Mario E. Fumero
Había una vez un elefante que se sentía tan poderoso e indestructible que amedrentaba a todos los animales de la selva, y su fuerza era tan grande que nadie se atrevía a enfrentarse a él, ni el león podía comparársele. Resulta que entre los animales diminutos se hizo una apuesta. ¿A ver quien puede destruir al elefante? Como recompensa, se le prometía la gloria y la fortuna para su especie. El ratón lo pensó, pero decidió retirarse. Nadie se atrevía enfrentarse al elefante, el cual retaba a todos los animales de la selva. Seguir leyendo









