DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL – DISCIPULADO BÍBLICO, O EDUCATIVO

Mario E. Fumero

          El discipulado histórico tiene su origen en la cultura griega. Como en esa época no existían libros ni centros educativos, los que querían aprender una corriente filosófica o dialéctica, tenían que vincularse a un maestro, el cual asumía el papel de instructor, y como no había libros de texto, el aprendizaje era a través de la convivencia. El maestro les impartía a sus discípulos todo el conocimiento, éstos a cambio convivían y le servían al maestro. Muchos de los filósofos griegos no escribieron nada, como el filósofo Homero[1], sino que fueron sus discípulos los que escribieron sus pensamientos.

DEFINICIÓN DE DISCIPULADO

          Como fruto de este sistema se crearon diversas escuelas filosóficas encabezadas por prominentes maestros, y era responsabilidad de los discípulos transmitir a la posteridad sus enseñanzas. Esta palabra “discípulo” procede del griego “μαθητής” (matee –te-s) que indica un aprendiz que vive con un maestro para captar y vivir todas sus enseñanzas y su estilo de vida para trasmitirlo. Este término se deriva del verbo “manthano”, que quiere decir aprender, comprender. Es interesante reflexionar sobre un aspecto que se encuentra contenido en el significado etimológico de la palabra “mathetés”, pues en la concepción griega se refiere específicamente al aprendizaje recibido por su maestro y el compromiso de participar activamente en su estilo de vida y enseñanza[2].

          El término “maestro” procede del verbo «enseñar» (didasko) y del sustantivo maestro (didaskalos) y, relacionados al término griego, pero en hebreo se le llamaba rabino (Rabbi y Rabbouni), y este término va más lejos de lo que este concepto representa en nuestro tiempo. Es bueno diferenciar entre alumno; uno que aprender para hacer después lo que le dé la gana, y discípulo; uno que aprende para obedecer e imitar a su maestro.

¿EXISTIÓ DISCIPULADO EN EL A.T.?

          En el Antiguo Testamento (AT) no se usó la palabra discípulo, aunque en algunos textos se estableció este principio, debido a que en hebreo no existía dicho término, sin embargo, hay algunos textos que evidencian la existencia de este tipo de formación entre los que ejercieron el sacerdocio y los profetas (Isaías 8:16, 50:4,  54:13). Encontramos referencia al caso de Eliseo, que al encontrase con Elías, dejó su trabajo, se despidió de su familia y se convirtió en su discípulo. (1 Reyes 19:19-21). Aunque no se menciona una escuela de profetas como algunos afirman, si se habla de una generación de profetas usando un término vinculante a una formación como era «hijos de profetas» (ver 2 Reyes 6:1-7, 9;1-3, 2 Crónicas 18;5)

EL DISCIPULADO EN EL N.T.

          Mientras que en el AT la referencia al discipulado es bastante escueta y poco corriente, en el NT abunda esta referencia, e incluso, se hace alusión a los fariseos como discípulos de Moisés y de otros personajes del AT[3]. No sólo podemos hacer referencia a los discípulos como los primeros doce que tomó Jesús, sino que en otras muchas partes dentro del quehacer de la iglesia de los Hechos se exponía el concepto de discipulado, lo cual le daba un tono de formación en los nuevos convertidos a través del procedimiento de un discipulado vinculante, y con arraigo paternal, donde según el tipo de alimentos, se hacía referencia al nivel de crecimiento dentro del concepto del Nuevo Nacimiento o de la NUEVA CRIATURA.

SITUACIÓN ACTUAL DEL DISCIPULADO.

          Considerando que el DISCIPULADO es una relación con características paternales, donde la esencia no está solo en la enseñanza teórica, sino en lo vivencial, pero en nuestro tiempo esto es difícil, por no decir imposible, ya que es complicado desempeñar una estructura formativa en los discipulados dentro de estas dimensiones, porque en la actualidad, la sociedad está envuelta en tanto quehacer, que apenas tenemos tiempo incluso, para atender nuestra propia familia natural. Es por ello que debido a los factores históricos de la sociedad moderna, no es posible el implementar un discipulado BÍBLICO como el que se presenta en el libro de los Hechos y las epístolas, razón por la cual, muchas iglesias modernas han tratado de tomar algunos elementos formativos, para establecer un sistema de DISCIPULADO instructivo, el cual tristemente está desposeído de una entrega absoluta del maestro hacia sus discípulos, por falta de tiempo, interés o entrega, forjándose una relación superficial y circunstancial, la cual origina una calidad de vida cristiana muy deficiente.

          En vista a la realidad histórica que vive la iglesia, no queda más remedio que ofrecer una opción más viable, que, aunque no sea la correcta, llene un vacío que de otra forma dejaría a los convertidos completamente descuidados. Si analizamos bien los conceptos de “cuerpo” en relación a la vivencia eclesial, descubriremos que solamente seremos fuertes cuando exista una estructura de discipulado que forje la unidad de miembro con miembro, para crear las bases de una relación funcional dentro del concepto de iglesia, forjándose los elementos de cobertura, sujeción, atención, relación y unidad.

          La unidad y visión de una comunidad cristiana no descansa en el poder de un super-pastor, ni en una estructura mercantil, burocrática o religiosa, sino en el quehacer de todos los miembros de la comunidad, sintiendo, creyendo y habitando en armonía, “unánimes y juntos” (Hechos 2:1). Es bueno hacer énfasis en estas dos últimas palabras; “unánimes” y “juntos”. Podemos estar juntos, pero no tener claro los objetivos del reino, por lo que cada cual va por su lado. No todos los que están juntos piensan igual, muchas veces esa aparente unidad de acompañamiento no es presidida por un concepto claro del propósito que nos incumbe el estar juntos. Sin embargo, el término “unánimes” envuelve algo más profundo que estar juntos. Encierra un concepto de unidad en la cual todos pensamos de la misma forma respecto a las enseñanzas de Jesucristo, teniendo un mismo sentir en cuanto al concepto relacionado con el reino de Dios en la tierra (Filipenses 2:5).

DEFINIENDO EL TÉRMINO «UNIDAD»

          Hablar de unanimidad es hablar de fusión, es estar todos engranados en la ayuda mutua, sintiendo y creyendo una misma cosa. Es como un cuerpo físico, dónde va la mano, allí va el pie, y todo el cuerpo se mueve bajo la dirección de la cabeza. La unidad y sentir se pueden ilustrar analizando la diferencia entre las papas hervidas, y el puré de papas. Cuando las papas se hierven, cada una mantiene su forma, y están separadas una de otras, pero cuando se hacen puré, todas se fusionan, ya no hay papas sueltas, porque todas forma una misma masa. Así es la unidad proclamada en las enseñanzas bíblicas. Esto ocurre cuando formamos una comunidad, todos nos movemos con un mismo sentir, una misma fe y un mismo objetivo, como enseña Efesios 4:3-6: “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”. 

          La pérdida de este concepto de unidad ha llevado a la iglesia moderna a funcionar como una carnicería, en donde todo el mundo anda como quiere, convirtiéndose la reunión de los santos en un tiempo de distracción y no de formación. Cada cual anda por su lado. El pastor no huele a oveja, pues funge como empresario, manejando una asamblea en donde no existe un vínculo de relación directa entre oveja y pastor, y entre maestro y discípulo, lo cual genera una calidad de cristianismo endeble y superficial.

CALIDAD VERSUS CANTIDAD

          Es imposible obtener calidad en la cantidad, como es imposible formar vidas a control remoto. El secreto del éxito en la vida cristiana no radica en el conocimiento, sino en la relación y servicio mutuo, mediante el amor fraternal (Romanos 12:10), el cual debe ser la columna vertebral de toda formación cristiana. El ejemplo vale más que las palabras.

          En conclusión, el discipulado educativo puede ayudar a formar el conocimiento cristiano del creyente, pero debemos aceptar que dentro de un esquema educativo, será difícil formar el carácter de los cristianos, porque para lograr esto, se necesitará una más estrecha relación entre pastores y ovejas, entre el discipulado y su maestro, pero al no poderse dar este tipo de relación, no quedará más alternativa que apoyarnos en una formación intelectual, esperando que el Espíritu Santo puede hacer la modificación del carácter a través del poder de la Palabra en la vida de los discípulos.


NOTAS

[1] –  En ella, Homero es presentado como el hijo de una huérfana seducida, de nombre Creteidas, que le dio a luz en Esmirna. Conocido como Melesígenes, pronto destacó por sus cualidades artísticas, iniciando una vida bohemia. Una enfermedad lo dejó ciego, y desde entonces pasó a llamarse Homero. La muerte, siempre según Heródoto, sorprendió a Homero en el curso de un viaje a Atenas. Tomado de:

https://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/homero.htm

[2] – El término «DISCÍPULO», que se escribe en griego MAZETÉS, indicaba que la persona se hacía parte de un MAESTRO o sociedad para servirle, conocerle y seguirle, reverenciándolo. Tomado del libro «Ministerios y discipulados en la Iglesia». Mario E. Fumero. Página 86.

[3] En el judaísmo tardío extrabíblico, palabra y contenido son bastante corrientes. En el NT se alude a discípulos de Moisés [Jn_9,28], de Juan el Bautista [Mc_2,18] par; [Jn_1,35]; [He_19,1], de los fariseos [Mc_2,18]; [Lc_5,35]; [Mt_22,16]. Pero son los discípulos de Jesús los que acaparan la atención principal. Discípulos que a veces se identifican con los Doce [Mt_10,1]; [Mt_26,14], [Mt_28,16]; [Mc_6,7]; [Mc_14,13-16]; [Lc_9,1], pero que con frecuencia designan a un grupo más amplio [Mt_8,21]; [Lc_6,17]; [Lc_6,19]; [Lc_6,37]; «ver [Lc_10,1]»; [Jn_6,60]; [Jn_6,66]. En el libro de los Hechos, discípulo y creyente llegan a identificarse [He_6,1]; [He_6,7]; [He_9,10]; [He_9,26]; [He_14,20]; ver [Jn_8,31]. Por su parte, [Jn_6,45] constata el cumplimiento de [Is_54,13].

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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