EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -9-

LA PÉRDIDA DE VALORES

Nuestro mundo vive una decadencia respecto a los principios y valores tradicionales. Esto lo podemos ver en lo político, económico, científico y jurídico, paro se hace más palpable en el área de la convivencia moral y religioso. Podemos afirmar, de forma categórica, que todo los valores están trastocados, ratificando la afirmación del apóstol San Pablo cuando dijo que los últimos días, viviríamos tiempos muy peligroso (2 Timoteo 3:1).

Ya estamos en la Era en que a lo bueno se le llama malo y a lo malo es que le llaman bueno (Isaías 5:20). Esta crisis moral y religiosa se ha convertido en la filosofía y el objetivo de la Nueva Era, que consiste en destruir todo los valores, para forjar una filosofía de antivalores. Pero vamos analizar esta decadencia moral por partes. Vamos a dividir la crisis de valores y el aspecto secular, en relación a la convivencia social, en el aspecto religioso, en relación a los valores proclamado por las sagradas escrituras.

  1. VALORES SECULARES: llamamos valores seculares al estilo de vida tradicional de los pueblos, lo que podemos denominar patrimonio cultural, y a las leyes que rigen la convivencia social dentro de un entorno de pueblos y naciones. El término valores indica principios o normas de conductas (definir). El término secular (equivale a laico, es decir, a no-confesional) indica todo aquellos valores no vinculado a una religión, sino a una cultura determinada, que adoptan los pueblos, y tiene que ver con su historia, lengua, tradiciones, símbolos patrios y principios trasmitido de padre a hijos, de generación en generación. Pueden haber pueblos cuya cultura esté relacionada sus principios seculares de una herencia religiosa, como el caso de los judíos, árabes y pueblos orientales, los cuales en su estilo de vida son dominados por los conceptos religiosos vinculado a un largo pasado histórico.

Cuando los principios seculares y las ideas filosofías, liberales y pragmática disuelven los valores tradicionales, tan vinculado a una herencia histórica, lentamente la sociedad se va divorciando del pasado, y a las nuevas corrientes existencialistas empiecen a predominar, destruyen los valores históricos que la fundaron.

Entre los valores seculares de una sociedad, están el concepto de la familia, género, autoridad, vida, respeto, civismo, idioma, libertad, derechos y las buenas costumbres. Estos valores, aunque sean seculares, están relacionados a principios religiosos que definen la ética y la moral. Por regla general todas las leyes que rigen una nación tienen raíces en conceptos emanados de los valores religiosos, aunque el estado sea laico, salvo cuando un estado se defina “ateo”, no existiendo actualmente un estado con estas características.

Cuando un Estado rompe con la moral y la tradición religiosa de sus habitantes mediante leyes contrarias a la herencia histórica, está atentando contra los valores tradicionales, en tal caso es denomina un “estado profano”, y esta situación está llevando a muchas naciones a caer en el terrible error de la proclamación de antivalores.

No tenemos tiempo para analizar éticamente todo los antivalores establecido la sociedad moderna, pero vamos a considerar los más trascendental que están afectando a convivencia y las tradiciones basadas en el fundamento judeo-cristiano.

 

1- VALORES SOCIALES Y MORALES DE LA SOCIEDAD

  1. IRRESPETO A LA VIDA. Cuando prevalece la injusticia y reina la violencia frente a la impunidad jurídica, la venganza y la guerra se convierte en una desgracia que lleva a los pueblos a la división y guerras internas. Dios prohibió la venganza (Deuteronomio 32:35) y estableció el juicio y la pena de muerte por medio de un tribunal, ordenando respetar la vida (Levítico 24:17, Éxodo 20:123. El respeto a la vida humana debe ser el fundamento para la convivencia. La venganza, la pena de muerte y el abordo con actos repudiados por la Biblia, pero actualmente muchos estados, llevados por la filosofía del derecho individual sobre el colectivo he emitido leyes que legalizan el aborto y justifican las guerras, haciéndose eco todos los medios de publicidad de una apología a la violencia.

 

  1. LA IDIOLOGÍA DE GÉNERO. El sexo viene determinado por la naturaleza biológica, y nadie puede alterar lo que es natural. Una persona nace con sexo masculino o femenino porque así lo estableció el Creador (Génesis 1:27). Sin embargo la ideología del género ha determinado que la persona puede escoger su sexo yendo contra lo que ya está establecido de forma biológica. En toda las especies viviente existen dos géneros, hembra y macho, y el mismo se puede educar, pero no cambiarlo ni manipularlo a capricho de una corriente que no se fundamenta en ningún factor científico, ni lógico, ya que simplemente es eso, “una ideología”, pero ¿Qué quiere decir el término ideología?

La ideología es definida como “un conjunto de creencias e ideas individuales, grupales o sociales que determinan al sujeto poseedor y que lo colocan en la realidad existente de manera particular. Si bien por un lado una ideología es entendida como un modo de pensar individual en el cual se hacen presentes diferentes preferencias, elecciones, creencias e ideas, también puede ser comprendida como el sistema de ideas de un grupo social que se expresa a través de él en el conjunto social todo[1]“. Así que la misma no tiene fundamento sólido, y es el efecto de opiniones que pueden contravenir la naturaleza misma entrando al plano de lo teórico.

La imposición de la agenda gay y de los movimientos LGBT ha tomado fuerza y se imponen acorralando los valores tradicionales para hacer de las naciones una “Sodoma” moderna, condenando a todos los que no acepten esta ideología convertida en ley. Cuatro de los principales ideólogos de la corriente del género son Wilhelm Reich, Margaret Sanger, Michel Focault y Margaret Mead. Es como que alguien hubiera abierto las puertas del manicomio, y las teorías de sus locos más célebres se convirtieran en doctrina impositiva, destruyendo los valores de la familia y la misma naturaleza.

 

  1. LA APOLOGÍA AL DERECHO HUMANO. La proclamación de los derechos humano se ha convertido en un talón de Aquiles para desmantelar muchos valores tradicionales, los cuales ha servido para proteger a los más indefenso, frente a los corruptos, que tristemente son los que dominan el mundo. El derecho debe estar enmarcado en los deberes. El tristemente el error de la proclamación de los derechos humanos es que han obviado los deberes bajo los cuales se adquieren esos derechos, y resulta que cobijados bajo esta filosofía moderna, muchos delincuentes se cobijan bajo la protección de leyes que por proteger al delincuente, están destruyendo el temor de aquellos que sabiendo que andan mal, y siembra violencia, robo y extorsión, saben evadir la justicia reclamando derechos que muchas veces rompen el justo castigo. Uno de esos derechos que han torcido a los menores son las leyes que protegen a la niñez, que como veremos después, han destruido la autoridad, para dar paso a una protección paternalista dentro del orden jurídico.

 

  1. EL PROTECCIONISMO JURÍDICO A LA NIÑEZ. Debido a que algunos padres, una minoría, han cometido abuso físico con sus hijos a la hora de disciplinarlos, los legisladores han creado códigos y políticas de protección a la niñez que de forma arbitraria han desarmado la autoridad familiar. Actualmente los menores son intocables, siendo tan protegidos por el sistema jurídico, que se vuelven presa fácil del crimen, contrabando y delincuencia, porque al ser menores, se les considera “niños”, sin tomar en cuenta su desarrollo psicométrico respecto a sus acciones y concediéndole un esquema judicial tolerante en donde aunque maten, roben o estén en el crimen organizado, se les considera simples infractores con un código penal muy tolerante.

Estas leyes protectoras, donde el estado ha invadido la autoridad familiar, han creado una generación de adolescentes y jóvenes rebeldes, violentos y sin valores sociales y morales. La Biblia establece principios básico para poder formar el carácter rebelde de los hijos (Tito 2:15), mediante la disciplina, que envuelve enseñanza y castigo (Hebreo 12:11), lo cual infunde el temor, principio básico para poder evitar hacer lo malo en todo aquello que vaya contra las leyes morales o espirituales (Proverbio 1:1). Los castigos pueden ser físico o morales, según la edad del menor (Proverbio 22:15). Quizás en la adolescencia lo más sabio sea el diálogo y los castigos morales, pero siempre debe de existir el factor del respeto y el temor a la autoridad. Ambos elementos son los frenos para poder vivir con sujeción y obediencia a las leyes establecidas.

 

  1. LA DESTRUCCIÓN DE LOS VALORES MORALES-RELIGIOSO. Creo en un estado laico, que no se alineé con una corriente religiosa de forma oficial, pero esto no lo exime de respetar sus valores tradicionales o patrimoniales. En una sociedad de fundamento cristiano, el estado debe tener definida sus leyes y convivencia sobre los principios básicos de su fe. Ser laico no significa ser profano. Ser profano es irrespetar todo lo que es religioso y burlase de ello. En la actualidad, es definido por las religiones monoteístas como una determinada cultura que ofende lo sagrado y rechaza sus valores religiosos, creando un estado moralmente anárquico.

 

  1. LA EXPLOTACIÓN SOCIAL DEL SEXO. Entre las industrias ilegales existentes (narcotráfico, contrabando de armas y explotación sexual) el sexo es la que mas legalmente funciona, pues se mueve en áreas publicitaria, como es la pornografía, así como la prostitución e incluso el degenere del género, en donde se le ha dado luz verde a muchas conductas aberrantes y contranaturales de forma abierta y descarada. Lo triste de esta corriente es el uso de de la mujer con poco ropa, para su explotación, pues es común usarla como objeto de atracción para ciertos productos que nada tienen que ver con el sexo femenino, como por ejemplo el anuncio de un automóvil.

El semi-desnudismo en las mujeres, para atraer al hombre en occidente, es una forma solapada de explotación. Por otro lado, las modas tienden a ser cada vez mas provocativas en las mujeres, mientras los hombres, tristemente se vuelven más enfermos mentalmente como producto de la pornografía, lo cual se complica dentro de una cultura machista que ha degradado el concepto del amor a un simple plano del placer, el cual a su vez genera enfermedades de transmisión sexual e infidelidad conyugal. Esto ha originado que se prolifere el llamado “amor libre”, lo cual crea un fenómeno social de hogares disfuncionales, que en algunos países de Latinoamérica genera muchas madres solteras e hijos sin padres, que entran el grupo de riesgo para caer en drogas o violencia.

 

2- VALORES RELIGIOSOS

 

  1. ECHANDO A DIOS FUERA. Los países históricamente cristiano se han ido divorciado de su fe a nivel de Estado, y se ha eliminado los valores religiosos en el quehacer diario. En Estados Unidos, por ejemplo se eliminó toda influencia bíblica en las escuelas públicas, y se prohibió la oración por decreto el 25 de junio del 1962. A partir de ahí se prohibieron rótulos con mensajes bíblicos, eliminándose de las paredes los 10 mandamientos y el prohibir a los estudiantes llevar símbolos o textos bíblicos en sus camisetas. Entonces entro la liberalidad sexual, los rótulos diabólicos y las drogas. Hoy, los centros educativos se han convertido en focos de violencia y delincuencia, porque Dios ya está fuera de los planes educativos.

Es bueno establecer los valores concretos de la fe cristiana en relación a las diferencias denominacionales o sectarias. La libertad de culto y el estado laico no significa negar nuestras raíces, las cuales están basadas en valores concretos, compartidos por todos los que forman las diversas religiones o denominaciones cristiana. La Biblia y los Mandamiento son una herencia común, y los hechos bíblicos están ligados a la identidad cristiana, pero cuando el Estado obvia estos valores, está cayendo en una situación profana, que destruye valores concretos, los cuales la iglesia tiene que defender a toda costa.

No podemos tolerar acciones contra la vida, la moral y el respecto a Dios, como tampoco la aprobación de leyes que atentan contra la familia, la fe y los valores establecido en la Biblia y en la misma naturaleza. Frente a esta realidad, como iglesia, estamos obligados obedecer a Dios antes que a los hombres o gobiernos corruptos.

 

  1. EL LIBERALISMO TEOLÓGICO. No podemos ignorar la influencia del modernismo, con sus filosofías humanistas y liberal, que haya impactado tremendamente dentro de la iglesia cristiana, principalmente disolviendo principios básicos de la teología. Esto ha llevado a que muchos teólogos modernos hayan introducido sutilmente, dentro de la interpretación bíblica, metodologías psicológicas, pragmáticas y liberales, lo cual ha socavado en ciertos aspectos muchas doctrinas fundamentales de la Palabra, y han tratado de justificar los relatos milagrosos de la Biblia desde una perspectiva lógica y científica, desmintiendo el contenido bíblico tradicional. Esto se hace evidente en las modernas traducciones Bíblicas, que usando un lenguaje inclusivo, convierte hechos puntuales en acciones comunes y se llega a disolver el concepto de “pecado” sustituyéndolo con el término “error” y matando los conceptos de santidad por el esquema de ” un amor que todo lo tolera”, dando paso al modernismo y liberalismo sexual, en donde la castidad se vuelve utopía y la promiscuidad en valores comunes.

Este fenómeno ha dado origen al concepto de “mega” que indica grande, y como el fin justifica los medios, no importa cómo, pero sí el método usado para llenar las llamadas iglesias, convirtiendo las megas-iglesias en centros de distracción, espectáculo y emocionalismo, por lo que, lo cuantitativo opaca lo cualitativo, de manera que no importa la calidad de vida que tengan los asistentes, sino la cantidad de presentes que se unen a la llamada iglesia sin haber tenido un encuentro y cambio radical en su estilo de vida como enseña la Palabra

 

  1. DIVORCIO DE LA DOCTRINA. No cabe duda que muchas iglesias evangélicas, de forma lenta, se han ido divorciando de algunos valores tradicionales, para adaptarse al mundo y sus esquemas inductivos, dándole más importancia a la cantidad (cuantitativo) que a la calidad (cualitativo), y para logarlo ha imitado los esquemas mundanos, ignorando que la amistad con el mundo es enemistad con Dios (Santiago 4:4).

Hoy tenemos una iglesia que en vez de ganar al mundo para Cristo, ha sido el mundo el que se ha ganado a los cristianos para que se adopten sus anti-valores mundanos, impregnados de erotismo, carnalidad, codicia y falsa apariencia.

Se ha desplazado la santidad a un segundo plano, para dar cabida a las modas y esquemas seculares, donde la apariencia dice más que el testimonio.

Hemos forjado un llamamiento a la vida cristiana usando métodos mercantiles, atractivos y de manipulación, presentando un evangelio de oferta, de acuerdo al gusto del cliente. Atraemos a las personas a Cristo por medio de un evangelio barato, donde Jesús lo da todo, y no te pide nada. Apelamos al mensaje que despierta la codicia e induce la prosperidad como meta. Apelamos al chantaje, manipulación psicológica, y promesas falsas, para proclamar una vida cristiana libre de sufrimientos, pobrezas y problemas, porque el ser prospero es el fin de ser cristiano, por lo que la gente viene a Jesucristo buscando en él una panacea[2], en donde todo es color de rosa. Este falso cristianismo diabólico nos presenta una vida de creyente parecido al cuento de “Alicia en el país de las maravillas”, algo completamente falso, mediático, y contrario a la realidad evangélica.

El mensaje Cristiano se parece a una moneda, tiene dos lados. Es verdad que el Señor es nuestro guardador, que nos sana, nos fortalece y próspera (3 Juan 1:2, Filipenses 4:13, Éxodo 15:26) pero también, por otro lado, nos advierte que tenemos que padecer (1 Pedro 3:14), sufrir (2 Timoteo 2:3), ser despreciado (2 Corintios 4:10), afligidos (Juan 16:33), rechazados y aborrecidos por el mundo (Juan 15:18). Además, como cristianos, debemos ser probados (1 Corintios 3:13) para evidenciar que clase de Cristiano soy, y hacerme fuerte.

Es cierto que tenemos que vivir en un medio corrupto (Juan 17:14-16), pero sin contaminarnos por las influencias negativas del mundo, con el cual no podemos hacer pactos o yugo (2 Corintios 6:14). También es cierto que al ser cristianos tenemos que estar dispuesto a padecer persecución, angustia, hambre, tribulación, (Romanos 8:35, 12:12) porque no somos mejores que aquellos primeros cristianos, que sufrieron el oprobio por proclamar a Jesús como Señor y Salvador.

 

 

[1] -… definición ABC https://www.definicionabc.com/social/ideologia.php

 

[2] -La panacea es un mítico medicamento que cura todas las enfermedades o, incluso, prolonga indefinidamente la vida. Fue buscada por los alquimistas durante siglos, especialmente en la Edad Media. La palabra panacea proviene de la voz griega panakos y significa ‘remedio para todo’ (pan: todo y akos: remedio).

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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