EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -3-

Nuestro Culto a Dios

Mario E.  Fumero

Una vez que nacemos de nuevo, debemos buscar la comunión continua con Dios a través del conocimiento de la Palabra, estudiando las Sagradas Escrituras, y adorando a Dios, con reverencia, dando honra y gloria a su nombre, y proclamando su grandeza, anunciando sus maravillas y confesando su misericordia. Un elemento vital en el culto cristiano es la adoración, pero ¿qué es adoración?

Vamos analizar detenidamente el vocablo “adoración”. Esta palabra procede en el N.T. del griego “proskuneo” cuyo sentido literal es “postrarse delante” o “arrodillarse delante”. La adoración no es una oración, ni un cántico, ni una determinada posición o expresión, sino que es “un todo”[1]. Es más una actitud del espíritu, que una expresión vocal, aunque contiene elementos de “alabanzas”, que es la exaltación o elogio a alguien que tenemos en alta estima (Deuteronomio 10:21). Debido a que es una acción interna e individual, envuelve una reverencia hacia todo lo que es el culto, y nace como producto de una experiencia personal. Los cristianos adoramos constantemente al Señor, no solo en el culto, sino los siete días de la semana, y en todo momento (Hechos 16:25[2]). Cuando se reúnen formalmente en la iglesia, el énfasis esencial del mismo debe ser adorarle individualmente y colectivamente, tanto con oraciones, testimonios, ofrendas o aprendiendo la Palabra, y cantando himnos y cánticos espirituales (Efesios 5:19).

En estos últimos tiempos el término “adoración” se ha adulterado para convertirse en la acción de tener un concierto. Este vocablo se ha explotado tremendamente, dándosele un énfasis incorrecto y desvirtuándose. Es por ello que cuando decimos que vamos adorar al Señor, todo el mundo se pone de pie para entonar un cántico. Hemos llegado al extremo de clasificar lo que cantamos bajo dos estilos; cantos de gozo, que son aquellos himnos y coritos que son movidos, y cantos de adoración que son los coritos lentos que envuelve meditación.

En torno al término adoración, se ha montado un tremendo negocio, lo cual ya es una industria religiosa. La gente cree que la música cristiana es un elemento que trasmite unción y bendición, sin haber experimentado a lo mejor un nuevo nacimiento. El cantar puede ser una expresión espiritual o de testimonio pero ahora es una expresión artística similar a los esquemas del mundo. Sin embargo en la iglesia primitiva el cántico era un complemento, y no una esencia.

Hoy día la mayoría de los cultos emplean más tiempo en cantar que en aprender de la Palabra de Dios. Dentro de la liturgia evangélica moderna el devocional (como le llaman al cantar) absorbe la mayor parte del culto, y tristemente los testimonios y manifestaciones espontáneas de los presentes dentro del quehacer de la iglesia han desaparecido. Podemos decir que el culto evangélico en las iglesias modernas está bien esquematizado y programado, a tal grado que se ha convertido en todo un arte en donde muchas veces se usan técnicas de manipulación colectiva.

En el Antiguo Testamento se habla mucho del cántico y del uso de instrumentos dentro del culto del tabernáculo (Salmo 149:1), aunque si analizamos la liturgia antigua testamentaria, la parte más importante de este culto era el sacrificio y la intersección de los sacerdotes en el tabernáculo o templo, por los pecados del pueblo o las personas (Levítico cap. 3). La primera vez que se menciona el cántico a Jehová en la Biblia ocurrió cuando María, la hermana de Moisés, mandó al pueblo a cantarle a Dios (Éxodo 15:21). En Génesis se menciona a uno del descendiente de Enoc llamado Jubal que inventó los instrumentos musicales, pero no fueron para el culto, sino para la convivencia.

El cantar dentro del culto no fue ordenado por Dios en el decálogo, sino que fue introducido por influencias culturales, al igual que la danza, la cual aprendieron y trajeron de Egipto. Veamos cómo mientras Moisés recibía la tabla de los diez mandamientos, el pueblo cantaba y danzaba alrededor de un becerro de oro (Éxodo 32:17-18) y Dios le habló a Moisés advirtiéndole de lo que ocurría, porque tristemente los hebreos llevaban dentro de sí el germen de las mundanas costumbre de Egipto (Deuteronomio 9:12-13).

En el Nuevo Testamento lo primero que encontramos es el hecho de que los sacrificios cesaron, el velo del templo se rasgó (Marcos 15:38) y se hizo presente un sumo sacerdote eterno (Hebreos 4:14), que hizo sacrificio por todo los pecados del mundo una sola vez y para siempre (Hebreo 9:26). En la iglesia de los Hechos el centro del culto era la palabra de Dios y la exhortación entre los hermano, cantar fue una expresión espontánea de gratitud (Colosenses 3:16), además de cánticos espirituales, que eran expresiones espontaneas, habían algunos himnos, lo cual hacía alusión a la entonación de algunos salmos (Efesios 5:19). El mismo Jesús el día en que se despedía de sus discípulos, después de partir el pan y el vino, dice la Biblia que cantó un himno (Marco 14:26).

En la iglesia primitiva se enfatizaba la comunión entre los hermanos fundamentada en el estudio de las Sagradas Escrituras. Para estos cristianos lo más importante era la solidaridad con los necesitados y el conocimiento de la Palabra. Hoy todo es al revés, la adoración es un negocio, el arte es la parte esencial del culto, y la Palabra de Dios se ha vuelto insípida, por no decir ignorada. Debido a ello, tenemos una generación de cristianos que sólo buscan la iglesia para entretenerse y no para entregarse al servicio del Señor, además de proliferarse muchas herejías, producto de la triste avaricia de los malos ministros (2 de Pedro 2:3) que están haciendo mercadería de los creyentes falsificando y adulterando la Palabra de verdad (2 Corintios 2:17,4:2).

 

[1] -Los magos adoraron al Señor con oro, incienso y mirra, y no le llevaron un concierto (Mateo 2:11).

[2] – Noten que en este pasaje Pablo y Sila estaban presos en una cárcel, no tenían instrumentos, pero cantaban himnos para testimonio del Señor y adorarle en momentos difíciles.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -3-

  1. poeta1109 dijo:

    Dios te bendiga hermano. Buena exposición.

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