Ángel Bea
Mirándole a él desde su nacimiento hasta su resurrección sabremos de la importancia del Espíritu Santo, en su vida, pero también en la nuestra.
Debido a que en el Nuevo Testamento el protagonista principal es el Señor Jesucristo, generalmente olvidamos que quien realiza la obra en nosotros es el Espíritu Santo a quien en el cristianismo reconocemos como la tercera persona de la Santísima Trinidad. Por tanto, una enseñanza bíblica sana, así como una vida cristiana sana, tendrán muy en cuenta, por una parte que el centro de todo es la persona del Señor Jesucristo, pero por otra también, que toda la obra de Dios en la vida del creyente es realizada por el Espíritu de Dios y esto, gracias a la obra del Señor Jesucristo realizada a nuestro favor. Si tenemos en cuenta estas verdades esenciales estaremos en condiciones de estudiar y considerar, desde el punto de vista bíblico, a la persona y la obra del Espíritu Santo.
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