Mi historia comenzó desde que nací y fui abandono. Nací y fui dejado dentro de una caja de zapatos completamente abandonado. Tiempo después una familia me adoptó pero crecí con un corazón herido, buscando cariño donde no lo había, tratando de entender por qué la vida dolía tanto.
A los 13 años me hice mi primer tatuaje. Todavía no era moda. Era mi manera de hablar cuando no sabía cómo usar mi voz Para expresar mi tragedia. Me llamó Leandro de Souza y durante años me conocieron como el hombre más tatuado de Brasil. Más del 95 % de mi piel cubierta Estaba cubierto aproximadamente con más de 170 tatuajes. Pero detrás de cada tinta había un grito vde tristeza. Era un niño que creció sin amor real. Un joven que buscaba identidad en lo que el mundo prometía, pero nunca llenaba.
Mi rebeldía me llevó por caminos que me alejaron de lo que Dios soñó para mí. Me perdí. Me hundí. Llegó un momento en el que no quería seguir viviendo como estaba. Sentía que mi alma se estaba, vacía, en oscuridad. Y entonces pasó algo que todavía me cuesta trabajo poder explicarlo.
Hace dos años, viviendo en un albergue, alguien me habló de Jesús. Yo no lo estaba buscando… pero Él sí me estaba buscando a mí. El 13 de mayo de 2023 fue mi nuevo cumpleaños (el nuevo nacimiento). Ese día entendí que no había estado solo, porque siempre hubo una mano extendida hacia mí para ayudarme .
Desde ese entonces todo cambió, mi vida fue transformada. Dejé lo que me hacía daño. Dejé el caos. Dejé la vida que me estaba consumiendo e incluso comencé a borrar todos los tatuajes de mi rostro con láser. Fue muy doloroso el proceso ´prqie duele, claro que duele, pero es un dolor que sana. Cada sesión es un recordatorio de mi libertad Y un recuerdo de mi esclavitud.
Hoy no vivo para mi pasado. Vivo con propósito. Trabajo, cuido de mi familia y camino con una paz que nunca antes había sentido. Mi historia ya no habla de mí. Habla de Jesús. Del Dios que me encontró en una caja de zapatos… y me levantó como hijo. Si algo aprendí es esto: Siempre hay esperanza, siempre es posible volver a empezar.


