Dr. César Vidal
Las vísperas de la Reforma no sólo transcurrieron sobre un deterioro considerable de las estructuras eclesiales sino sobre un panorama de profunda crisis espiritual que ha sido negada una y otra vez por autores católicos de manera totalmente infructuosa ya que aparece, de manera insistente e innegable, en las fuentes históricas.
No se trataba sólo de que la iglesia católica hubiera pasado por episodios de terrible desunión como el papado de Aviñón o el Gran cisma de Occidente. La tremenda crisis institucional del papado constituía un síntoma innegable de una no menos profunda crisis espiritual. A decir verdad, la necesidad de Reforma era palpable hacía al menos trescientos años como había propuesto Inocencio III en el IV concilio de Letrán.. Seguir leyendo










