
El Papa viajó a Caserta para participar de un encuentro con unos 300 evangélicos de todo el mundo, donde pidió perdón por la persecución de católicos a pentecostales durante la etapa del fascismo en Italia.
La Iglesia Pentecostal de la Reconciliación, en la ciudad de Caserta, en el sur de Italia, acogió este lunes un encuentro entre el Papa Francisco y varios pastores evangélicos, tanto de este lugar como otros desplazados desde el extranjero.
La visita se producía como respuesta del papa a la invitación del pastor evangélico Giovanni Traettino, amigo personal de Bergoglio y con quien mantuvo contacto estos últimos años a raíz de los encuentros de oración realizados en Buenos Aires entre pentecostales y católicos carismáticos desde el año 2006. Seguir leyendo









