EL PELIGRO: UN CRISTIANISMO ANTROPOCÉNTRICO

Alejandro Peláez

La falsa doctrina de la prosperidad hace que todo gire alrededor del hombre: “Yo declaro”, “yo decreto”, “yo atraigo”, “yo siembro para recibir”. Pero el cristianismo verdadero gira alrededor de Cristo, no del “YO”.

La Biblia enseña que Dios no es un amuleto. No es un cajero automático celestial. Es el “Señor”. Y la fe no opera como una ley cósmica que obliga a Dios a actuar de una manera predecible. La fe es confianza humilde y obediente.

La Escritura nunca enseña que el propósito principal de Dios para nosotros es que seamos ricos materialmente hablando. Jesús no murió para darnos una vida sin problemas, sino para reconciliarnos con el Padre. Cuando Cristo llamó a sus discípulos, no les prometió casas, influencia, títulos ni éxito económico sino nos promedió tomar su cruz: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” (Lucas 9:23), Esa cruz representa el estar dispuesto a sufrir y padecer por él como buen soldado de Jesucristo (2 Timoteo 2:3). La cruz no combina bien con la idea de un Dios que solo busca nuestra comodidad. El evangelio de la prosperidad invierte los roles: en vez de nosotros servir a Dios, es Dios quien parece existir para servir nuestros deseos, Por lo que te caemos en el error de la blasfemia a decirle al soberano lo que tiene que hacer según mis deseos y capricho.

Avatar de Desconocido

About unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo, Doctrina, Falsas. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.