Mario E. Fumero
Cuando leo Lucas 21:25-26 que dice “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” y después veo los informes científicos del calentamiento global y los acontecimiento mundiales, comprendo que las palabras de nuestro Señor Jesucristo se hacen realidad. Noten que la humanidad vive angustiada y expectante de las cosas que van a ocurrir, y no es para menos, pues en un reportaje transmitido por Nacional Geographic se establecía que la temperatura del planeta podría aumentar en los próximos 8 años 4 grados, y que las consecuencias serían desastrosa para la humanidad, porque ciudades costeras desaparecerían al derretirse los polos norte y sur, y los tornados, huracanes, tifones, y tsunamis azotarían la humanidad, además, morirían miles o millones de personas de calor, hambre y epidemias. Ya en el 2003 una ola inusual de calor azoto Europa y murieron miles de personas.
Seguir leyendo











