Traducido de Life Site News por TierraPura.info
La maternidad y la medicina son excepcionalmente sagradas y ambas pueden cambiar los corazones, las mentes y el espíritu de naciones enteras. La ternura de una madre por su hijo es un acto único de amor abnegado. Ella y el padre – en un acto de creación con Dios Todopoderoso – han sacado al niño de la “nada”. Como dijo el Papa San Juan Pablo II en los albores del nuevo milenio: “La historia de cada persona está escrita ante todo en el corazón de su propia madre”.
La práctica de la medicina es el don único que se ofrece a los médicos y enfermeras para cuidar a los enfermos. Puede ser tan dramático como salvar la vida de un paciente contra viento y marea, o tan simple como cuidar a un enfermo terminal. Ningún extremo del espectro tiene preeminencia sobre el otro; la comisión fundamental es cuidar al paciente. La habilidad de la medicina se adquiere a través de años de estudio y práctica, con un gran sacrificio personal, con el objetivo de ayudar a otros necesitados.
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