En el mundo casi siempre los premios se lo llevan los que menos se lo merecen.
Una señora de 98 años llamada Irena Sendler falleció recientemente en el olvido de muchos, sin embargo era una heroína desconocida. Durante la 2ª Guerra Mundial, Irena consiguió un permiso para trabajar en el Ghetto de Varsovia como especialista de alcantarillado y tuberías. Pero sus planes iban más allá… Ella conocía los planes de los nazis para el exterminio de los judíos y aunque era alemana, Irena sacaba a los niños escondidos en el fondo de su caja de herramientas y llevaba un saco de arpillera en la parte de atrás de su camioneta lo suficientemente grande para sacar a los niños de mayor tamaño. También llevaba en la parte de atrás un perro al cual entrenó para ladrarle a los soldados nazis cuando salía y entraba del Ghetto, a fin de que no le registraran. Seguir leyendo











