LA NUEVA ERA Y LOS NIÑOS

Mario E. Fumero

Tomado del libro «EL DRAGON DETRES CABEZA»

          La mente humana es vulnerable, manejable y programable, de esto no nos cabe la menor duda. Nosotros adoptamos un estilo de vida acorde a los parámetros forjados por nuestros padres. Estos a su vez están condicionados por el <medio>[1]. Podemos transmitir valores o antivalores, principios o temores, realidades o fantasías, confianza o desconfianza.

Como nuestra inteligencia es moldeable y manejable, debemos como padres, tomar toda la precaución del caso para evitar que estas corrientes diabólicas y ocultistas sigan trabajando en nuestros medios y deformando a nuestros hijos. Nuestros niños están indefensos y expuestos a toda una manipulación que lentamente los lleva a creer, practicar y adoptar los esquemas trazados por los promotores de la Nueva Era, lo cual, vamos a tratar de demostrar brevemente.

INFLUENCIA DE LA TELEVISIÓN EN LOS NIÑOS

          Los padres cristianos tratan de inducir a sus hijos al temor de Dios junto a los principios bíblicos de la ley divina, pero esta influencia queda minimizada frente a toda una avalancha de juguetes, videojuegos, muñequitos, películas, televisión, estampitas e influencia de origen ocultistas. Nuestros hogares están llenos de juguetes diabólicos, como los de Pokémon y otros monstruos mitológicos. Nuestros niños pasan más tiempo frente a la televisión viendo toda una influencia filosófica de creencias orientales, poderes espirituales, violencia etc., que en un diálogo formativo con sus padres.

 ¿Cuántas horas pasa tu niño viendo la tele? ¿Has analizado los programas que ve, así como su contenido? ¿No te das cuenta de que a veces tu hijo adopta un vocabulario y una conducta aprendida de la tele? Los promotores de la N.E. se han infiltrado y controlan las grandes productoras de fantasías infantiles, como World Disney, Estudios Universales, Warner Brothers y otras, para crear películas con personajes vinculados a lo oculto: Fantasmas, espíritus guías, comunicación con la naturaleza (panteísmo), seres extraterrestres, poder mental de visualización, héroes arrancados de dioses hindúes y míticos, con formas horrendas, y que se transforman en animales o monstruos. Ideas de reencarnación y emanaciones y una larga lista de cosas que están minando las mentes de nuestros niños.

Frente a todas estas filosofías sincréticas; ¿Qué estamos haciendo? Hay que añadir a lo expuesto, el alto índice de violencia que contienen los dibujos animados, donde el crimen, peleas, odio, sangre y otras cosas negativas se convierten en el argumento de fondo de estas historietas. Ya no se produce cuentos sanos que nutran la fantasía de nuestros niños, como las historias del pato Donald o el Ratón Mike o Blanca Nieves, etc. Ahora son personajes que representan la violencia o los antivalores; Los Power Ranger, las Tortugas Ninja, Pokémon, los Simpson, Mortal Kombat, los Teletuvis, Dragón Ball Z, etc. Todas estas series les enseñan a nuestros niños a matar, consultar a los muertos, creer en los espíritus guías, la visualización, el uso de un vocabulario irrespetuoso, un concepto errado de lo malo y lo bueno, una desvirtuación de valores y trastornos mentales que inducen a la inseguridad, el miedo y las ideas obsesivas.

Después de la exhibición de la primera película “POKÉMON”, el índice de violencia infantil aumentó en los Estados Unidos, y el fenómeno de “espanto nocturno” en los niños se incrementó según un informe de los especialistas en la materia. Pero quien más daño le está haciendo a los niños con el apoyo a la homosexualidad son los Estudios Disney. Estos han creando héroes asexuales, con filosofías liberales, y han instituido, junto a una celebración del día “gay”, un ratón Mike homosexual que participa de los desfiles, para complacer a los grupos gay que pueden entrar al parque de diversiones como familia, con descuentos especiales. Es sabido en los medios de comunicación que muchos ejecutivos de esta empresa son o forman parte de los movimientos “gay” a tal grado, que un alto directivo de esta compañía contrajo matrimonio con un hombre.

INFLUENCIA DE LA BRUJERÍA EN EL CINE

          Las grandes productoras de distracción, tanto del cine como de la televisión, están empecinadas en la proliferación al culto de lo esotérico, diabólico y oculto. Están dispuestos a programar la mente de los niños a la aceptación de la brujería y todo lo que es de origen satánico. Esto lleva a dar un grito de ¡ALERTA! A los padres cristianos.

          La productora de películas Warner Brothers acaba de lanzar al mercado su nueva producción para niños, titulada; “Harry Potter y la Piedra del Hechicero”. Esta película, de más de dos horas de duración, está basada en los cuentos de la señora Jane K. Rowling[2] sobre un personaje de 11 años, que descubre tener poderes mágicos. Este personaje va a estudiar a una escuela para Brujos en donde desarrolla sus poderes ocultos, con la ayuda de un genio gigante que es su guía (espíritu mago) llamado Rubeas Hagrid. En ella el niño Potter desarrolla sus poderes para luchar contra la brujería mala, por lo que se nos presenta, de forma sutil, una “brujería buena y una mala”. Así que lo oculto lucha contra lo oculto.

          Si observamos bien que está pasando a través de estas producciones, veremos que además de esta película, tenemos en la televisión otros programas parecidos, como es la serie “Buffy y la Cazavampiros”, y “Sabrina la bruja adolescente”, que siguen esta misma línea. Hay que añadir a lo expuesto, otras series de dibujos animados que promueven el ocultismo. En todas estas producciones se alteran los valores cristianos, para cauterizar la mente de los niños con filosofías orientales y de la N.E.

Por medio de estos programas se cambian los viejos conceptos de la brujería y hechicería. Antes los brujos eran malos, perversos (recordemos el cuento de Blanca Nieves y el Mago de Oz), pero ahora, con esta nueva influencia, la brujería es positiva, atractiva, hermosa y sus personajes se vuelven héroes.

          En la historia del niño Harry Potter, un huérfano maltratado por la vida y lleno de poderes diabólicos, con unas gafas inmensas, se nos presenta al prototipo de un héroe cuya moral es abstracta, situacional, basada en los poderes ocultos de una brujería que dicen ser “blanca” y que lucha con la brujería negra. Si analizamos el mensaje esotérico que dicha historia contiene, descubriremos las influencias del ocultismo a través de muchos elementos: Creencias en la reencarnación, poderes de visualización, transformarse en animal (un búho, símbolo de ocultismo), consultar una bola de cristal (espiritismo), el resurgimiento de una religión olvidada en el pasado, y que resurge con mucha fuerza en esta película, se llamada la <WICCA>.

LA RELIGIÓN DE LA <WICCA>

          ¿Qué es la creencia <Wicca>? Es el resurgimiento de las creencias aborígenes de índole ocultista, en donde la diosa madre es la naturaleza (creencia que aparece también en la película de Word Disney, “Pocahontas”, y que resucita el panteísmo). Proclama que la verdad es relativa, y que el pecado no existe. Se reemplaza el concepto de un Dios personal, por muchos dioses y diosas. Se promueve la comunicación con los espíritus guías y la visualización. Se defiende el feminismo y la liberalidad sexual. Ya no se presenta al brujo como andando en escoba, vestido de negro, con una nariz horripilante y un gato negro a su lado, sino que ahora el brujo es una persona agradable, amable, graciosa y atractiva, que vive en armonía con los poderes de la naturaleza y promueve el bien, cumpliéndose las Escrituras que afirman que: “Satanás se convierte en un ángel de luz para engañar a los escogidos” (2 Cor 11:14).

          La novedad de la historia de Harry Potter llevada a la pantalla está creando en Estados Unidos y Europa el resurgimiento de lo que se ha dado en llamar “Pottermania”o “Harrymania”. Se promueven juguetes, camisetas, amuletos, barajas y video juegos ocultistas relacionados con estos personajes, hasta gafas y vestimentas para que los niños imiten este modelo ocultista de conducta. Pero aún hay más, se está creando un vocabulario muy particular, por ejemplo, todo aquel que no practica o cree en esta brujería se le llama “un muggles” porque el gigante guía de Potter define como “muggles” a los no creyentes en la brujería. ¿Qué indica este término?  Que una persona que no cree en los poderes mágicos es un “muggles”. 

          Esta nueva corriente esotérica, unida a la ya arraigada Pokemonmanía, afecta psicológicamente a miles de niños, produciendo conductas y actuaciones anormales, y destruyendo los principios tradicionales de la fe cristiana.

Es por ello por lo que hacemos un llamado a los padres para que cuiden a sus hijos de estas influencias, y recordemos lo que dice la Palabra en 1 Tesalonicenses 5:22 en donde ordena “abstenernos de toda especie de mal”. Dios prohíbe en la Biblia (en Deuteronomio 18:10) toda práctica vinculada a la adivinación, hechicería, magia, sortilegio o el culto a lo oculto. ¡Cuidado! Porque quieren programar a nuestros hijos para que lo diabólico forme parte de nuestra cultura.

CUIDANDO LA MENTE DE NUESTROS NIÑOS

          Son tan diversas las formas manipuladoras que adoptan estas corrientes, que a veces se hace imposible controlar su influencia en la mente de los niños. Tanto el cine, como en la televisión y la música, con sus conceptos y filosofías gnósticas se hacen presentes aun dentro de ciertos deportes[3] con los cuales se induce a prácticas relacionadas con la potencialización del poder mental, para desarrollar un dominio sobre la materia.

Nuestros niños están siendo bombardeados con terminologías que se convierten en todo un estilo de conducta. La energía o el pensamiento positivos se introduce en los libros de texto, como, por ejemplo: la meditación trascendental o desarrollo del poder creativo, mezclado con música de relajamiento, que se practica en algunas escuelas.

Me contaba una hermana en Zaragoza, España que su niña de 7 años fue sometida en la escuela pública a una clase en donde se practicaba relajación y proyección mental, y que incluso, en algunos círculos estudiantiles, se usaban juegos satánicos como la guija o la astrología.

          El hecho de que la mente de nuestros niños sea ingenua, y que fácilmente absorben todas las influencias, sin capacidad de digerirlas y clasificarlas en bueno o malo, hacen a éstos presas fáciles de todas estas técnicas de programación satánica. La triste realidad es que los padres ignoran, en la mayoría de los casos, cuales influencias ocultistas están siendo introducidas en la mente de los hijos, tan solo podemos ver los efectos de su comportamiento y muchas veces no podemos explicar a qué se debe tal o cual actitud. Un día una madre entró al cuarto de su hijo de 6 años y lo encontró sentado en posición yoga, con las manos puestas en la cabeza y con una mirada fija en el infinito. El niño mantuvo su posición pese al llamado de la madre, hasta que ésta, sacudiéndolo, lo sacó del éxtasis, e inmediatamente le preguntó que hacía, el niño, con una sonrisa inocente, respondió: -Estoy comunicándome con mi amigo espiritual que me habla. – La madre asustada por tal afirmación inquirió en donde había aprendido eso, y el muchacho replicó: -Me lo enseñaron en la escuela, en una clase de visualización y lo vi en la película “El Rey León”.

COMO EVITAR LAS INFLUENCIAS OCULTISTAS

          ¿Qué podemos hacer para evitar las influencias ocultistas en nuestros niños?

Lo primero: Mantener una constante y fluida comunicación con nuestros hijos, para que los valores cristianos se arraiguen en sus corazones, y seguir las enseñanzas bíblicas que dicen: “Y Amarás á Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deut 6:5-7).

Lo segundo: Controlar y evitar, por todos los medios, que vean, obtengan o posean objetos, dibujos, programas de televisión que presenten violencia, monstruos o filosofías ocultistas. Supervisar las influencias que por algún medio lleguen a sus vidas, enseñándoles la verdad de Dios frente a la mentira del Diablo. No podemos impedir que vean televisión, pero si podemos verla con ellos y desarrollar una reflexión crítica y de aprendizaje sobre lo que ven, así como regular el tiempo de televisión.

Lo tercero: Informarnos de las mil máscaras de la N.E. y conocer sus influencias en todas las áreas del saber. La parte educativa e informativa sobre esta corriente, y otras tantas más, como las que tienen que ver con el área sexual, son vitales para darle al hijo una instrucción adecuada a los tiempos difíciles que vivimos.

          Lo cuarto: Desarrollar toda una cultura de respeto a la vida y de concientización contra la violencia. No darle juguetes que involucren armas, muerte, monstruos. Sustituir estos por cosas que promuevan la paz, el servicio, el estudio, el uso de la razón y del cuerpo en lo físico etc. Si tomamos estos consejos podremos proteger a nuestros hijos de tan maléfica influencia.


[1]– Entiéndase por <medios>, la influencia de la comunicación escrita, radial y televisiva.

[2] – Algunos movimientos evangélicos como los adventistas han prohibido en Australia la lectura de estos cuentos a los alumnos de sus escuelas y expertos en sicología infantil y pedagogía consideran que dichos cuentos perjudican la salud mental de los menores. (La Tribuna, 30 noviembre del 2001)

[3] – Principalmente en los deportes de artes marciales.

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