Ángel Bea.
NUESTRA NECESIDAD DE ADORACIÓN.

Como estoy seguro que la oración del Padrenuestro es conocida por todos, me limito a recordar la primera parte que expresa, en primer término, la adoración de aquel o aquella que se dirige a Dios: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mat.6.9)
Los comentaristas bíblicos, siempre nos han dicho que la oración del Padrenuestro se compone de dos partes, la primera tiene que ver con nuestra adoración a Dios; y en la segunda solicitamos sus favores para con nosotros.
Siendo eso cierto, no lo es menos que si bien con la segunda parte expresamos nuestras necesidades (el pan, el perdón, su guarda, etc.) en un sentido, también está presente nuestra adoración a Dios el Padre. En su momento lo explicaremos. A veces hemos oído o leído de personas (¡y personas cultas!) que dicen que “el Dios de la Biblia es un Dios egoísta, porque demanda adoración para sí”. Sin embargo, ignoran que a veces los escritores bíblicos usan un lenguaje antropomórfico para explicar a Dios. Dios mismo estaría usando el mismo lenguaje que nosotros para que le entendamos mejor. Eso está muy lejos de pensar que los escritores bíblicos tenían una idea equivocada sobre Dios. En todo caso y sobre todo en el A. Testamento su visión de Dios estaría bastante menos completa que en el N. Testamento. Lo cierto es que la inspiración de la cual fueron objeto hace que el mensaje acerca de Dios, nos sea más sencillo.
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