Dr. Cesar Vidal. Publicado en Actualidad
Hace apenas unos meses me encontraba en un programa de TV en Miami, Florida donde se debatía el papel del papa Francisco en la reanudación de relaciones entre Estados Unidos y la dictadura que asola Cuba desde hace más de medio siglo.
Señalé entonces a mi interlocutor – un verdadero fan del pontífice – que el papa Francisco no iba a recibir a los disidentes y que, por el contrario, amoldaría su próxima visita a Cuba a lo que más convinieran a los siniestros hermanos Castro. Como en tantas ocasiones, me habría gustado equivocarme en mi pronóstico. Seguir leyendo










