Mario E. Fumero
Cuando un barco se hunde, automáticamente tiene que haber una causa, y las únicas dos causas por la que un barco se puede hundir es que enfrente una tormenta, para la cual no está capacitado, o que tenga un accidente que rompan y se abren agujeros en su estructura, por lo cual, el agua terminaría entrando y hundiendo la nave.
Para poder analizar la realidad nacional, compare al Estado y su gobierno como un barco que ha atrasado una dirección, pero el mismo no sólo se enfrenta a una tormenta internacional de una inflación, ocasionada por los brotes diversos de guerras en varios lugares, sino que, además, está confrontando diversos agujeros en su estructura que lo pone en el peligro el poder llegar a puerto y hundirse en el camino.
Seguir leyendo









