Mario E. Fumero
En el año 1998 escribí un libro que se titulaba “hacia el ocaso del cristianismo” en el cual relato como serían los últimos tiempos para la iglesia y exponía los siguientes puntos: “En la Escrituras se deja ver que en los tiempos finales vendrían “tiempos peligrosos” en donde se manifestaría algunas características típicas de la condición inmoral dominante, como la violencia y corrupción (Mt 24:3738, Gén 6:11). Veamos algunas indicaciones:
- Aparecerían hombres corruptos que causarían escándalos al evangelio (2 Tim 3:5 Jd 4,). No podemos negar que este ha sido y es un hecho común, del cual hablaremos en un capítulo aparte.
- La Iglesia verdadera, no negará el nombre de Jesús y guardará su Palabra (Apo 3:8), por lo cual sería acosada por la iglesia poderosa y opulenta, que se enriquecerá con una teología de prosperidad y ecumenista, y será indiferente hacia la santidad (Apo 3:15-17)
- Habrá una crisis moral generalizada, que afectará la conducta social del mundo y repercutirá aun en la iglesia (2 Tim 3:1-4). Esta decadencia moral será el síntoma de una corrupción y violencia pronosticada por el mismo Jesús (Mt 24:37 y Gén 6:11)”.
Hoy esto es una realidad palpable con el apoyo de las Naciones Unidas, que promueve un gobierno mundial que atacará al cristianismo, imponiendo lo inmoral como moral, y como consecuencia, sufriremos grandes persecuciones. Cuando reviso aquel libro, tal parece que todo está ocurriendo al pie de la letra, pero lo único que no había contemplado en el mismo era la decadencia de la iglesia cristiana en medio de un mundo en crisis.








