EL DIVORCIO.LA PERSPECTIVA BÍBLICA. III PARTE

DIVORCIO 3Por Enrique Zapata
EN EL NUEVO TESTAMENTO
Las enseñanzas de Jesús sobre el divorcio (Mateo 19)
Ha llegado la hora de mirar lo que Jesús enseñó sobre el divorcio. El pasaje más extenso sobre el tema es Mateo 19. Ha habido gran discusión sobre este pasaje por parte de aquellos que por algún motivo no desean aceptar la enseñanza que está desarrollada claramente aquí. Los argumentos tales como, por ejemplo, “Las palabras no son de Jesús sino de Mateo”, y otros similares, han sido rebatidos por muchos eruditos evangélicos, que han demostrado sus errores y engaños. Este artículo asume directamente que este pasaje es parte de la Palabra de Dios inspirada y que debe ser tomado con toda seriedad, como palabra de autoridad. Es fundamental observar el contexto del pasaje. Según el versículo 3, los fariseos habían acudido a Jesús para tentarle. La intención de ellos no era el deseo honesto de saber todas las verdades sobre el matrimonio y el divorcio sino hacerlo tropezar. En situaciones similares, o en otros pasajes, generalmente no encontramos que Jesús responda a los ataques impartiendo enseñanzas completas ni extensas sino compartiendo lo indispensable para encarar la situación. Aquí encontramos lo mismo. Entonces no debemos pretender que Jesús desarrolle todos los puntos básicos del matrimonio y el divorcio sino sólo aquellos conceptos fundamentales que están en juego en la trampa que le están tendiendo. No debemos olvidar esto cuando estudiamos el pasaje.
Algunos consideran que es lamentable que Jesús no haya dado una explicación completa sobre el matrimonio y el divorcio, ni aquí ni en ninguna otra parte. La pregunta es: ¿Por qué? Tal vez haya dos razones posibles: Primero, que Jesús asumiera que la enseñanza del Antiguo Testamento estaba clara, completa y no necesitaba ser “retocada”; segundo, que prefiriera que los apóstoles desarrollaran las doctrinas que hicieran falta sobre el tema en las epístolas. Cualquiera sea la explicación correcta, lo que sí tenemos que creer es que en las Escrituras se encuentra todo lo que necesitamos para vivir y servir como Dios desea, si las estudiamos con cuidado, en su totalidad (2 Ti. 3.1-17).
Observemos entonces la pregunta que le hacen a Jesús: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? No vamos a entrar en las grandes discusiones sobre las dos escuelas de interpretación que están en juego detrás de la pregunta. En esencia, lo que le están preguntando es si una persona podría repudiar a su esposa por “cualquier cosa”. El sentido del griego es “por cualquier y toda causa”, o “por toda causa, no importa cuál sea”. Es a esta pregunta a la cual Jesús dirige su respuesta.
Primero, vuelve al principio, al propósito de Dios, a lo ideal. El propósito es que vivan como una sola carne. Es importante entender que el concepto de una sola carne, en Génesis, es diferente del concepto que tienen muchos hoy. En el hebreo, en Génesis 2.24, la palabra “una” es la misma palabra usada en el famoso pasaje de Deuteronomio 6.4. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. La palabra habla de unidad completa, partes individuales que funcionan como una unidad perfecta. Volviendo a Génesis 2.24, se indica que, la pareja fue hecha para formar una persona constituida de dos partes. La esencia es la unidad de propósito, y funciona en dos partes: El hombre y la mujer. Este fue el diseño de Dios para el matrimonio. ¡Qué triste es cuando no funciona así!
Entonces, en el versículo 6, Jesús da su enseñanza básica: Que el hombre no se debe “separar” (recordemos que el término griego chorizo significa separar por divorcio total -vincular- lo que Dios ha unido). Creo que aquí se expresa la voluntad perfecta de Dios, a la cual todos nosotros tenemos que apuntar y enseñar.
A continuación, ellos le preguntan por qué lo mandó Moisés. Jesús les explica que el motivo de esta provisión era que “Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; más al principio no fue así”. Obviamente, divorciarse no es ninguna virtud, ni algo bueno. En otras palabras, la realidad del pecado hizo que Moisés lo permitiera. No es lo ideal, ni lo que Dios desea, pero está permitido por causa de la dureza del corazón. Debemos notar que Moisés no lo mandó, sino que lo permitió.
Pero Jesús no termina con sólo decir que Moisés lo permitió, sino que vuelve al otro tema en el versículo 9: ¿Cuándo puede uno divorciarse y volver a casarse sin pecar? “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera”.
Hay que entender claramente que en el tiempo de Jesús todos aceptaban que un divorcio válido implicaba, automática-mente, la libertad de volver a casarse. Aun las palabras usadas en griego lo muestran. La palabra traducida como divorciar o repudiar es apoluo, que significa “dar libertad”. Esta palabra era usada cuando una persona era dejada libre del servicio militar y podía volver a su vida normal, o para el que quedaba libre de un contrato y ya no tenía más responsabilidad. Era la palabra usada comúnmente en el Imperio Romano para el divorcio, indicando que el contrato o compromiso había concluido, dejando a los dos en libertad total. “Aun encontramos el divorcio en la iglesia de los primeros 300 años. Algunos autores católicos pretenden explicar la permisión al divorcio testificada por algunos documentos, interpretándola como simple separación de lecho, mesa y techo. Y esto ocurre porque ignoran que, en la realidad, ninguna ley de los tiempos antiguos reconocía tal separación. Ni la ley judía ni la romana veían en la culminación de la unión matrimonial otra cosa sino el divorcio total. No existiendo la separación como institución legal, no es posible que las autoridades eclesiásticas la recomendasen. Debemos concluir, por lo tanto, que los Padres de la Iglesia no se referían a esta separación; cuando permitieron el divorcio, entendieron disolución total del vínculo con permisión de segundas nupcias.” (Divorcio y nuevo matrimonio, Víctor J. Pospishil, p.40. Un libro interesante escrito por un erudito católico, quien documenta el cambio de posición de la iglesia católica desde los primeros siglos hasta ahora.)
Lo que se discutía era cuáles eran las bases válidas para divorciarse. Jesús, entonces, da su posición sobre este concepto: Una posición muy estricta para su época. Por eso es que los discípulos reaccionaron en la forma que lo hicieron en el versículo 10. Si no hubiera sido una posición tan estricta en comparación con el parecer popular nunca hubieran reaccionado así. Lamentablemente, hoy en día hay muchos que, por cambiar el sentido de las palabras de Jesús, las hacen todavía más duras de lo que él dijo.
Jesús dice que el que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera. Primero, hay que definir lo que significa la palabra “fornicación”. La palabra griega, es porneis, que significa “prostitución, incontinencia, fornicación; práctica de toda clase de relaciones sexuales prohibidas” (Walter Bauer). La palabra tiene un uso muy amplio e implica toda clase de irregularidades sexuales, como la homosexualidad, el incesto, la infidelidad y el adulterio. Los grupos evangélicos que desean restringir el significado a las relaciones sexuales prematrimoniales o de incesto no están usando la palabra como se la entendía y usaba en la Biblia. Es importante comprender la amplitud de esta palabra, porque en la realidad de la vida encontramos personas casadas que practican estos pecados, aunque esta realidad no nos guste .
En otras palabras, todos estos pecados dan la libertad de repudiar y volver a casarse sin entrar en el pecado de adulterio. La razón es que el pecado sexual quebranta la relación en una forma que puede llegar a ser imposible de reparar. “El Antiguo Testamento condena el adulterio con pena de muerte (Lv. 20.10). El Nuevo Testamento dice que un adulterio ha de ser considerado como la muerte de una persona, y el compañero inocente queda libre de sus votos matrimoniales, como si su compañero se hubiera muerto” Jorge Ladd. (El Evangelio del Reino, Editorial Caribe, p. 87).
Segundo, está implícito en el texto, cuando dice “salvo por causa de fornicación” (me epi porneis o parektos logou poneias en Mateo 5), que en el caso en que ha habido porneis no resulta adulterio divorciarse y volver a casarse. Es adulterio divorciarse y casarse de nuevo con otra persona cuando no ha habido “fornicación” por parte del otro cónyuge. Pero cuando la ha habido, siendo que la persona tenía una razón válida para divorciarse y volver a casarse, no es adulterio. ¿Por qué? Porque en el divorcio válido una persona está libre de su compromiso o contrato con la otra persona.
Tercero, Jesús dice que todo repudio y nuevo casamiento que no tiene porneis como su justificación, lleva a uno al pecado de adulterio.

Muchos dicen que la enseñanza de Jesús está dirigida a los que están en el Reino de Dios o que se consideran parte de él, en otras palabras, cuando los dos son participantes del pueblo de Dios. Es importante considerar esta cuestión a la luz de 1 Corintios 7.12-16, donde se da otra base para el divorcio, para casos donde los dos no son parte del pueblo de Dios.
-Mateo 5.31, 32.En este pasaje, parte del Sermón del Monte, encontramos exactamente la misma enseñanza que en Mateo 19, salvo que se halla una frase oscura a la que quisiera referirme rápidamente:
“El que repudie a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere” ¿Qué significa esta declaración? Encarándola, esta traducción no tiene sentido. ¿Cómo puede un hombre hacer que una mujer inocente cometa adulterio divorciándose de ella? Seguramente eso está solamente en las manos de ella. Es como decir que un hombre es llevado a robar porque le roban sus cosas.
Guillermo Hendriksen ofrece una explicación satisfactoria. Jesús está hablando aquí del pecado del hombre, no de la mujer inocente. Ella no ha hecho mal. Es él quien ha pecado y cometido adulterio por medio de su recasamiento.
La clave del problema parece encontrarse en el hecho de que el verbo está en forma pasiva (en griego), indicando algo sufrido, no algo cometido. Una autoridad tan eminente como Thayer afirma que no hay razón por la que deba ser traducido en forma activa aquí.
En vista de esto, Hendriksen hace esta traducción: “Pero yo les digo, que cualquiera que se divorcia de su mujer, salvo por causa de fornicación, hace que ella sufra el adulterio”, (no que lo cometa) y el que se case con la divorciada, se hace culpable de adulterio. Ella sufre lo malo. El hace lo malo.” (Verdadero Discipulado, de Osvaldo Sanders).
-Lucas 16.18 y Marcos 10.Aquí encontramos a Jesús dando la enseñanza del ideal de Dios sin hablar de la excepción. Algunos quieren entonces invalidar la enseñanza clara de Mateo 5 y 19, diciendo que no está incluida en los otros pasajes. Pero hay dos puntos importantes para contemplar en este sentido:
1. Tenemos que estudiar toda la Escritura para encontrar todo el consejo de Dios. Es lo mismo que pasa con la oración: Algunos pasajes dicen “Pedid y recibiréis”, sin hablar de ninguna condición. Pero todos nosotros sabemos (o debemos saber) que tenemos que entender esos pasajes en base a los otros que sí ponen condiciones como, por ejemplo, que nuestra petición sea según la voluntad de Dios.
2. Muchos eruditos del griego afirman que el sentido del idioma, en Lucas, es “Todo el que repudia a su mujer para casarse con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido adultera. En otras palabras, cuando un hombre se divorcia de su mujer porque (su motivo es que ) vio una que le gustó más, no porque encontró en su primera mujer algo indecente o fornicación sino porque directamente quería otra, Jesús dice que es incorrecto, es adulterio casarse con la otra y es incorrecto (adulterio) para el que se case con la repudiada por participar en el mal del hombre que se divorció sin razón válida.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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16 respuestas a EL DIVORCIO.LA PERSPECTIVA BÍBLICA. III PARTE

  1. Saludos Dios le bendiga, con respecto al tema “El divorcio, la perspectiva Bíblica” parte lll que acabo de leer, me gustaría dejarle mi comentario respecto a este tema. Básicamente a la palabra “fornicación” del pasaje en consideración, entendiendo que no se trata de adulterio. Necesitamos que la misma Biblia nos explique la forma en que se usa la palabra fornicación en Deuteronomio 22:13-21, que creo que haya sido el pasaje que Jesús tenia en mente al dar su contestación, se trata de una doncella que no es hallada virgen en su noche de bodas, eso era motivo suficiente para repudiarla y anular el matrimonio, aun más era causa muerte, siendo así no hay ninguna otra causa para autorizar el divorcio. el matrimonio es indisoluble MALAQUIAS 2:14-16 y MATEO 19:6 Lo que Dios unió no lo separe el hombre.

  2. Bueno si es así entonces la mujer o el hombre pueden ser cuernudos y como dicen en mi tierra en son de burla: por la caramera o “cuernos” se les conoce cuando se asoman por la esquina al hombre cuando su mujer le monta los buenos cachos al esposo o su mujer le es infiel…o en el caso al revés…pues yo les digo: Dios quiere mi felicidad entonces no entiendo como obliga a vivir un infierno a una persona con alguien que le hizo daño y además por las causas de maltratos, ofensas humillaciones, vejaciones, ya no se quiere…o es que Dios promueve el maltrato a la mujer o que el hombre al creerse dueño cree que es su esclava y la maltrata. El maltrato a la mujer es cuestionado y de la mujer al hombre también existe y tampoco se debe aceptar. Que el hombre este como un burro trabajando para una safia que lo que quiere es que la mantengan y dejarlo en la cama del “perro”, limpio sin una moneda? Creo que el tema de divorcio, hay que tratarlo con más cuidado y no se le debe dar la espalda a los casos de la vida real. Muchos crimenes se evitarían y muchas vidas de mujeres se salvarían en manos de hombres feminicidas, celópatas, maltratadores. O es que debe esperar la mujer a que el “esposo” la mate? Por eso no estoy de acuerdo con eso de lo que dios unió…osea que Dios quería que el marido celópata matara a la mujer o el feminicida, o el maltratador golpeador de mujeres o el bebedor. Sepanlo que es causal de divorcio en las leyes de aqui de la tierra. O es que estas leyes terrenales son mejores que las de Dios??…aaahhh deben revisar sus opiniones

  3. NIKOS dijo:

    ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ஜ۩۞۩ஜ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬

    Los comentarios de Enrique Zapata y los comentarios del Pastor Joel Lopez son ambos un error… Asi va la iglesia…NI fornicacion es adulterio, ni fornicación se refiere a lo que dice Joel…
    La unica acepción que encaja en el contexto de mat. 19,9 es un matrimonio inválido…tipo incesto, el resto no encaja porque fornicación es una palabra polisémica, y por lo tanto de los varios signficados que pueda tner solo encaja el que va con el contexto y ninguno de los conceptos mencionados por estos pastores encaja…

    Mas información

    NIKOS
    CONSEJERIA BIBLICA BAUTISTA
    MINISERIO TINAJAS
    ioanes@hotmail.com
    España
    ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬ஜ۩۞۩ஜ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬

  4. Vale dijo:

    Pienso que nadie tiene la verdad absoluta, lo que claro está es que “LO QUE DIOS A UNIDO QUE NO LE SEPARE EL HOMBRE”, esa es mi creencia y solo se pueden volver a casar cuando uno de ellos a engañado carnalmente al otro, solo en ese caso el que no cometió el ilícito queda libre. Eso entiendo que dice la palabra del Señor y debemos respetarla como buenos Cristianos.
    Ahora, en cuanto a lo que dice Yoli, no debes esperar a que tu marido te mate, debes distanciarte de él, tu y tus hijos, si los hubiere, no tienen porque sufrir castigo, ni físico ni mental, en eso sí estoy de acuerdo contigo en que el Señor Jesucristo no nos quiere ver sufriri, pero bíblicamente no es motivo para que te vuelvas a casar.

  5. custodio cervantes dijo:

    Al hablar de divorcio, se debe tener en cuenta los antecedentes bíblicos, el señor Jesús nos remite al principio, donde Dios creo al hombre varon y hembra y establecio el matrimonio ; por lo tanto es menester tener en claro que es matrimonio y sus connotaciones, de tal forma el concepto etimológico es MATRIX: lugar donde se forman las cosas.-MONIO:uno.
    de tal forma matrimonio es lugar u origen de la unidad. (donde se origina la unidad).
    El matrimonio tiene 3 aspectos a saber:aspecto espiritual, el legal y el ceremonial…….

  6. custodio cervantes dijo:

    El aspecto espiritual determina la unidad del hombre(varon y hembra)una sola carne,en ese orden la mujer salio del hombre-luego vuelve al varon-y el varon sale de la mujer;es luego pues el matrimonio donde se da la unidad del varon y de la hembra,la ligadura es espiritual determinada por la palabra de Dios,para este tiempo continua incolumne este principio,ahora al momento del varon tomar a una mujer libre no ligada a otro y unirse a ella en comun acuerdo y aceptacion de voluntad quedan ligados espiritualmente….

  7. custodio cervantes dijo:

    La parte legal es aquella donde se adquiere compromisos y derechos mutuos asi mismo Se perfecciona el derecho de participar en la heredad del otro(en la antiguedad este derecho Se entendia desde el compromiso pre-matrimonial y se ejercia en el cumplimiento y consumacion de la union marital…..

  8. Custodio cervantes dijo:

    El aspecto ceremonial es la parte publica que anuncia el hecho o suceso espiritual y legal que en via de consumacion o realizacion(esta parte no determina la unidad observar todo los antecedentes biblicos)citemos el primer matrimonio El Senor le dio companera a adan quien la acepto con voluntad y corazon,El creador determino que a travez de esta union el hombre tendria frutos fisicos y se multiplicaria sobre la faz de la tierra…….cc

  9. Custodio cervantes dijo:

    Ya partiendo de la necesidad de la consumacion del matrimonio ,se saca en claro que no lo determina la ceremonia ,sino la aceptacion y voluntad del corazon que es espiritual determinandolo este aspecto que se remite a los hechos establecidos por DIOS en su ley espiritual,la ligadura espiritual no es un capricho del hombre ,obedece a un principio espiritual que es la unidad que sale de la Ley de DIOS……..

  10. custodio cervantes dijo:

    De tal manera si no hay consumacion,no existe matrimonio.

  11. custodio cervantes dijo:

    Con la anterior informacion que esta en la escritura el adulterio solo se da en los matrimonios consumados y la ejecucion del mismo era castigado con la muerte.la fornicacion significa por fuera de un pacto ,en el caso de la pareja aplica para aquellos Que sostenian relacion por fuera de un convenio estas relaciones son de 2 tipo a saber:cuando uno de los 2 novios intimaban sexualmente con otra persona(inicialmente se apedreaba a la acusacion del novio a la novia);sin embargo le fue permitida al pueblo bajo la ley el divorcio,con esto ya no moria la repudiada sino que el novio quedaba libre de compromisos legales.

    • Margarita Vazquez dijo:

      Y que pasaría si uno de los cónyuges es maltratado,golpeado,humillado, traiciónado?
      Si Dios nos hizo libres,porque ser esclava de una persona asi? Jamás sería feliz,entonces, donde esta la paz de Cristo? PREFIERO EL DIVORCIO

      • Custodio cervantes dijo:

        En los tiempos actuales,continua incolumne el matrimonio espiritual,independiente de cualquier decision que tomare el hombre al interior de este;es decir que si el hombre se divorcia por cualquiera sea su razon esto no anula el principio de la unidad establecido por Dios.

      • Ricardo dijo:

        No escribas tonterías infórmate . La separación Si esta permitida , más no Qué te vuelvas a casar lee sobre nikos Ricoy el explica bien ese puno.

  12. Mauricio dijo:

    No concuerdo con los analizis expuestos.
    Cuando se habla de:”salvo por causa de fornicacion” (no de adulterio), se refiere al periodo de noviazgo y no del matrimonio propiamente.Asi que en verdad el divorsio para un cristiano genuino no corresponde, y menos el recasamiento, porque eso es adulterio, a menos que el conyuge haya muerto.
    Yo no soy cristiano, pero algo se de la palabra, y me da mucha pena como muchos “pastores” y “cristianos” acomodan la palabra a su perversa conveniencia. No se sigan condenando, si de verdad aman y siguen a Dios hagan la vountad de él y no la ustedes.
    Perdon si hiero a alguien, pero si no aceptan la verdad genuina ,Dios seguira apartado de los supuestos ” cristianos”.

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