PISANDO UN TERRENO PELIGROSO

Mario E. Fumero

La Confraternidad Evangelización de Hondura ha negociado con el gobierno la posibilidad de que se le facilite ayuda a los pastores de la tercera edad y pobres mediante un bono y otros derechos, algo que en alguna situaciones puede ser aceptable, pero envuelve grandes riesgos, ya que cuando la iglesia se asocia con los poderes dominantes, no importa de qué ideología sean, corre el riesgo de ser instrumentalizar, como ocurrió en el pasado cuando el Catolicismo Romano acepto prebendas de los gobierno mediante un concordato.

Es cierto que existen pastores humildes en los campos, que están completamente desprotegido de todos los derechos laborales y de Seguridad Social, pero estos factores ocurren también con los campesinos y gente humilde de la tercera edad, los cuales tienen los mismos derechos. La crisis de muchos pastores evangélicos radica en que muchas iglesias son independientes, y no cumplen con la Seguridad Social de sus pastores, y las grandes iglesias no apoyan a los humildes, porque no están bajo su cobertura u organizaciones, además existe una clara falta de visión solidaria de los cristianos hacia los más desposeído.

Una gran mayoría de los pastores evangélicos gozan de muchos derechos, y maneja grandes recursos, y no se justifica la ayuda del Estado para ellos, sin embargo, debe hacerse algo para ayudar a los más necesitados de las zonas humilde, sean estos pastores o no. Los líderes religiosos deberían hacer algo a través del esfuerzo de las grandes iglesias, para apoyar a los pastores de la tercera edad sin la intervención del Estado, el cual debe actuar de forma pareja con todos.

En el pasado los evangélicos condenaron el concordato del Estado con la Iglesia Católica, el cual consistía en que el Gobierno le daba presupuesto a la iglesia sus sacerdotes. Hoy la Iglesia Evangélica está tomando el mismo camino, buscar del Estado beneficios, sin pensar en los riesgos que esto puede representar en gobiernos futuros, porque no cabe duda, que el que da el dinero, pone las condiciones y maneja a las personas.

El Estado tiene la obligación de garantizar la libertad de culto, apoyar las obras sociales que la Iglesia realicen, como comedores, clínicas, centros de niños y de rehabilitación, pero no debe sostenerte en ningún momento el aspecto religioso en las personas, ya que deben ser los miembros de las iglesias los que sostenga a sus pastores, y en caso de que sea una iglesia pobre, el Estado debe garantizar una Seguridad Social igualitaria, no solamente para los pastores, si no para la gente humilde que trabajando en la agricultura o el en trabajo informal, no goza de los derechos sociales.

Hay tres cosas que según el derecho universal debe existir en una sociedad justa: la salud, la educación y la jubilación para aquellos que no cotizaron, por lo cual el Estado debe proveer una alternativa igualitaria, no solamente para los religiosos, sino para todos aquellos que han ejercido una función laboral y no han podido cotizar al Seguro Social.

La Confraternidad Evangélica tiene que pensar muy bien lo que hace, pues al aceptar derechos especiales, puede cometer el graves error de quedarse atada a intereses políticos, además un gran porcentaje de los evangélicos no están de acuerdo que la Confraternidad tomé partido en situaciones conflictivas, como la que actualmente estamos viviendo. No negamos el derecho de ayudar a los pastores humildes, cómo a todos aquellos que viven en los campos y han trabajado, pero debemos evitar vendernos y entregar nuestra progenitura a los intereses dominantes.

Aceptar el apoyo del Estado en los líderes de la iglesias tiene muchos riesgos, y aunque necesitados la ayuda, se podría crear un conflictos ideológicos y políticos que puede ahondar más la división existente dentro de los movimientos evangélicos, principalmente en el aspecto político, ya cual es incompatibles el papel de la iglesia con la alianza política, según el mandato de Cristo, pues no podemos servir a dos señores, y de  forma absoluta debe haber una separación entre la iglesia y Estado, porque son dos reinos diferentes, y aunque el reino de Dios debe respetar al reino del Estado, no debe casarse con este, ni comprometerse más allá de los límites establecidos por el mismo Señor Jesucristo.

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

 

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a PISANDO UN TERRENO PELIGROSO

  1. Ileana dijo:

    De acuerdo Pastor Fumero.

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