Mario E. Fumero
La Biblia enseña que el obrero es digno de su salario (1 Timoteo 5:18), sin embargo, la Biblia también establece que somos siervos de Jesucristo, y si partimos del concepto de siervo, se entiende que un siervo es un esclavo, una persona comprada por un amo para servirle, y en tal caso, ni siquiera tiene derecho a recibir las gracias por el trabajo que realiza (Lucas 17:9), así como, el siervo no se limita solamente a ciertas horas de trabajo, sino que va más allá de una jornada laboral no normal, e incluso debe atender a su amo hasta que este le manda a descansar. Esto es lo que enseña Jesús a sus discípulos en Lucas 17:7-10, lo cual son las condiciones del que sirve a Dios en el ministerio. Seguir leyendo










