Profecía es el don sobrenatural para dar oráculos en nombre y por inspiración de Dios. Profetas existen en todas las religiones. Basta recordar el dogma musulmán “Alá es Dios, y Mahoma su profeta”. Para los cristianos, los profetas del Antiguo Testamento predijeron la venida, vida y pasión de Cristo. Además, a partir del Nuevo Testamento, Jesús se manifiesta como profeta, sacerdote y rey.
Los budistas consideran a Buda como el profeta y abundan otras similitudes.
En otras religiones y en otras culturas el profeta fue parte de la vida social.
Los bebés que nacen bajo la estrella musulmana superarán a los bebés que nazcan de madres creyentes de cristo para 2035, aunque actualmente es al revés. Los bebés que nacen de mamás creyentes de cristo ayudan, actualmente, a dicha fe a mantener su estatus de la fe más extendida a nivel mundial, pero un estudio del centro de investigaciones Pew encontró que en menos de 20 años los nacimientos de bebés musulmanes sobrepasarán ligeramente a los que creen en cristo en número.
El islam es la religión que registra una proyección de más amplio crecimiento y, que según los datos de Pew, se espera que tenga 232 millones de nacimientos en el periodo de 2055 y 2060, a diferencia de los que se identifican con Cristo, que se espera tengan 226 millones de nacimientos en el mismo periodo de cinco años. Las muestras de esta expansión poblacional se notaban desde el 2010 con un incremento del 31% de bebés que nacieron alrededor del mundo. En ese mismo periodo la población de adeptos de Cristo también experimentó un crecimiento, pero menos significativo lo que marcó el inicio de una tendencia que parece no se revertirá.
No hay nada más decepcionante al trabajar en la obra de Dios que encontrar personas que diciendo ser siervos, actúan como empleado, ignorando los principios del reino, ya que cuando somos llamados el Señor nos demanda negarnos a nosotros mismo, para que ya no viva yo[1], comiéndonos en siervo de Jesucristo, pero con los hechos, no lo demuestran, pues toman la obra de Dios como que fueran “empleados” y no siervos. Pero definamos la diferencia entre siervo, empleado y empresario.
¿QUÉ ES UN EMPRESARIO?
Se define empresario una persona que dirige una empresa, negocio o industria, ya sea propia, o de otro, o la gestiona con el fin de obtener beneficios económicos. La palabra “empresario” nació en la época medieval en Francia, y se denominaba “entrepeneur”, nombre que se le daba al encargado de utilizar los factores de producción, o asumir el riesgo para la construcción de edificios o proyecto. Este concepto se le puede aplicar a los pastores que toman el ministerio como negocio, y estructuran su iglesia como una empresa mercantil, donde venden las bendiciones, ponen el diezmo delante del compromiso, y promueven un mensaje de prosperidad, con un énfasis extremado al bienestar personal. Tristemente la mayoría de los escándalos religiosos que han afectado la credibilidad de las iglesias radica en el enfoque al hecho de “tener” en vez de “ser”, por lo cual algunos ministros han fabricado la teología de la prosperidad, cuyo mensaje central es el tener, usando para ello técnicas ilícitas[2] a través del ministerio, y obtener buenos dividendos, apareciendo muchos obreros fraudulentos[3]que se han hecho millonario[4], usando el evangelio como plataforma de enriquecimiento, y convirtiendo la iglesia en un negocio o empresa mercantil[5].
Llenando los estantes de las librerías hoy, hay numerosos libros que están prediciendo la próxima invasión contra Israel, por una coalición equipada con armas nucleares dirigida por Rusia e Irán. Las relaciones entre Rusia e Irán nunca han sido más fuertes, causando que el espectador serio se pregunte si este asalto está a punto de ocurrir. Prescritos en Ezequiel 38 y 39 se encuentran la sobrevivencia de Israel y el fallecimiento de la confederación.
Volviendo unas cuantas páginas atrás a Ezequiel 37:10, descubrimos que Israel algún día producirá un “ejército grande en extremo”. Este ejército, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), existe hoy en día. Aunque parece que este ejército ha surgido para participar en el próximo conflicto liderado por Rusia e Irán, la participación de las FDI en la batalla es mínima, si es que la hay. En cambio, según Ezequiel 38:18-39:6, los eventos divinos colapsan esta coalición liderada por Rusia. Justificadamente, esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué evento militar futuro le gana a las FDI una estima “grande en extremo”?
La caída del Imperio Romano en el año 476 d.C. marcó un hito en la historia europea. Fue un evento que cambió el rumbo de un continente y dio lugar a una era de transformaciones profundas conocida como la Edad Media. En este artículo, exploraremos en detalle lo que sucedió después de la caída del Imperio Romano y cómo dio forma al curso de la historia europea.
Con la caída de Roma, Europa Occidental se sumió en un profundo vacío de poder. Las estructuras políticas y administrativas romanas desaparecieron, dejando a las provincias occidentales en manos de una variedad de grupos bárbaros, entre ellos los visigodos, ostrogodos, vándalos y francos. Estos grupos establecieron sus propios reinos y sistemas de gobierno en las tierras que alguna vez fueron parte del Imperio.
El colapso de la autoridad romana llevó al surgimiento del feudalismo, un sistema en el que los señores feudales gobernaban sus territorios a cambio de servicios militares y lealtad de sus vasallos. Esto condujo a una sociedad altamente estratificada, con una nobleza guerrera en la cima y campesinos en la base. La descentralización del poder político se convirtió en la norma, y la lealtad personal reemplazó en gran medida a las estructuras de gobierno centralizado.
Para entender a qué le llamo “catarata espiritual”, debemos primeros definir qué es “catarata”. Es una enfermedad visual que envuelve el cristalino del ojo con una nube que nubla la visión. Eso se debe a que las proteínas en su lente se descomponen, y hacen que las cosas se vean borrosas, confusas o menos coloridas. Por regla general, es una enfermedad que afecta a las personas en edad avanzada.
EL SENTIDO ESPIRITUAL DE LA CATARATA
Entendiendo el sentido físico de la catarata, podrán comprender a que me refiero al aplicarlo a lo espiritual. Cuando habló de una “catarata espiritual” me refiero a la incapacidad de los cristianos, ya mayores en la fe, para ver claramente la realidad profética de los últimos tiempos. Al no poder entender y percibir la condición actual en la cual vivimos, y los peligros que nos asedian, terminamos cayendo en las garras del diablo, que nos lleva a la apostasía, adoptando actitudes tolerantes frente al pecado, impuesto como cultura. Es el hecho de no darnos cuenta en donde hemos caído espiritualmente[1], dejándonos dominar por las huestes de satanás, al permanecer callados frente al pecado impuesto jurídicamente, y no frenar las leyes inmorales con un silencio cómplice, teniendo en nuestras manos el derecho al voto, y las armas para no consumir, apoyar o patrocinar todo aquello que promueva, financien o apoyen lo inmoral[2] usando el arma del bloqueo o boicot.
Hay una pregunta que no le encuentro respuesta, y es mi mayor decepción con el cristianismo moderno, ¿Cómo es posible que la ideología del género, el aborto, la inmoralidad y drogadicción, así como gobiernos corruptos, predomine en países llamados “cristianos”, más que en otros países que no lo son? Busco por todos los medios encontrar una respuesta coherente de acuerdo a mi fe, pero solo llegó a una conclusión, “nuestro cristianismo es solo una religión que no ha encontrado la profundidad de lo que es una experiencia personal con Dios, lo cual genera en los convertidos un cambio radical de vida y de actitud mental”[1].
EL PODER DE LA IGLESIA PRIMITIVA
Quizás muchos aleguen que, históricamente, los cristianos primitivos no combatieron la corrupción del imperio romano, pero ellos no tuvieron otra opción, pues no había derechos, su testimonio y su fe firme para enfrentarse a la persecución por sus creencias, y no adorar a más Kyrios[2] que a Jesús. Lentamente su fe inquebrantable fue debilitando al imperio romano. Ellos morían por lo que creían. La iglesia primitiva, en los primeros 300 años no tenía recursos para expresarse, ni libertad para ejercer el voto, ni como publicar sus pensamientos, ni contaban con los recursos tecnológicos que nosotros tenemos para trasmitir la verdad del evangelio, solo tenía un arma, su testimonio de fe frente a la muerte, siendo sus esquemas de valores eran completamente diferente a los imperantes en el imperio romano.
Cuando un barco se hunde, automáticamente tiene que haber una causa, y las únicas dos causas por la que un barco se puede hundir es que enfrente una tormenta, para la cual no está capacitado, o que tenga un accidente que rompan y se abren agujeros en su estructura, por lo cual, el agua terminaría entrando y hundiendo la nave.
Para poder analizar la realidad nacional, compare al Estado y su gobierno como un barco que ha atrasado una dirección, pero el mismo no sólo se enfrenta a una tormenta internacional de una inflación, ocasionada por los brotes diversos de guerras en varios lugares, sino que, además, está confrontando diversos agujeros en su estructura que lo pone en el peligro el poder llegar a puerto y hundirse en el camino.
Vivimos tiempo en donde los poderes diabólicos tienen el control de todos los gobiernos del mundo para imponer, no sólo los antivalores, sino también el culto a Satanás. Pero analicemos desde una perspectiva profética, como las fuerzas del mal están controlando la política mundial e imponen la inmoralidad como conducta social.
EL CONCEPTO DEL BIEN Y DEL MAL
Todas las religiones del mundo reconocen la existencia del bien y del mal desde diversos matices; confusionismo[1], budismo[2], islamismo[3], judaísmo[4] y el cristianismo, concuerdan en aceptar que hay un poder maligno que opera en la tierra. Jesucristo afirmó tres veces en el evangelio de San Juan que el príncipe de este mundo es Satanás[5], el cual tiene y el dominio de la humanidad, hasta la consumación del fin de los tiempos, detallado en el capítulo 19 del libro de Apocalipsis.
Uno de los grandes problemas del cristianismo moderno es no entender que el ministerio es producto de un llamamiento de Dios entre aquellos que, siendo siervos, Él los escoge como mayordomos de su reino mediante un llamado directo, para hacerlos un servidor. Esto no depende de una herencia que se trasmite de padres a hijos, como ocurre con las monarquías, porque el ministerio en la iglesia no es una herencia, sino un trato de Dios con cada persona, que, habiendo nacido de nuevo, se convirtieron en siervos, a los cuales el Señor los ha separado y llamado para un propósito definido en sus funciones ministeriales.
SIGUIENDO UN FALSO MODELO DE MINISTERIO
Uno de las cosas que me ha decepcionado en los últimos años, dentro de las iglesias evangélicas, es ver con tristeza, como muchos pastores, en vez de seguir el modelo bíblico de preparar discípulos para que continúen su ministerio dentro de su visión, colocándose después en un plano de PROFETA, lo que hacen es ubicar a su familia dentro de la estructura de la iglesia, para formar una congregación no basada en un fundamento bíblico, que consiste en formar discípulos, para que lleven adelante su visión, pero en vez de ello, forma una argolla familiar, a las cuales les delega el quehacer de la iglesia, y cuando èl se retira, o se muere, ellos heredan la iglesia naciendo una monarquía espiritual.