Tomado de: “El Ministerio de oración de la iglesia” Watchman Nee
La segunda sección se relaciona con tres cosas que uno pide para sí mismo.
La primera cosa: “el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”
Cuando algunos leen esto, no pueden entender por qué el Señor repentinamente cambia de tema y pasa del nombre, el reino y la voluntad de Dios al tema de nuestro pan de cada día. ¿No parece esto un paso hacia atrás, volverse de una oración tan elevada a asuntos tan triviales? Hermanos y hermanas, hay una razón para ello. Cuando un verdadero hombre de Dios ora continuamente por el nombre, el reino y la voluntad de Dios, el Señor se ocupa de las necesidades de ese hombre. Si la oración es importante, el que ora seguramente provocará el ataque de Satanás. Por tanto, el pan es algo por lo que tenemos que orar. Seguir leyendo









