Mi historia comenzó desde que nací y fui abandono. Nací y fui dejado dentro de una caja de zapatos completamente abandonado. Tiempo después una familia me adoptó pero crecí con un corazón herido, buscando cariño donde no lo había, tratando de entender por qué la vida dolía tanto.
A los 13 años me hice mi primer tatuaje. Todavía no era moda. Era mi manera de hablar cuando no sabía cómo usar mi voz Para expresar mi tragedia. Me llamó Leandro de Souza y durante años me conocieron como el hombre más tatuado de Brasil. Más del 95 % de mi piel cubierta Estaba cubierto aproximadamente con más de 170 tatuajes. Pero detrás de cada tinta había un grito vde tristeza. Era un niño que creció sin amor real. Un joven que buscaba identidad en lo que el mundo prometía, pero nunca llenaba.
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