EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -6-

EL CONCEPTO DE OFRENDAR Y DIEZMAR

Mario E.  Fumero

Uno de los principios bíblico existente a todo lo largo de la Biblia es la expresión de gratitud al darle a Dios las primicias, los diezmos y las ofrendas. Esto no ocurre como una imposición, sino como una expresión de gratitud hacia el creador por todos los beneficios que nos ha otorgado.

El dar tiene su origen en el libro de Génesis. La primera expresión de gratitud a Dios, mediante una ofrenda, la encontramos en las ofrendas de Caín y Abel.  Abel de su ganado le daba a Dios lo mejor, mientras que Caín al parece que le daba a Dios lo peor o insignificante de su cosecha, razón por la cual Dios se agradó más del sacrificio de Abel, que el de su hermano, el cual impregnado e cólera y envidia se ensaño con Abel y lo mató (Génesis 4:3-5).

Después encontramos la primera manifestación de gratitud mediante los diezmos, cuando Melquisedec, rey de Salem, después de una victoria salió a recibirlo y le ofreció Pan y vino, y en muestra de gratitud, Abraham le dio el diezmos de lo conquistado (Génesis 14:16-21)[1]. Después, al tener Jacob  una revelación en sueño en Bethel, edifico un altar y pacto con Dios prometiéndole que si lo bendecía, le guardaba y le diera pan y ropa, él como señal, le prometía a Dios “darle el diezmo de todo lo que le proporcionara” (Génesis 28:22). Así que en estos textos encontramos el diezmo no como una ley impositiva, sino como una expresión de gratitud al Señor. Aquellos que dicen que el diezmo pertenece a la ley están completamente equivocado, lo que hizo la ley de Moisés es legalizar a algo que ya era costumbre y práctica a través de más de 1,000 años en la historia del pueblo hebreo hasta recibir el pentateuco.

La discusión que muchos tienen en torno al diezmo y las ofrendas es que pertenece a la ley, porque algunos pastores o líder lo imponen más como un impuesto, que como una expresión de agradecimiento a Dios por lo que nos da. Para ello usan el texto de Malaquías cuando habla de robarle a Dios los diezmos y las ofrendas (Malaquías 3:8), pero dicho texto lo sacan del contexto porque se está refiriendo al abuso y corrupción del pueblo y sus líderes (los sacerdotes) que no daban lo correcto según la ley y usaban estos recursos para otro fin diferente a lo originalmente. ¿Cuál era el fin de las ofrenda en el Antiguo Testamento? Satisfacer las necesidades de la tribu de Levi y cubrir las demandas del templo del tabernáculo para que se dedicaran al sacerdocio y no se inmiscuyeran en otros asuntos (Número 18:21, 24, 18:25-29) también ayudará a los necesitados, pero en ningún momento se usaron estos recursos para privilegiar a una élite que vivía ostentosamente, algo que ocurrió y por lo cual  el profeta Jeremía a condenó radicalmente tal acción cuando expuso la corrupción ministerial del sacerdocio en el servicio a Dios olvidando la causa del necesitado (Jeremía 5:28)y lo cual también fue ratificado por Jesús en sus reproche a los religiosos de su época (Mateo 23:23).

En el Nuevo Testamento Jesús menciona el diezmo pocas veces (Lucas 18:12, Mateo 23:23, y en la Iglesia de los hechos no se menciona el diezmo porque los conversos al recibir a Cristo lo daban todo, comenzando por sus vida y después entregaban todos los bienes (Hechos 2:45 1 Juan 3:17) para servir a los más necesitados, y ayudar a las viudas y huérfanos (Hechos 4:34, 2 Corintios 8:14). Este hecho de compartir los recursos de la comunidad con los más necesitado originó ciertos problemas, ya que algunos convertidos aprovechándose de la dadivosidad y amor de los hermanos, vivían de casa en casa sin hacer nada, no trabajando con sus manos, y entonces Pablo reprende tal conducta de algunos en Tesalónica y escribió una epístola muy fuerte en donde ordenó que dejarán de vivir desordenadamente, y que trabajarán, y aquel que no trabajará, que no comiera (2 Tesalonicenses 2:6-14)  recomendando que se cuidaran de los tales hermanos.

El trabajar con las manos era un deber (Efesios 4:28) aun de los que predicaban la Palabra. El mismo apóstol se puso como ejemplo cuando escribió (1 Corintios 4:12, 1 Tesalonicenses 2:9) que no fue gravoso a ningún hermano, sino que sus manos le sirvieron y trabajo en ciertas circunstancias haciendo tiendas de campaña (Hechos 18:1-3).

¿Puede la iglesia, o los líderes religiosos, intervenir en los negocios de este siglo? En el ministerio somos separados por Dios para predicar la Palabra y servir a la comunidad. Si fuera necesario trabajar con nuestras manos para apoyar la obra, dignificaríamos el ministerio, pero intervenir en los negocios de este siglo está completamente prohibido (2 Timoteo 2:4), máxime cuando al hacerlo tenemos que unirnos con los incrédulos (2 Corintios 6:14). De igual forma, la iglesia no debe mercantilizarse, o emprender alguna labor que tenga fines mercantilistas, ni inmiscuirse en los negocios o política de este siglo, a fin de ser fiel a los postulados de Jesucristo, porque no podemos servir a dos Señores (Lucas 16:13) y aunque estamos en el mundo no somos del mundo y debemos marcar la diferencia con este (Juan 15:19) por lo cual seremos aborrecidos. Tristemente muchas iglesias se involucran en negocios mercantiles, y sus líderes a través de la Iglesia establecen negocios bajo cierta protección de exoneración de impuestos, o se involucran en invertir en bienes y raíces, instalan colegios privados, y hacen mercancía de la fe, vendiendo inclusive unciones y bendiciones especiales. Algunos hasta usan los dones espirituales, principalmente el de sanidad, para ponerle precio a lo que Dios hace.

Debemos aclarar que toda obra social y filantrópica tiene un costo material, el cual debería ser asumido por la iglesia, o buscar apoyo de otras instituciones para realizar una labor de beneficio a los necesitados y marginados, esto sería como hacernos amigos de las riquezas injustas para ejecutar la obra del Señor (Lucas 16:)9)[2]. Los programas de ayudar a los necesitado tienen que ser manejado por gente comprometidas con Jesucristo, que no van a tomar dicha labor para mercadear con el dolor humano. Es cierto que el obrero de Dios es digno de su salario (1 Timoteo 5:18), pero la esencia del servicio no debe de estar en lo que recibimos, sino en aquello que no demanda el Señor. El amor a Dios y al prójimo nos puede llevar más allá de la lógica mercantil (1 Juan 3:18), como dijo una vez Jesús, que sí te dicen que vaya una milla, ve con el dos (Mateo 5:41), por lo cual yo entiendo que debemos dar más de lo que se nos pide, si en realidad lo que hacemos es el producto del amor de Dios en nuestros corazones.

El poder discernir la ambición, el deseo de poder y el mal uso de la riqueza dentro de una congregación es fácil, solamente un ciego pudiera ignorar las enseñanzas bíblica de para no caer en el juego aquellas congregaciones que sigue en el camino de la iglesia de la Laodicea bien descrito en Apocalipsis 3:14-17.

[1] – Melquisedec es una manifestación de Jesucristo en el A.T. y se desconoce tanto su origen como el lugar mencionado “Salem” del cual se desprende quizás el nombre de Jerusalén. Se le describe como eterno pues dice la Biblia que era sumos sacerdote cuando no existía el sacerdocio levítico (Hebreos 5:10) y rey y sacerdote del Dios Altísimo (Hebreo 7:1) y se presente como sin madre ni genealogía (descendiente), sin principio ni fin, semejante al Hijo de Dios (Hebreos 7:2-4).

[2] – El sentido de este texto nos lleva a considerar recibir ayuda de los mundanos para ayudar a los necesitados, siempre y cuando esa ayuda no proceda de algo deshonestos. Tenemos el ejemplo de Nehemías, que fue ayudado por un rey pagano para edificar los muros de Jerusalén.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 respuestas a EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -6-

  1. Carlos dijo:

    No, no tenemos que pagar el diezmo.Como los primeros cristianos, nuestros donativos serían anónimos y totalmente voluntarios. Ahora bien, ¿de dónde viene la costumbre de dar el diezmo, y por qué no debemos ir tras la multitud?

    La Ley que se le dio a la antigua nación de Israel incluía el mandato de dar el diezmo —o la décima parte de sus bienes— a los sacerdotes. La Biblia deja claro que los cristianos no tienen que cumplir con dicha Ley. Por tanto, hoy no es obligatorio dar el diezmo (Hebreos 7:5, 18; Colosenses 2:13, 14).

    Así que en lugar de entregar el diezmo u otro tipo de ofrenda obligatoria, nosotros debemos hacer lo mismo que los primeros cristianos. Ellos apoyaban la iglesia o congregación del señor de dos maneras: haciendo contribuciones voluntarias y proclamando y enseñando de forma gratuita el mensaje bíblico.

    Esto está en armonía con el siguiente principio bíblico: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. (2 Corintios 9:7).

  2. luis dijo:

    La verdad es que la palabra DIEZMO ha causado mucho daño a la iglesia del Señor, porque se a abusado, manoseado, y mal usado.
    Jesus no dijo que debemos diezmar, pero si dijo que dieramos por amor.
    Pablo enseña que debemos apartar de lo que hemos recibido, pero no le puso cantidad ni tampoco un porcentaje.
    En cuanto a la cita de Malaquias 3:6 en adelante es un texto de juicio contra su pueblo.
    Yo en lo personal nunca he diezmado ni lo hare, ya que no soy de descendencia judia, pero si alguien me demuestra por examen de adn que soy judio lo haria.
    Lo que hago es un compromiso por amor al Señor y entrego “mi compromiso con el Señor” que en ocaciones supera el 10% y a veces es menos, y cuando recibo dinero le doy gracias al Señor y aparto para El
    En cuanto a las primicias segun entiendo es relacionado a la parte agricola. Si trabajo en una oficina en un decimo piso ¿que primicia deberia entregar?
    Es de gran bendicion lo que se publica en este Blog, el Señor siga añadiendo sabiduria y bendiciendo al equipo que lo hace posible

  3. Yosvani. dijo:

    La verdad es que no solo no es una enseñanza de Cristo el dar diezmo y que muchos pastores lo usan para vivir comodos mientras que los miembros se privan y pasan por estrecheces económicas. Diezma que Dios bendice dice estos pastores desde el altar. Pero ellos no viven segun la palabra del señor que Dios ama al dador alegre.

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