¿PERO, SABEMOS LO QUE QUEREMOS?

ANGEL BEA·

Hace tan solo décadas, nos quejábamos de que las autoridades locales o de las comunidades autonómicas no se dignaban asistir a los actos institucionales de las iglesias evangélicas a los cuales eran invitados. Decíamos que nos marginaban, nos ninguneaban, y que no nos tenían en cuenta para nada; y eso producía cierto malestar en el pueblo evangélico. Dicho sea de paso, si ellos no venían tampoco por eso perdíamos nada. Y por nuestra parte, no era una cuestión de “buscar el favor de los hombres” (Gál.1.10) como a veces de forma simplista se oía (¡y se oye!) alguna voz por ahí con ínfulas de supuesta espiritualidad; lo cual resultaba harto desagradable por lo que de acusación tenía (¡qué fácil es criticar y acusar!).

No, no era eso. Era una cuestión de respeto y, ante una inauguración de un local de cultos, la formación de un consejo provincial o la celebración del aniversario de un centro de rehabilitación para toxicómanos, etc., donde algunas de las instituciones han tenido parte que ver, por la ayuda que han podido prestar, era del todo “normal” invitar a las autoridades correspondientes. Autoridades con las cuales tenemos que relacionarnos en nuestro desenvolvimiento como cristianos y ciudadanos que pagamos nuestros impuestos y que, de alguna manera y a los efectos que correspondan estamos obligados a relacionarnos con ellas.

Dicha relación institucional, no tiene nada que ver con el estar de acuerdo con las autoridades en sus postulados ideológicos y/o políticos y aprobar todo cuanto hacen (¡Desgraciados de nosotros si así fuera!). Claro, eso no quita que pudiera haber algunos líderes evangélicos que se equivoquen en la forma y en sus objetivos. Pero ese no es el caso.

Todos sabemos que durante esta semana, se está celebrando el Congreso Evangélico del 500 Aniversario de la Reforma Protestante en Madrid y al cual la Alcaldesa Manuel Carmena ha sido invitada para que diera un saludo. Así ha sido. La Alcaldesa, con la cual seguramente la gran mayoría del pueblo evangélico no estamos de acuerdo con su ideología. Pero no se trataba de conseguir algo de ella, ni de pasarle la mano por lo que cree y hace, ni de hacer “la vista gorda” para “quedar bien” y ser lo que se dice hoy, “políticamente correctos” (¡Cuidado con las acusaciones, tan fáciles de hacer!). No. Quiero creer que se ha invitado a la Alcaldesa de Madrid como representante de todos los ciudadanos. Era un acto institucional en el cual ha dado unas palabras que todos hemos podido oír o leer (da igual) y en las cuales ha manifestado su deseo de que la Reforma Protestante sea más y mejor conocida, etc.. Punto. No hay más.

Pero parece que la presencia de la Alcaldesa Carmena y el haberle dado lugar a que hablara ha levantado las iras de muchos que no han dejado de criticar (muy fuerte y de manera pública) a los organizadores del Congreso, por haber invitado a tal “personaje”, como si hubieran cometido un sacrilegio, dado lo “mala” que es la Alcaldesa. ¿Pero cómo han cometido tan gran pecado? -han debido pensar- ¿Cómo es posible que a esa mujer se le haya permitido abrir la boca en “nuestro” Congreso? (Por cierto, parece ser que los que critican son lo que no han ido al Congreso, ni han trabajado, ni ha hecho ningún esfuerzo, ni han aportado nada para que saliera bien). Algunos incluso han echado mano de textos bíblicos, totalmente descontextualizados, para aplicarlos a esta situación, sin que una cosa tuviera que ver con la otra. E incluso alguien en un foro decía que hubiera sido una ocasión estupenda para dar un buen abucheo a la Alcaldesa (¿?). Y otros, en vez de dar argumentos sólidos acerca de su posición, comienzan a sacar las cosas negativas del pueblo de Dios para justificar sus ataques.

Uno se queda asombrado de que no se entienda algo tan sencillo como es el contexto y la naturaleza de ciertos actos y el contenido de los mismos, para saber cómo debemos comportarnos en cada situación. Con las autoridades de un Estado de derecho y democrático es una cuestión de, por una parte reconocerlas tal y como nos enseña la Escritura y, por otra, no hay ningún mal en que sean invitados a actos institucionales donde se les muestra respeto y consideración (Ro. 13.1-2) y se les permita dar una palabra de saludo, no a nivel personal sino por lo que representan. ¡Y eso, sean de la ideología que sean!. El Congreso se ha reunido para tratar temas de interés para la iglesia del Señor en España; pero no se reúnen “como iglesia para tener varios cultos”. Si el señor Alcalde de nuestra ciudad viene a nuestro culto del domingo, a título personal, no es lo mismo que si se le invita para un acto institucional. En el primer caso es un asistente más; en el segundo representa la autoridad y se le dará el lugar que le corresponda, pues para eso se le ha invitado.

El que escribe está convencido de que el trato cordial con todos (Flp.4.5) no significa que se está de acuerdo con esa autoridad y, además, proveerá en el futuro oportunidades para contactos más personales y directos, donde se puede exponer la fe de Cristo y otros asuntos que como cristianos nos preocupan. Damos fe de que eso se ha dado ya en nuestro contexto y, estamos seguros de que se seguirán dando en el futuro. Y esperamos que esta invitación de la Alcaldesa Carmena al Congreso Evangélico provea otras futuras ocasiones donde, de forma más personal y distendida pueda darse un testimonio más efectivo. Es preocupante esa concepción que hay en algunos creyentes y pastores evangélicos de que, a la fuerza tenemos que “enfrentarlos con el evangelio”, porque sí. Pero no creemos que esa forma rinda algún beneficio; ni a la fe cristiana, ni tampoco dará gloria a Dios, por carecer de una falta de sabiduría del todo evidente.

Así que concluyo, diciendo que si bien antes nos quejábamos de que las autoridades, ¡ni nos escuchaban!, ahora veo con asombro que otros se posicionan en contra de invitarlas a los actos institucionales. Entonces, ¿Sabemos lo qué queremos? Creo que sí. Pero dudo mucho que todos sepamos el cómo hacerlo.

Ángel Bea

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a ¿PERO, SABEMOS LO QUE QUEREMOS?

  1. Frank Latimer dijo:

    NO SE BUSCA EL ARREPENTIMIENTO DE ESA AUTORIDAD , SINO SU COMPLICIDAD EN MONTAR KIOSCOS RELIGIOSOS Y DINERO DE SUBVENCIONES …déjense de rollos …SI LES PREDICAN del infierno al que van sin Cristo eso es todo y luego si quieren que vayan a la iglesia ,pero hacer un banda en común para sacar dinero de los impuestos …..y aguar el mensaje para no ofenderles y que se condenen sin saber a donde van sin Cristo ….eso no es el evangelio ….es la ramera , ya les vale ….
    hay una serie de bandas que tienen planes a largo plazo ….y por ahora no se les distingue bien …pero poco a poco se les ve comiendo con los obispos y los curas y en las revistas de las sociedades bíblicas juntos como “hermanos ” y distribuyendo biblias ….y todo esto es lo que avisa MATEO 24 , MARCOS 13 , LUCAS 21
    ……, Y APOCALIPSIS …..
    ….LA GRAN RAMERA ….LA MADRE DE TODAS LAS ABOMINACIONES .
    “mirad que nadie os engañe”

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