LO QUE YO CREO -5-

SALVACION Y NUEVA CRIATURA

Mario E. Fumero

El pecado nos condena, porque está establecido que tal acción produce muerte. Esta muerte es física, por el juicio del Edén, y espiritual que es separación de Dios y condenación eterna (Romanos 6:23), pero Jesús al morir en la cruz nos redime de la maldición del pecado establecido por la ley (Gálatas 3:13). Para que la salvación sea explicita en nosotros es necesario aceptar la muerte sustitutiva de Jesús en la Cruz del calvario, de manera que todo aquel que cree en él  tiene vida eterna (Juan 3:18,  6:47).

Para ser salvo se necesita “nacer de nuevo” (Jn 3:1-15), lo cual le planteo el  Señor Jesús a Nicodemo, un líder religioso judío que le fue a verlo de noche. Cuando Jesús le dijo: “tienes que nacer de nuevo”, el pobre líder religioso, conocedor del Antiguo Testamento quedó despistado y respondió “¿cómo puede un hombre nacer de nuevo?”. Es ahí cuando Jesús define el nuevo nacimiento como el inicio de la vida en Cristo. En otras palabras, para ser salvo hay que nacer de nuevo del agua (bautismo)  y del Espíritu (la obra interior del Espíritu Santo).

Al confesar a Jesús como Señor (Rom 10:9), y no negarle delante de la gente, (Mt 10:32) nos hace acreedor a la vida eterna. Entonces somos salvos y justificado por la fe (Rom 1:17, 3:28), lo cual se produce un cambio radical en nuestro interior que se hace manifiesto en el exterior (Nuestra forma de ser). Este cambio exterior se define como “nueva criatura” o “nacer de nuevo” (2 Cor 5:17) y teológicamente le llamamos “regeneración”, que equivale a “conversión”, porque dejamos la vana manera de vivir que heredamos de nuestros padres (1 Pd 1:18), para andar ahora en novedad de vida (Rom 6:4) lo cual es ilustrado con el simbolismo del bautismo.

Existe el concepto evangélico que no es bíblico, de que para “aceptar a Jesucristo” tan solo debo levantar la mano, o pasar al frente, pero esto no es suficiente para adquirir una salvación tan grande (Hb 2:3)[1]. La acción de levantar la mano para ser salvo, o de pasar al frente bajo una seducción o persuasión no es evidencia de que estamos siendo justificado por la fe, ni de que nos hemos convertido. La Salvación es un proceso que comienza primero por escuchar la Palabra de Dios (Rom 10:17), y por medio de ella, el Espíritu nos redarguye de pecado y nos guía a toda verdad, revelando el pecado (Tito 3:5, Hb 3:7, Jn 16:13, Jn 14:26) para entonces se produzca tristeza por el pecado, y de esta forma llevarnos al ARREPENTIMIENTO, y aceptar mi condición pecaminosa o culpa (2 Cor 7:10), por lo cual reconozco el sacrificio de Jesucristo como la formula sustitutiva a mi pecado, aceptándole y proclamándole como Señor y dueño de mi vida, razón por lo cual acato las tres condiciones de Jesús para ser su discípulo y que están en Mateo 16:24: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo <quite su yo>, y tome su cruz <dispuesto a sufrir>, y sígame <obedecer>”. Veamos el sentido de este texto:

a)    Negarme a mí mismo”; Es la forma en que acepto estar dispuesto a deponer mi yo para sujetarme a sujetarme a su voluntad (Gál 2:20).

b)     “Tome su cruz”; Estar dispuesto a sufrir por amor del Señor, no  importa cuál sea mi situación.

c)    Y Sígame” Estar dispuesto a obedecerle en todo y vivir conforme a su mandato:

¿COMO SOY SALVO?

Es sencillo, consiste en confesar a Jesús como Señor de mi vida y obedecerle en su Palabra (Lc 14:27). Ya hemos explicado el sentido de “Señor”. Significa hacerle el soberano en nuestra vida, de forma tal que si vivimos, “para el Señor vivimos” (Rom 14:8). Una vez salvo, nuestra vida deberá sufrir un cambio en nuestra forma de ser, y no vivir según las malas costumbres del viejo hombre o mujer, viciado por el pecado. Esto envuelve que seremos diferentes a los del mundo, convirtiéndonos en una nación santa, y un pueblo escogido (1 Pd 2:9). Por lo cual no amaremos al mundo, ni las cosas que hay en el mundo (1 Jn 2:15-16), porque nuestra única fidelidad es servir al Señor Jesús, y claro está, no podemos servir a dos señores (Mt 6:24),  pues si somos hijos de luz, debemos vivir como tales, (Ef 5:8, 1 Tes 5:5, Jn 12:36) para que el mundo crea en aquel que nos llamó a novedad de vida (Rom 6:4 Versión RV1909).


[1] El libro de los Hebreos, recalca la forma en que Cristo encara la cuestión del pecado mediante su sufrimiento y su muerte a fin de proporcionar la salvación eterna, anticipa su segunda venida, no ya para ocuparse del pecado, sino para consumar la salvación de su pueblo y, presumiblemente, la gloria consiguiente que les corresponde (9.28). “Nuevo Diccionario Bíblico Certeza”

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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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1 Response to LO QUE YO CREO -5-

  1. Avatar de jorge bonerge jorge bonerge dice:

    buenas noches hermano FUMERO ,quiero que me aclare algo sobre el arrebato,que pasara con las personas que queden vivas,si estas tienen otra oportunidad o no la tendran despues del arrebato,estoy confundido en eso mi correo es jbonerge1964@hotmail.com por favor se lo agradecere eternamente.

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