histórico de la época de Jesús no soy el dueño de nada, ni siguiera de mi vida.

Jesús uso este término para enseñarle a sus discípulos que el siervo no es dueño de su tiempo, que después que cumpla todo lo que su Señor le ordene, recibe el título de “siervos inútiles”, porque eso es lo que debían de hacer. En Lucas 17: 7-10 se explica claramente los deberes del siervo, y este concepto, analizado desde una perspectiva del Señorío y del reino establece que:

  • El siervo no es un empleado asalariado, sino un servidor y esclavo, y no debe pensar en derechos, sino en deberes (Juan 10:12-13). Es triste ver como los llamados siervos actúan con mente de asalariado, colocando sus derechos sobre el deber y llamado.
  • El siervo no tiene horario de trabajo, aun cuando llegue a su casa a vivir su vida privada, sigue siendo siervo, y debe estar dispuesto a hacer todo lo que su Señor le manda en su hogar, y con su esposa e hijo, pues además de padre y esposo, sigue siendo un siervo y siempre va una milla más de lo que le piden (Mateo 5:41).
  • El siervo no busca reconocimiento ni títulos, ni tampoco los primeros puestos, simplemente cumple su deber sin esperar nada a cambio, sabiendo que el Señor le pagara según sus obras (Mateo 23:6).
  • El siervo está dispuesto a hacer aún lo más humillante (Juan 13:5), porque el siervo no es mayor que su Señor (Lucas 22:27), debe ser apto para toda buena obra (2 Timoteo 6:18), porque tan importantes es predicar desde un púlpito, que lavarle los pies al mendigo, o limpiar los sanitarios de la iglesia.
  • El siervo depone sus derechos para cumplir sus deberes, y no reclama privilegios, aunque se les concedan. Su característica más singular es no buscar protagonismo, y está dispuesto a padecer como buen soldado de Jesucristo (2 Timoteo:2-3).

III- CUANDO HABLAMOS DE MAYORDOMO: Nos referimos a alguien al cual se le ha encomendado una misión o empresa de la cual él no es el dueño. Esto establecen dos principios básicos: El primero es que todo lo que tengo, aún mi tiempo y mis bienes, no son de mío, sino del Señor que me llamo y el cual es mi amo, y me puso como guardián responsable de una mayordomía (ministerio o administración), que tendré que cuidar. Lo segundo; Como administrador deberá proteger aquello que se me encomendó, consciente de que tendré que responder cuando mi Señor me pida cuenta, (Lucas 16:2-7).

Este concepto de mayordomía va más allá del hecho de “dar”, y debo entender que como mayordomo se me ha encomendado una responsabilidad sobre bienes y personas, y no me debo sentir dueño ello, y cuidarlo como demanda el jefe, siguiendo sus órdenes, y ser fiel en lo poco, para que el Señor me de lo mucho (Mateo 25:23).

Lo que más arruinada la mayordomía en muchos líderes es el ser presa de la ambición y sentir que aquello que Dios me ha puesto para hacer o tener, lo puedo usar como me dé la gana, incluso, y lo que es peor aún, abusar de la autoridad que se me concede como mayordomo para ejercer “la tiranía de los Santos” y sentirme el dueño de la obra. El abuso material y de las personas de los mayordomos (o ministros) es un serio problema que afecta la credibilidad de la iglesia, porque se han levantado muchos ministerios que se enseñorea de los siervos, ignorando que ellos mismo también son siervos, y que deben respetar y actual con los que están bajo su cobertura de la misma forma que el amo o Señor actuar con ellos.

Cundo estos conceptos se pierden, la iglesia deja de ser un “reino” gobernado por su Señor Jesús para convertirse en una empresa, negocio o multinacional con apariencia religiosa, pero con fines mercantiles explota la fe (2 Pedro 2:3) y nos lleva a la triste realidad de la Edad Media, en donde los catolicismos vendían indulgencias, bulas y supuestas osamentas de los mártires. Hoy muchos venden falacias tales como dejar de sufrir, hacerse rico y obtener por medio de la súper fe, un poder sobrenatural (2 Corintios 4:2).

Hoy ya no salen misioneros dispuestos a sufrir, a menos de les den un buen salario, prestaciones y beneficios. Nadie quiere padecer por servir, al contrario, reclaman los mismos derechos que los empleados del mundo, en donde no existe el amor y la entrega, sino el interés y el bienestar propio, por eso, hemos caído en descrédito y burla, pues hemos mercantilizado el ministerio, y ofrecemos palabras vendidas (Proverbios 23:23) que no confrontan, sino entretienen a los oyentes. Se ha cumplido aquella profecía de Charles Spurgeon cuando dijo que “llegara un día en que en lugar de pastores alimentando ovejas, habrá payasos entreteniendo cabras”, y esto es una triste realidad en nuestros tiempos.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Decadencia Espiritual, Mario Fumero. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a DECEPCIONADO DE LOS “CRISTIANOS” MODERNOS II PARTE

  1. miyidmiyid dijo:

    Al considerar la realidad que vivimos y que aquí se describe,
    queda claro que el mundo está saturado de personas que se consideran a si mismos como cristianas pero en términos bíblicos no lo son.
    Comenzando por cantidad de llamados pastores, quienes en verdad sólo son asalariados que administran la iglesia como si se tratase de su negocio o de una empresa multinacional.
    Si tan sólo la mitad de las personas que se congregan hoy día fuesen cristianos genuinos, como los que se describen en las Escrituras, el mundo fuera muy diferente.
    Si al menos la mitad de los que se hacen llamar pastores y evangelistas fuesen “ciervos” guiados por el Señor,
    no estuviésemos en medio de esta gran apostasía y terrible engaño religioso.
    Pero es que gran parte del pueblo creyente prefiere este auto engaño a tener que asumir las consecuencias y responsabilidades que conlleva el ser un cristiano verdadero.
    Hoy la mayoría del llamado pueblo de dios, no está dispuesto a ser perseguido, criticado, rechazado, relegado, ni a sufrir la sana doctrina.
    Así que se está cumpliendo lo que Jesús dice en su Palabra.
    Muchos serán los llamados,pero pocos los escogidos.
    No todo el que dice Señor, Señor, heredará el reino de los cielos.
    Si usted es genuino, no se deje contagiar por los falsos creyentes de la actualidad, y mantenga su fe y fidelidad sólo a Cristo.
    e

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.