Mario E. Fumero
Los avances tecnológicos y científicos indudablemente traen muchos beneficios, pero también traen consigo grandes conflictos éticos y morales que todavía no se han abordado. El tema de este artículo parece un poco absurdo, o al menos difícil de entender, pero vamos a analizarlo fríamente, ya que crea serios problemas éticos.
¿Qué es la ética? Es una rama de la filosofía que estudia la conducta y el comportamiento humano mediante una reflexión sobre sus acciones, para definir lo que es correcto o incorrecto, bueno o malo, de acuerdo con sus creencias religiosas. Su objetivo principal es ayudar a las personas a tomar decisiones responsables y a vivir de acuerdo con los valores y principios morales de su entorno o patrimonio cultural.
Entre los temas éticos y morales presentes en la sociedad moderna que debemos abordar, está el de la familia, visto desde una perspectiva de ética cristiana. Sin embargo, están ocurriendo casos insólitos en algunos países europeos, donde se han establecido bancos de semen y la opción de que una pareja estéril pueda escoger su descendencia tomando el esperma de un donante o de un familiar.
He aquí un caso insólito que ocurrió en Inglaterra. Una pareja que contrajo matrimonio descubrió que el esposo era infértil y ella quería quedar embarazada para tener un hijo. Los exámenes demostraron que su marido no tenía suficiente esperma, y entonces el médico le presentó una opción: ¿por qué no pedirle al padre de su esposo que donara su esperma al banco de semen para inoculárselo? De esta forma se seguiría la genética familiar, a lo cual la pareja accedió.
Tiempo después, la mujer dio a luz un hermoso niño y la pareja ya tenía un hijo, pero resulta que, jurídicamente hablando, el papá del niño era su hermano y el abuelo era su padre. ¿Cómo aclarar este caos cuando el niño fuera mayor? ¿Tendría que decirle que, en realidad, su padre era el abuelo y su hermano era legalmente su padre?
Suena ilógico, pero tiene su lógica, ya que la metodología de inseminación artificial y la opción de que la familia pueda escoger el esperma de un familiar, pueden crear todo este caos que, desde el punto de vista ético, rompe con todos los conceptos tradicionales de la familia, porque cuando se altera el orden de los factores, se crea caos y confusión.
La ética moderna se enfrenta a grandes retos para definir lo que es aceptable y lo que no lo es. Los avances científicos, tanto en la tecnología como en la medicina, nos enfrentan a desafíos que requieren un análisis muy profundo para poder determinar lo que debería considerarse normal y aceptable desde una perspectiva lógica y científica.
La fe cristiana tiene grandes retos por delante en el ámbito de la ética. Ya no solamente está el problema del aborto, la eutanasia o la clonación, sino que también tenemos que enfrentar la manipulación genética y la inseminación artificial, así como sus posteriores consecuencias.
Dentro de la ética se puede plantear si es correcto enterrar un cuerpo o si debemos cremarlo. Hay que plantearse si es correcto evitar el sufrimiento de una enfermedad terminal mediante un proceso científico como la eutanasia; o si es correcto que un familiar done esperma para la reproducción dentro de su propia familia; o si es correcto dejar que un robot programado gobierne nuestras vidas y pueda convertirse en nuestro pastor en el futuro.
En fin, hoy los avances nos enfrentan a dilemas éticos que tenemos que afrontar usando para ello no solo la lógica y la ciencia, sino también los valores tradicionales de la fe cristiana, y entender, como dijo el apóstol Pablo que: “todas las cosas me son lícitas, pero no todas las cosas me convienen” (1 Corintios 10:23). ¿Tendremos la suficiente madurez para poder discernir lo que es correcto?


