1 Timoteo 5:20 // Juan 7:24 // 2 Timoteo 4:3-4 // 1 Corintios 5:1 // Judas 3-4 // Mateo 23 // Corintios 1:21// Gálatas 1:8 // 2 Pedro 2 :3-5
No quiero que las piedras hablen, deseo que permanezcan mudas por siempre. Es mi deber no callar, es tu deber anunciar, es nuestro deber alzar la voz como trompeta y amonestar a los hombres por sus pecados.
Debemos ser libres, hoy mismo, de este horrible y criminal pecado llamado SILENCIO. Debemos ser libres de la sangre de este mundo impío, si es que deseamos ir al cielo. ¿Cómo? No negándoles la verdad de su condición, amonestándoles contra el pecado que los asedia. EZEQUIEL 33:7-9; ISAIAS 56:10. Estamos pecando con el silencio y no lo vemos. Somos cómplices mudos de este mundo que ha perdido el pudor, el honor, la dignidad, la vergüenza y el temor a Dios. Tenemos miedo de hablar la verdad, para evitarnos problemas, preferimos ser alabados por los hombres, que reconocidos por Dios, desde lo alto; convivimos con la injusticia y aun la sufrimos pero no luchamos contra ella, porque no deseamos ser vistos como intolerantes. GÁLATAS 4:16. Preferimos pasar por humildes y besar los pies de los tiranos, antes que denunciar el pecado y arriesgar que nuestra cabeza nos sea quitada del cuello. Seguir leyendo →