Renan Carias
A Israel le ha ocurrido, lo que le fue mostrado a Ezequiel en la profecía del valle de los Huesos secos, en donde Dios le lanza una pregunta ¿vivirán estos huesos secos? (Adelantándose al milagro que haría). Recuerde que esos huesos esparcidos por todas partes se juntaron unos con otros, indicando el regreso de Israel a su tierra, les proveyó carne, pero no tenían espíritu, indicándonos la condición actual de Israel quien otrora fue designado por Dios a llevar su mensaje al mundo, al ser el pueblo escogido por Él, la rebeldía de este pueblo provoca al Señor para ponerlo a celos con un pueblo que no es su pueblo, esto es la IGLESIA.
Sí, somos el recurso que Dios escogió para mostrarle a Israel lo que iba a hacer con ellos, pero le desobedecieron. (Somos el olivo silvestre injertado en la rama principal que es Israel), debemos entender que Dios no ha desechado a Israel, pero si lo endureció, Dios los levantó como nación pero les ha negado por un tiempo la capacidad de ser sensibles a su Espíritu hasta terminar el trato con el pueblo gentil (plenitud de los gentiles), viene el tiempo de la TRIBULACION para este pueblo en donde será quebrantado por su desobediencia y rechazo, en donde el dolor que tendrán será severo, no obstante Dios en su misericordia levantará a los 144,000 Israelitas a quien Él se les revelará y los 2 testigos para volver el corazón de ese pueblo a Dios, y de una vez por toda sepan que ese Jesús tan rechazado por ellos, es él mismo Mesías tan esperado.
El proceso disciplinario es tan severo, que será sometido a constantes guerras para doblegarse. Ahora bien, Él Señor manda a la Iglesia a orar por «la paz de Jerusalén» porque ha sido, es y será sometida a frecuentes guerras y por qué él toma en cuenta las oraciones de los santos y lo mueven a misericordia. Israel tiene muchos adelantos porque Dios los ama, pero están carentes de espiritualidad, se han quedado con sus tradiciones, pero su corazón se alejó de Dios.
Debemos amar a Israel, pero entendamos que como Dios tiene un trato con la Iglesia, también tiene un trato con ese pueblo. Ya somos su pueblo, es necedad querernos volver Israelitas y asumir sus tradiciones como forma de vida si están carentes de espíritu. Hay que ser entendido. Nuestro deber es orar por «LA PAZ DE JERUSALEM». Oraré con el entendimiento.



Gálatas 3:1-6
[1]¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?
[2]Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?
[3]¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?
[4]¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano.
[5]Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?
[6]Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.