¿ES HONDURAS UN ESTADO LAICO?

(Considero que este artículo encierra un buen argumento para que la iglesia evangélica se mantenga al margen de imponer sus creencias por medios legales, ya que solo con la conversión puede el ser humano cambiar. Apoyo lo expresado por el Dr. Horacio Ulisis, y creo que el Estado Laico, (No profano) es una garantía para la libertad de culto.) Mario E. Fumero

Por: Dr. Horacio Ulises Barrios Solano
Premio Nacional de Ciencia “JOSÉ CECILIO DEL VALLE
Publicando en el Diario La Tribuna, el 28 de febrero de 2018

De hecho no, pero sí en estricto derecho porque en el artículo N° 77 constitucional que textualmente dice: i). “Se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y cultos sin preeminencia alguna, siempre que no contravengan las leyes y el orden público…”. ii). Y en N° 151 en su parte conducente se lee: “La educación nacional será laica y se fundamentará en los principios esenciales de la democracia, inculcará y fomentará en los educandos profundos sentimientos hondureñistas y deberá vincularse directamente con el proceso de desarrollo económico y social del país”. Pero no de hecho, porque solo está plasmada en nuestra Ley Fundamental y no se cumple en un 100%; en tal virtud  me veo obligado a razonar el porqué no de hecho y enunciar los vocablos laico, laicidad y estado confesional. El término laico se deriva del griego laikós, “alguien del pueblo”, aparece primeramente en un contexto cristiano, de tal manera que estado laico o estado secular se denomina al estado, y por extensión a una nación o país, independiente de cualquier organización o confesión religiosa o de toda religión y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada ni las creencias religiosas influyen sobre la política nacional.

“La primera enmienda a la Constitución americana (1791), garantiza la separación de las iglesias y el estado federal, la ausencia de toda religión oficial (established religion) -es decir políticamente privilegiada-, y la plena libertad de conciencia. Es la famosa “teoría de la pared”. Mucho antes, la Declaración de Derechos, de Virginia, (1776), proclamaba: “La religión o el culto que se le debe rendir al Creador y el modo de darle satisfacción, solo pueden ser dirigidos por la razón y la convicción, jamás por la fuerza o por la violencia. En consecuencia, todo hombre debe gozar de la plena libertad de conciencia y la misma libertad debe extenderse igualmente a la forma del culto que su conciencia le dicta”. (Guy Haarscher). La laicidad de un estado de derecho es, en definitiva, el viejo sueño inconcluso que nuestro Paladín Centroamericano, Morazán plasmó en el Artículo N° 9 inciso 3) de la Constitución de 1880 al establecer que todo ciudadano tiene la libertad: De profesar cualquier culto. El estado no contribuirá al sostenimiento de ningún culto. Los cultos se sostendrán con lo que voluntariamente contribuyan los particulares. El estado ejercerá el derecho de suprema inspección sobre los cultos, conforme a la ley y a los reglamentos de policía relativos a su ejercicio exterior. Maquiavelo acuñó lo siguiente: La legitimación del poder es eminentemente laica, no vendrá dada por las consideraciones religiosas, éticas o basadas en los principios del derecho natural.

En un sentido laxo es aquel que es neutral en materia de religión por lo que no ejerce apoyo ni oposición explícita o implícita a ninguna organización o confesión religiosa. Es importante señalar que no todos los estados que se declaran laicos lo son en la práctica. En un sentido estricto la condición de estado laico supone la nula injerencia de cualquier organización o confesión religiosa en el gobierno del mismo, ya sea, en el Poder Legislativo, el Ejecutivo o el Judicial.

El término laico se deriva del griego laikós, “alguien del pueblo”, aparece primeramente en un contexto cristiano, de tal manera que estado laico o estado secular se denomina aquel que por extensión a una nación o país, independiente de cualquier organización o confesión religiosa o de toda religión y en el cual las autoridades políticas no se adhieren públicamente a ninguna religión determinada ni las creencias religiosas influyen sobre la política nacional. Un estado confesional es el que se adhiere a una religión específica, llamada religión oficial (iglesia estatal o iglesia establecida). Esta situación puede ser simplemente resultado de los usos y costumbres o tradición, o reflejarse en su legislación, especialmente en la Constitución del país. El que el estado reconozca una religión oficial, no significa que otras religiones no se permitan practicar con libertad, bien públicamente o bien restringidas al ámbito privado. Esa situación es la de tolerancia religiosa o intolerancia, respectivamente. Costa Rica en su Carta Magna taxativamente establece que la religión Católica, Apostólica y Romana es la oficial, la cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres. El laicismo ideal está basado en los derechos humanos que establece claramente que ningún grupo, partido político, secta o iglesia, puede exigir un funcionamiento de los medios públicos o educativos que privilegie sus intereses particulares. Por eso, la separación de la religión e iglesia del estado es la piedra angular del laicismo y se establece por lógica que el derecho civil es el único que debe legislar la vida cívica y social. Al mismo tiempo los representantes del estado, los que ejercen cargos públicos y funcionarios civiles, deben respetar de manera estricta durante el tiempo que ejerzan sus funciones una neutralidad absoluta respecto a las prácticas individuales o colectivas y observar así fielmente la ley, obviamente un sueño en
Honduras. El laicismo no debe ser entendido tampoco como sinónimo de materialismo y contrario a la espiritualidad, sino como un apoyo de ella (la espiritualidad y la creencia) ya que crea las condiciones de libertad de conciencia que permiten el libre desarrollo de la espiritualidad. Esta es la forma más eficaz de combatir al fanatismo y al fundamentalismo que tanto han dañado y dañan aun a la humanidad.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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