Fuente: VCS Radio
En la China antigua, un campesino vivía junto a un cazador. Los perros del cazador eran feroces y no estaban bien entrenados. A menudo saltaban la cerca y atacaban a los corderos del campesino. El campesino le pidió al cazador que controlara a sus perros, pero el cazador lo ignoró.
Un día, los perros del cazador volvieron a saltar la cerca y atacaron a los corderitos del campesino. Los animales resultaron gravemente heridos, y el campesino, cansado de los ataques, decidió acudir al juez del pueblo.
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