LA SOBERANÍA DE DIOS EN LA SALVACIÓN Y LA UNIDAD DE LA TRINIDAD

Por Steven Lawson

trinidad 1La soberanía divina en la salvación implica que cada una de las tres personas de la Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los tres trabajan en perfecta unidad para rescatar a los mismos pecadores indignos. Dentro de la Trinidad, hay un propósito salvador, un plan de salvación, y una función de salvación. Aquellos a quienes los elige el Padre son precisamente aquellos a quienes el Hijo redime y aquellos a los que regenera el Espíritu. Las personas de la Deidad actúan como un Salvador. La Trinidad no está dividida en su acción salvífica. No está dividida en su dirección e intención, como si cada persona de la Divinidad busque salvar a un grupo diferente de los pecadores. En su lugar, cada miembro de la Trinidad se propone e irresistiblemente procede salvar a un mismo pueblo: el pueblo elegido de Dios.

Tristemente, muchos creen lo contrario. Insisten en que el Padre salva sólo unos pocos pecadores a quienes Él prevee que creerán en Cristo, de manera que confunden erróneamente el conocimiento previo (Hechos 2:23; Rom. 8: 29-30; 1 Pedro 1: 2, 20), que significa “amor previo,” con una mera previsión. También se imaginan que Cristo murió por todos los pecadores hipotéticamente –un grupo diferente del que el Padre salva –ingenuamente suponiendo que sólo hay un significado para las palabras bíblicas mundo y todos. Afirman, además, que el Espíritu salva a otro grupo, es decir, algunos pecadores a quienes Él corteja. Tristemente, confunden su llamado de salvación interno (1 Cor. 1: 2, 9) por una convicción general, de no-salvación (Heb. 6: 4-5). De acuerdo con este esquema de fugas, las tres personas de la Trinidad pretenden estar buscando tres grupos diferentes de individuos-pocos, todos, y algunos. Por lo tanto, las personas de la Deidad están profundamente divididas en Su acción salvífica. Peor aún, el pecador – y no Dios – gobiernan como determinantes en su salvación.

EL HOMBRE NO ES SOBERANO EN LA SALVACIÓN DIOS LO ES.

Pero la Biblia enseña lo contrario. La Escritura revela una perfecta unidad en la Trinidad, una perfecta unidad entre el Padre, el Hijo y el Espíritu en sus actividades de salvación. La Palabra de Dios nos enseña que la Divinidad actúa como un Salvador para salvar un pueblo. La verdad es que el hombre no es soberano en la salvación, Dios lo es. Los tres miembros trabajan juntos con la soberanía absoluta y la determinación inquebrantable para salvar las mismas personas para Su propia gloria. Esto se logra mediante el libre ejercicio de la autoridad suprema de los tres miembros de la Trinidad. Considere la parte que desempeña cada uno en esta salvación cohesiva.

La Soberanía del Padre

Antes de la fundación del mundo, Dios escogió a personas – sin merecerlo e indignos como son – para ser objetos de su gracia salvadora (2 Tim. 1: 9). El apóstol Pablo escribe: “nos escogió en él antes de la fundación del mundo” (Ef. 1: 4a). Es decir, Él escogió a sus escogidos por sí y para sí, una elección soberana no se basa en ninguna buena obra o fe prevista por su parte. Esta elección divina se originó dentro de Sí mismo, por Su propia elección de la gracia ( Rom 9,16). Por razones conocidas sólo a Dios, Él seleccionó a quien Él salvaría.

Después de haber elegido a sus escogidos, el Padre se los dio al Hijo antes de los siglos para ser Su herencia real. Este regalo fue una expresión del amor del Padre por el Hijo (Juan 6:37, 39; 17: 2, 6, 9, 24). Estos elegidos fueron seleccionados para el más alto propósito que iban a alabar al Hijo por siempre y ser conformados a Su imagen (Ro. 8:29). El padre entonces, en la eternidad pasada, comisionó al Hijo para entrar en el mundo para comprar la salvación de los elegidos. Además, el Padre dirigió al Espíritu Santo para regenerar a estos mismos elegidos. Por lo tanto, su salvación fue preordenado y predestinada por la voluntad soberana de Dios antes de la fundación del mundo (Ef. 1: 5). Los nombres de los elegidos fueron escritos en el libro de la vida del Cordero (Apocalipsis 13: 8; 17: 8). Bajo la dirección del Padre, las tres personas de la Deidad irrevocablemente acordaron ejecutar la salvación de estas personas elegidas. Esta es la gracia soberana de Dios Padre en la eternidad pasada.

La Soberanía del Hijo

Después de haber recibido hace tiempo del Padre los nombres individuales de los elegidos, Jesucristo vino a este mundo para comprar su salvación. Con una intención singular, Cristo se propuso morir por Su verdadera iglesia –aquellos dados a Él por el Padre en la eternidad pasada. Él declaró: “Yo doy mi vida por las ovejas” (Juan 10:15). Obligado por la devoción a Su novia elegida, Cristo “amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (Ef. 5: 25b).

CRISTO NO FUE DEFRAUDADO EN EL CALVARIO, SINO QUE ADQUIRIÓ TODOSAQUELLOS PORQ QUIENES EL PAGO.

Con este plan definitivo en la cruz, Jesús compró con Su propia sangre a todos los que estaban predestinados para creer en Él (Hechos 20:28). Él no se limitó a hacer posible la salvación. Él no hizo una redención hipotética. Más bien, Él salvó realmente. Cristo no fue defraudado en el Calvario, sino que adquirió a todos aquellos por quienes Él pagó. Jesús verdaderamente aseguró la vida eterna por Sus ovejas. Ninguno por quienes Él murió jamás perecerá. Esta es la gracia soberana de Dios el Hijo hace dos mil años en su muerte salvadora.

La Soberanía del Espíritu

Por otra parte, el Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo a este mundo para aplicar la muerte salvadora de Cristo a todos los elegidos. Mientras se proclama el evangelio, el Espíritu emite un llamado interior especial a estos elegidos, los elegidos por el Padre y redimidos por el Hijo. El Espíritu regenera poderosamente sus almas espiritualmente muertas, resucitándoles de la tumba del pecado a la fe salvadora en Cristo (Ef. 2: 5-6). Jesús afirmó: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí” (Juan 6: 37a). Esta actividad salvífica es inalterablemente cierta porque Dios “llama” (6:44) todos estos “dados” a Cristo. El Espíritu les concede el arrepentimiento (2 Tim 2:25.) y crea la fe salvadora dentro de ellos (Filipenses 1:29; 2 Pedro 1: 1.).

En este acto eficaz, el Espíritu abre los ojos espiritualmente ciegos de los elegidos para ver la verdad (2 Cor. 4: 6). El abre sus oídos sordos para oír su voz (Juan 10:27). Abre sus corazones cerrados para recibir el evangelio (Hechos 16:14). Se activa sus voluntades muertas a creer el mensaje de salvación (Juan 1:13). El Espíritu vence toda resistencia y triunfos en los corazones de los elegidos. Esta es la gracia soberana de Dios el Espíritu Santo dentro de tiempo.

Este extracto se toma de Pillars of Grace por Steven Lawson.

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Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a LA SOBERANÍA DE DIOS EN LA SALVACIÓN Y LA UNIDAD DE LA TRINIDAD

  1. Mi Padre Santo Jesucristo Dios Todopoderoso, me dio la gracia de conocerlo ya que yo era un ateo recalcitrante y por su infinita misericordia me llevo a conocerle en el momento que el tenia preparado para mi y me hizo entrar por el camino del entendimiento y reconocer que, El es El único y verdadero Dios y me ha hecho saber y entender que si yo hubiera entrado por otra puerta ya hubiera regresado a mi tenebroso pasado y a la perdición. leer La Santa Biblia . Un Solo Salvador , ISAIAS :43 – 11 , ISAIAS : 33 – 22 , ISAIAS : 35 – 4 , ISAIAS 45: – 21 , OSEAS : 13 – 4 , LUCAS : 2 – 10-11 , EFESIOS :5 – 23 , JUAN : 4 -39 – 42, ZACARIAS :9 – 9 , MATEO : 21 – 1 – 11 , TITO : 2 – 13 – 14 , FILIPENSES :3 – 20 , 2aPEDRO : 1 – y 11 , 2aPEDRO : 3 -10 y 18 , 1aTESALONISENCES :4 – 16 – 18 , APOCALIPSIS :19 – 1 , APOCALIPSIS :4 – 8 – 11 , HECHOS :4 – 12 , LUCAS :24 – 47 , ISAIAS :52 – 6 – 10 , ISAIAS :55 – 11 , MIQUEAS :5 – 2 , 1aJUAN :5 – 7 , HEBREOS :5 – 8 – 9 , MATEO :1 – 21 . BENDICIONES .

  2. raulfierro dijo:

    Oye Israel, tu Dios uno es !!!

    Jesús enseñó a dirigirnos al Padre en la oración. Pero muchos no saben a cierta, pero la verdad es que Jesús no nos dió una fórmula, sino una enseñanza, una revelación.

    Las Escrituras son la palabra escrita de Dios, la cual nos es dada por medio del Espíritu Santo. Este no habla por cuenta propia … y aproveche de aprender acerca del misterio de la piedad, Jesús dijo:

    12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará atoda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

    El profeta Joel anunció este hecho cuando dijo:

    28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

    El derrame del Espíritu de Dios que es el Espíritu Santo, es la señal mas grande de los últimos tiempos, aunque muchos hablan solo de guerras, falsos profetas, pestes y terremotos, olvidando este suceso incomparable de la magnificencia del Señor.
    Cuando llega el día de Pentecostés, el Espíritu Santo es derramado, la promesa del Padre, y Pedro dice:

    14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo:
    Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel …

    … y repite lo que habló el profeta Joel por el Espíritu.
    Mas adelante, cuando las gentes son conpungidas por las palabras inspiradas de Pedro, pues había sido lleno del Espíritu Santo, dice:

    38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

    … bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo ???
    … Pero no había dicho el Señor:

    19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo …

    … se contradice la Escritura ???

    Bueno … aquí hay algo mas, y que es muy necesario que lea con atención:

    http://discipulos.mforos.com/91695/3256667-respecto-de-mateo-28-19-la-formula-bautismal/

    Las Escrituras del Nuevo Testamento son la revelación de Jesucristo, Dios con nosotros, en quien habita toda la plenitud de la deidad:

    8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad …

    Podemos leer en Apocalipsis 1:

    7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.
    8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

    El misterio de Dios es grande, Pablo nos enseña:

    16 E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
    Dios fue manifestado en carne …

    Solo el Espíritu Santo puede revelar este misterio, y sin duda, muchos doctores y teólogos quedan sin fruto en sus mentes, pues las cosas del Espíritu, las cosas de Dios, se han de discernir espiritualmente, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
    Un buen consejo que nos da Pablo es no ir mas allá de lo escrito, y este es un gran consejo, pues al momento conocemos en parte … profetizamos en parte, vemos oscuramente, pero cuando le veamos cara a cara, entonces conoceremos la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, del amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, bendito sea su nombre.
    Dios te bendiga

    http://perspectivacristiana.mforos.com/1972917/10229621-jesucristo-es-dios/

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