¿TENEMOS DERECHO A JUZGAR A LOS MINISTROS Y APÓSTOLES MODERNOS?

Mario E. Fumero

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Recientemente publiqué un artículo señalando el escándalo ocurrido con el “apóstol” Guillermo Maldonado y su esposa Ana, al establecer un divorcio, y esta última (Ana), al mentir, afirmando que actuó por dirección de Dios y la bendición de un apóstol. Es un deber señalar también las ambiciones políticas y mercantiles del “apóstol” Mario Tomas Barahona, razón por lo cual recibí más de 300 comentarios a mi escrito, y unos pocos de ellos señalaron que no tenemos derecho a juzgar, porque Jesús dijo que “no hay que juzgar”, sino que tan sólo debemos de orar por ellos.

Definiremos que tenemos de orar por las personas que piden oración, que están enfermas, o que anda mal, sin ser consciente de ello, pero ¿Debemos de orar por un hermano que anda mal, y predica herejías y anda en ambición y pecados, encubriendo su falsa doctrina y moral?

La Biblia dice que no podemos juzgar rápidamente, principalmente a los que son del mundo, pero sí establece claramente que debemos juzgar con justo juicio, y no según la apariencia ( Juan 7:24) a los que forman parte de la iglesia, lo que indica que por sus frutos los conocemos (Mateo 7:16), ya que debemos tener buen testimonio de los de afuera (1 Timoteo 3:7), y  esto establece que tenemos el derecho de juzgar dentro de la iglesia todo lo que sea inmoral o incorrecto, porque dice la Biblia que sí vamos a juzgar a los ángeles, cuanto más las cosas de esta vida, como es la conducta de los ministros (1 Corintios 6:3) ya que las Sagradas Escrituras establecen los parámetros a los cuales debemos de ajustar nuestra conducta (1 Timoteo 3:1-7), y aquellos que actúen mal moral o doctrinalmente, hay que  amonestarlos, exhortarlos, y si su conducta causa división o escándalos, debemos, como dice la Biblia, después de una y otra amonestación, desecharlos (Tito 3:10), porque tenemos todo el derecho de juzgar a los que actúan inmoralmente, así lo hizo San Pablo en la Iglesia de Corintio  (vea 1 Corintios 5:1-5) y debemos defender la verdad señalando los errores.

 No podemos juzgar la vida de los que están fuera de la Iglesia, pero sí tenemos el derecho a juzgar a aquellos que llamándose hermanos, causen escándalos y predique y enseñen doctrinas erróneas o de error, porque todo ministro deber de ser una carta escrita en su estilo de vida (2 Corintios 3:2), y conducirse de acuerdo a los parámetros establecidos en la Palabra, no codiciosamente (Tito 1:7), ni debe de andar desordenadamente (2 Tesalonicenses 3:11-12),  por lo cual,  tenemos el derecho bíblico de señalar la inmoralidad y el pecado, y esto no es juzgar algo incorrecto, siempre y cuando tengamos una base bíblica sólida y de hechos concretos para hacerlo, ya que la ambición y la codicia son un grave pecado.

Jesús condenó la hipocresía de los religiosos de su época (los fariseos), y les habló fuerte en Mateo capítulo 23 versos13,14,15,23,27,28,29,33, llamándole, hipócritas, serpiente, sepulcros blanqueados, ciegos, y les señaló que explotaban la fe, porque les diezmaban a las viudas hasta las especies con que cocinaban (Verso 23). También desalojó a los mercaderes del templo, y no sólo los juzgo, sino que los echó del templo tumbando sus mesas y azotándolos, porque habían hecho de la casa de Dios, una cueva de ladrones (Mateo 21:13).

Quién encubre el pecado no prosperara (Proverbios 28:13) y el que no lo señale, se hace cómplice del mismo, y dice la Palabra que “…no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuese fornicario, o avaro, o idolatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis” (1 Corintios 5:11) aunque sea ministro o hermano.

Yo quisiera que esos que señalan el hecho de que no debemos juzgar las pocas vergüenzas de ciertos ministros o pastores, alegando que “no hay que juzgar” las doctrinas erróneas y la conducta incorrecta como la de Guillermo Maldonado y otros, lo hicieran usando citas bíblicas, y no tomando un texto oscuro y aislado, para defender lo indefendible, sino que analicen todo el conjunto de las enseñanzas sobre la conducta moral de los siervos de Dios. Recordemos que cuando Rey David peco, Natán fue a condenar su pecado y a juzgar su conducta. Así que, consideren el derecho a juzgar todo acto de corrupción, inmoralidad y pecado a través de la Palabra, principalmente señalando a los lobos, vestido de ovejas.

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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