Pastor Héctor Hernán Castro
«Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?» (Mateo 14:30,31.)
• ¡Pedro, un experimentado pescador en problemas! «Señor, sálvame». Esas fueron las dos palabras que en la premura Pedro le gritó a Jesús. El experimentado hombre de mar, después de haber dado varios pasos sobre las aguas, se estaba hundiendo en la turbulencia del Mar de Galilea.
El fuerte viento, las olas tempestuosas, pero sobre todo, el haber quitado sus ojos del Señor y haberse concentrado en el ambiente que le rodeaba, provocó angustia y mucho miedo en el viejo pescador… ¡Se estaba hundiendo!
• EL SALVAVIDAS PERFECTO.
¡Pero ahí estaba Jesucristo el Todopoderoso, el Rey y Señor del universo, Quién le extendió Su mano, ¡lo sostuvo y lo subió de nuevo al barco! ¡Qué gran alivio para aquel hombre de mar que se hundía! Su mano firme y poderosa le dio seguridad a Pedro.
• ¿Y qué de nosotros? En estos difíciles días que vivimos, como Pedro… ¿Siente Usted que se está hundiendo en el tempestuoso mar del desánimo, la desesperación y el desconsuelo? ¿Está azotado(a) por los vientos de la depresión, la ansiedad y la incertidumbre?
Indiscutiblemente, la crisis es real, pero más real es la existencia de un Dios que gobierna y controla todos los acontecimientos mundiales, nacionales, locales, familiares y personales. Debemos admitir nuestra fragilidad humana y nuestra profunda necesidad de Dios. Clamemos humildemente al Señor, confiando solo en Él.
Él extiende Su mano de Misericordia y Poder para ayudarnos. No vamos solos en este mar de la vida, no vamos a la deriva, no debemos ir como huérfanos si tenemos a un Padre eterno que nos ama y tiene perfecto control sobre todo. ¡Jesucristo sigue auxiliando a los que se hunden y claman por ayuda a Él! Un día Él vendrá, según Su promesa, para rescatarnos de este mundo cada vez más caótico y crítico.
¿Le está esperando Usted?


