Mario E. Fumero
Dentro de la farándula política vivimos de un esquema en lo todo el mundo saca el pasado para justificar, amedrentar o desacreditar a personas o partidos. Unos señalan los errores de los nacionalistas, generalizando de que todo fueron narcotraficantes, otros señalan los de libre sobre lo ocurrido durante el mandato del presidente Manuel Zelaya, en el periodo en el cual fue destituido, en fin, vivimos sacando los trapitos al sol con el propósito de crear una división que tristemente nos llevará a la destrucción.
No cabe duda de que en todos los gobiernos se han cometido excesos, abusos y errores, sean de izquierda o de derecha, como también no cabe duda, que una de las armas preferidas para atacar al contrincario es sacar los errores del pasado para humillarlo, y muchas veces no nos conformamos con ello, sino que vamos más allá, generalizamos por el error de unos condenarlos a todos. En el presente, sin embargo, el apóstol Pablo enfocó esta problemática de peligro que representa el vivir del pasado, ignorando el presente, y no mirando al futuro.
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