NIÑOS MALTRATADOS

Tomado del libro de Mario Fumero sobre “El abuso de autoridad”

maltrato_infantil_unicef          Hemos hablado del papel del hombre en el gobierno familiar, y como se debe regir un hogar de acuerdo a la autoridad familiar. Sin embargo, del ejercicio correcto de una autoridad delegada y de la forma en que asume una autoridad paternal (o filial) dependerá la salud  moral y emocional de los hijos.

Tener autoridad no significa ser déspota, abusivo o violento. Debemos saber diferenciar entre “corregir” y  “reprimir”. La Biblia le da autoridad a los padres para disciplinar a los hijos, e incluso recomienda muchas veces el uso del castigo físico (Proverbios 10:13, 26:3, 22:15, 2915,) pero advierte que no se debe de hacer con una actitud de ira, violencia o exasperándolos (Efesios 6:4,  Colosenses 3:21,) sino con dominio propio, amonestación en el Señor y con cuidado[1].

En esta era que vivimos el afán económico y la falta de tiempos, junto al fenómenos del estrés, más la neurosis que padecen muchos padres influenciados por el medio, en donde se hace una continua apología a la violencia, ha originado dos actitudes opuestas diametralmente: Por un lado una permisividad tremenda, en donde no existe disciplina, y en otros casos, unos padres tan violentos que han causado daños físicos a sus hijos, creándose un fenómenos catalogado por la medicina y psicología como “el síndrome del niño maltratado”.

Esta violencia en el castigo físico ha hecho que se establezcan leyes que protejan a los menores de los abusos de sus padres, los cuales, abusando de la autoridad, aplican una disciplina que a veces es una tortura pues envuelve una violencia fuera de lo normal y lógico. Este fenómenos ha llevado a los legisladores a aprobar leyes que buscan evitar el abuso de los padres  de forma tal que se les ha quitado a todos los padres su capacidad de castigar a los hijos, ya que para remediar los abusos, se les ha quitado a todos el derecho al castigo físico, anulándose la autoridad disciplinaria de los padres a través de leyes que proclaman los “derechos del niño” a no ser castigados ni azotado por sus padres cuando cometen una acción incorrecta.

El humanismo ha fijado el principio del dialogo y la negociación como única alternativa. Pero no en todos este mecanismo funciona, y por lo tanto, no hay forma de infundir temor, porque muchos padres tienen sus manos atadas frente a tales dispo-siciones, que queriendo evitar un mal ( el abuso físico a los niños) han creado otro peor (la incapacidad de los padres para corregir a estos) dándose las condiciones para la violencia infantil, las pandillas, la rebeldía extrema de jóvenes, que incluso abusan de sus padres, y la pérdida del respeto a todo tipo de autoridad. La autoridad se forja mediante leyes que impone castigo a los violadores de las mismas, pero cuando no hay castigo, y desaparece el temor ¿Cómo podemos ejercer una autoridad que infunda respeto o temor?.

Se ha socavado tanto la autoridad familiar frente a un énfasis desmedido a derechos no funda-mentales, que vivimos en un anarquismo social dentro de nuestra juventud y como dice Fernand Keuleneer “El derecho se convierte de este modo en una coartada para el individualismo, bajo el derecho de autodeterminación se reclama el derecho a poner fin a la propia vida cuando se desee y además con la asistencia de la sociedad”[2] y a su vez priva a los padres de la autoridad para corregir los males de sus hijos, porque queriendo evitar un mal se produce otro peor. No podemos olvidar que los derechos jamás nos deme eximir de la responsabilidad y de el pagar las consecuencias de nuestros errores. Si los padres se exceden hay que castigarlos, pero si los hijos fallan hay que corregirlos con autoridad, dominio propio y de acuerdo al método bíblico enseñado en la palabra.

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[1] – Para ampliar este aspecto, ver “Valores y antivalores Cristiano” , Mario E. Fumero, Producciones Peniel, Honduras C.A.

[2] -Del discurso pronunciado por el abogado de Bruselas y presidente del “Centre for the New Europe” en Zonnewende, Paises bajos y tomado del boletin “Siglo XXI” No. 1 Junio 1998.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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