LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -4-

LOS SISTEMAS DE GOBIERNOS LOCALES

Mario E. Fumero

Tomado del libro de Mario E. Fumero

A través de los últimos 300 años de la historia de la iglesia, encontramos la desesperada lucha de ésta por buscar un gobierno congregacional que se ajuste tanto a la enseñanza bíblica, como a la necesidad reinante. En la Edad Medieval, la iglesia, degenerada en un imperio, tenía como método de gobierno el sistema jerárquico, tan entronizado en toda la vida socio-económica y cultural de su mundo.

Con la muerte del último apóstol, Juan (año 100 d.C), vemos que, de forma gradual, la iglesia dejó el sistema apostólico, para ajustarse a las situaciones históricas de cada época. En los diferentes países donde floreció el poder religioso, se produjo paulatinamente una degeneración del gobierno apostólico, alcanzando su punto culminante con la “conversión” de Constantino, y el famoso Edicto de Tolerancia (313 d.C.)[1]. Desde ese momento empezó el proceso de jerarquización y supremacía humana dentro de la iglesia, hasta que alcanza el oscurantismo espiritual más grande en la Edad Media (1100 al 1517 d.C.), desembocando en la per-versión total del Evangelio.

Con la Reforma Luterana (1517), la naciente iglesia adoptó un sistema de gobierno parecido al de Roma, rompiendo tan sólo con la supremacía papal, causa esencial de muchas desviaciones doctrinales, a las cuales Lutero se opuso con la proclamación de sus 95 tesis contra las ventas de indulgencias, en donde proclamaba que; “el justo por la fe vivirá” (Rom 1:17).

Sin embargo, los cristianos, en esa época de la historia, no lograron alcanzar la forma bíblica de función en la vida de la iglesia, de acuerdo al marco del libro de los Hechos de los Apóstoles. No podemos explicar claramente, por medio de las Escrituras, la forma de organización que tenía la iglesia primitiva, porque dentro de ésta, lo importante no era el gobierno, sino la vida del Espíritu. Además, era tan directa la orientación de Dios al cuerpo, que lo estructural importaba poco.

En los Hechos, la autoridad nacía de la paternidad espiritual, y se reconocía la autonomía de cada iglesia local en la ciudad. Sus vínculos con otras iglesias eran por medio de los ministerios apostólicos, los cuales establecían en cada congregación un consejo de ancianos[2] que gobernaba la iglesia dentro de un pluralismo.

Vamos a analizar brevemente algunos sistemas de gobiernos que han aparecido desde la reforma de Lutero, hasta nuestros tiempos, para entender el trasfondo del tema.

  1. EL GOBIERNO JERÁRQUICO.

Fue  desarrollado por la iglesia cristiana establecida en Roma a partir del año 313 d.C. Paulatinamente, el control de la iglesia, tanto local como universal, fue cayendo en manos de ciertos líderes con autoridad absoluta, y por designación humana, alcanzando algunos de éstos una mayor posición dentro del gobierno eclesiástico. Este concepto creó diferentes niveles de mando, no solamente en la iglesia local, sino regional, nacional y universal.

Aparecieron títulos que identificaban los diferentes grados de autoridad y, poco a poco, los de niveles más altos llegaron a ostentar poderes mayores, culminando con un líder máximo, al cual se llamó “santo padre”, y más tarde “Papa”[3], dándosele atributos de infalible, lo cual culminó en 1871, en el Concilio Vaticano I, cuando se ratificó esta infabilidad al hablar el Papa en “EX CATEDRA“. De esta forma de gobierno aparecieron, además del Papa, los carde-nales, obispos, arzobispos, sacerdotes, seculares y laicos.

Este sistema clerical, por niveles y privilegios, degeneró terriblemente en la Edad Media[4]. Los puestos claves eran alcanzados más por el poder del dinero, que por las virtudes y méritos propios, lo que introdujo a falsos cristianos en posiciones espirituales elevadas, conduciendo a la iglesia al desastre total. En este sistema, todo el poder está arriba, en el gobierno universal del Papa y los cardenales. Lo que viene de arriba es ley. A esto se le llama “dogma de fe“.

Si el “Sacro Colegio Cardenalicio” o el Papa lo decían, tenía que ser aceptado sin discusión, por lo que se introdujeron doctrinas contrarías a la realidad bíblica. El poder papal llegó a ser absoluto, no sólo en el área religiosa, sino en la política, ciencia, arte y cultura[5].

El caos sembrado por la corrupción del sistema jerárquico culminó con la reforma Luterana, que dio origen al surgimiento del “protestantismo“. La iglesia Católica abusó terriblemente de su poder, por lo que algunos monjes no aceptaron tal corrupción, entre ellos Martin Lutero.

Su autoridad y sus dogmas oprimieron de tal forma a la ciencia, gobiernos y cultura, que se produjo una violenta revolución renacentista, la cual quiso ser apagada por medio de la Santa Inquisición, pero fue en balde, ya que al salir la Biblia a la luz de las masas oprimidas, y consolidarse la pro-testa en Alemania, muchos países comenzaron a hacer lo mismo. Tanto científicos, reyes, sabios y políticos apoyaron, de una forma u otra, esta “liberación del imperio católico romano”, surgiendo el renacimiento, que creó las condiciones para el advenimiento de la reforma luterana y posteriormente la revolución francesa.

Durante este período renacentista la todopoderosa iglesia de Roma enjuició a aquellos que contradijeran los dictámenes del Papa, como Galileo, que fue víctima de la inquisición tan solo por decir que “la tierra se movía[6]. El arma más poderosa del clero era la “Excomunión“, basada en el poder de “atar y desatar[7], que fue interpretado más allá de lo que la Biblia estipula, convirtiéndose en el arma más usada por el papado para lograr sus fines políticos y de conquista. Bastaba “excomulgar” a un rey o gobernante, para que éste perdiera su trono o posición, y tuviera que humillarse ante la iglesia y sus autoridades. El poder llegó a regular, poner y quitar líderes políticos, reyes y gobernadores en toda Europa. Degeneró hasta los niveles más bajos de opresión, abuso y explotación jamás conocidos en la historia del cristianismo. Llegaron a ejecutarse barbaridades inconcebibles en la mente humana[8].

El fácil acceso de hombres poco espirituales (y no convertidos) a puestos claves por privilegios, hizo que esta corrupción evolucionara rápidamente, hasta conducir a la iglesia a una vergonzosa historia. Podemos afirmar que todo gobierno jerárquico tiende al poder absoluto, y esto corrompe, además de no ser de origen divino.

  1. EL GOBIERNO CONGREGACIONAL

   O   DEMOCRÁTICO.

Como consecuencia del abuso del sistema jerárquico, que era una dictadura radical, nace otro opuesto, el congregacional.[9] Este se basa en la introducción de la democracia dentro de la iglesia local, nacional y universal.

El principio de este sistema está en que todos tienen igual derecho, tanto del pastor, como de los miembros se constituyen en asamblea, a nivel local, nacional o internacional, para determinar todo el quehacer, función o acción de la congregación.

En este marco hay diferentes tipos de reuniones o asambleas: tales como de negocio, para elegir al pastor, para hacer reglamentos, para nombrar directivas, etc.

El pastor, dentro de este esquema, es nombrado o despedido de la congregación en base a votación, así como los diáconos y demás puestos claves del gobierno local.

Cuando las iglesias locales forman una unidad con otras en una nación o país, se forma una organización nacional, misión o denominación, que también se puede llamar concilio o asamblea nacional. Cuando esta forma existe, se hacen asambleas nacionales, a las cuales cada iglesia local, ligada a la organización, envía a sus delegados para que expongan sus puntos de vista. La decisión tomada en asamblea es determinante para toda la organización, a las cuales deben sujetarse todas las que forman este concilio. Dentro de algunos esquemas se respeta la autonomía de las iglesias locales, pero hay unos sistemas más impositivos que otros.

La discusión en estas reuniones se basa, en la mayo-ría de los casos, en el procedimiento parlamentario. Las decisiones se toman por voto, secreto o público.

No sólo se establece el liderato, sino también aspectos de la doctrina, proyección, función y normas administrativas de la  iglesia.

El pastor dentro de este esquema es un empleado. La democracia en la iglesia es la mejor forma de gobierno, “humanamente hablando“, en comparación con el sistema clerical o jerárquico, que es una dictadura impositiva. Quizás el miedo al abuso de la autoridad apostólica condujo a los cristianos a escoger el sistema congregacional como el mejor, pues en cierto sentido, evita el monopolio de autoridad, aun-que, en sí, pueda también degenerar, como ha ocurrido en muchos grupos, en otra dictadura, “con apariencia de democracia”, manipulándose las elecciones, así como las expresiones e informes.

El ejercer un derecho democrático no determina siempre un sistema mejor de gobierno, pues la democracia depende de la madurez y solidez de los que la ejercen, de lo contrario se puede desvirtuar en un sistema también corrupto y opresor.

Uno de los peligros de la democracia en la vida de la iglesia está en el daño que en las relaciones personales puede causar el espíritu político que a veces se introduce en ciertas elecciones, creándose partidismo dentro de la comunidad, lo cual lleva a luchas internas por el poder, dándose lugar a las contiendas y disensiones entre los hermanos, surgiendo enemistades y después división.

Otro aspecto negativo de este sistema es la falta de madurez en muchos que no saben usar su derecho al voto. Esto puede conducir a una desviación doctrinal, o de trabajo, al quedar todas las decisiones en manos de una mayoría que por ser nuevos creyentes, pueden conducir a la asamblea hacia el libertinaje de forma democrática.

Si la mayoría manda, ¿qué ocurriría si esa mayoría está compuesta por nuevos convertidos? De seguro cometerán errores en decisiones electivas. Es lógico que esto ocurra, pues al dársele a todos el mismo derecho, no podemos establecer las pautas de niveles espirituales que hay entre los que toman leche (niños), de los que comen vianda (mayores), y los que ya pueden ingerir alimento sólido (los maduros)[10], ya que todos no tienen la misma capacidad para ejercer consejos sabios en la vida de la congregación.

No podemos negar que frente a la jerarquización es mejor la democracia, pero no por ello debemos ignorar los peligros que ésta contiene cuando cae en manos de gente inmadura espiritualmente, ya que pueden llevar a la congregación a lo que el Apóstol Pedro advierte; usar la libertad para llevar a los demás al libertinaje:

 “Actuad como libres, y no como los que hacen de la libertad un pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.” (1 Pedro 2:16)

III. EL GOBIERNO EPISCOPAL.

Entre los dos extremos expuestos, democracia y jerarquía, hay algunos intermedios, unos parecidos al primero y otros al segundo. Entre estos está el gobierno EPIS-COPAL, el cual es una suavización del sistema jerárquico.

Tuvo su origen en Inglaterra, y después en Alemania. Fue el método adoptado por los seguidores de Lutero de forma parcial. La palabra episcopal viene del griego “EPIS-KOPOS“, que traducido en el Nuevo Testamento es equivalente a OBISPO. El sentido de la palabra “obispo indica: “Ministerio elegido sobre otros ministerios” y, según se entiende en la Biblia, eran aquellos que, dentro de una comarca territorial (diócesis), velaban por la doctrina de las iglesias en una región. Era la función de apóstoles.

El sentido actual de obispos está vinculado al concepto de una autoridad sobre una serie de iglesias, ya sea en forma de asamblea (combinación congregacional) o en forma jerárquica (por nombramiento de arriba). Esta forma de gobierno hace que la directiva de la iglesia sea ejercida por un ejecutivo o sínodo, y en cada región hay un superintendente u obispo sobre los distritos, pastores locales, etc., los cuales son una autoridad sobre las iglesias y sus ministerios.

Algunos sistemas episcopales, como el reformado, entrelaza la autonomía y la democracia. Otros, como en la Iglesia Episcopal Inglesa, son más verticales en la autoridad, y no dan oportunidad a la democracia. Otros movimientos pentecostales tratan de ajustar dentro del sistema congregacional evangélico, la autoridad episcopal, la cual, muchas veces, llega a ser elitista.

  1. EL GOBIERNO PRESBITERIANO

El vocablo “Presbiteriano” viene del término “Presbyteros”. Se usaba para referirse a los ancianos que gobernaban la iglesia primitiva.

Este sistema establece el gobierno local bajo la dirección de un grupo de ancianos que son la autoridad local o nacional de las congregaciones. Pueden ser nombrados por la iglesia local o por la junta nacional.

Este sistema se asemeja mucho al del libro de los Hechos; “establecer ancianos en la iglesia“, pero en muchos casos, se consideran ancianos a personas que carecen de capacidad para gobernar o pastorear, (no siendo llamados por Dios, sino elegidos por la iglesia a través de la democracia) pues se juzga más la edad física, que la madurez espiritual o el llamamiento, creándose conflictos. También en la designación de los ancianos, y su autoridad, se producen algunos tipos de problemas, principalmente por la falta de una definición en sus funciones ministeriales.

Algunos sistemas presbiterianos toman en consideración la opinión del pueblo por medio de asambleas. Otras veces estos presbíteros son como caciques en la iglesia, y manipulan al pastor “contratado”. Hay casos en que los presbíteros o ancianos de una congregación son “argollas familiares“, que por ser fundadores, se toman derechos que no son de origen apostólico.

Debemos excluir aquellos casos de paternidad apostólica, que aunque establecen ministerios, son honrados por sus iglesias, porque ejercen su función dentro del sentido de la relación padre-hijo.

 

  1. EL GOBIERNO AUTOCRÁTICOO

    CACIQUISTA.

Es el más común cuando hay iglesias independientes de concilios u organizaciones nacionales o internacionales.

Esta forma de congregación tiene la misma estructura que las tribus indias americanas. En cuanto al funciona-miento de sus ministerios, se caracteriza porque el líder se constituye en la única autoridad soberana sobre la iglesia local. Es por ello que se le puede llamar “CACIQUE”, y a los creyentes, “los indios.

Es donde el pastor (un solo hombre) tiene todo el poder en sus manos. Es el dueño de la propiedad, las ofrendas y diezmos. Controla y dirige todas las actividades de la iglesia tomando él todas las decisiones. Nadie puede ser líder junto a él si no se ajusta a sus ideas. El mismo los nombra, y los quita cuando no comparten sus ideas, formando una camarilla a la cual maneja como le place, muchas veces escudados en revelaciones y profecías que usa para acentuar su autoridad. Tiene el monopolio de los sacramentos, la predicación, y preside todas las reuniones. El adopta cualquier método de gobierno que se preste para dar una apariencia de tener un sistema congregacional, o explota el concepto apostólico, el cual manipula para su propio fin, convirtiéndose en “iluminado”, y el “siervo intocable” que mediante el temor manipula las conciencias.

Es típico ver en este gobierno caciquista el clásico “pastor orquesta”, imponiéndole a la iglesia funcionar bajo su hegemonía, por lo que la congregación tiende a desintegrarse cuando el hombre muere, se va, o peca. De este tipo de personaje nacen muchos grupos evangélicos que actúan y se comportan como “sectas”.

Uno de los graves peligros de este sistema está en que son prolíferos en divisiones, caudillismo y falsos profetas. Cuando ellos oprimen al rebaño, y alguien les reclama algo, lo anulan; neutralizando cualquier oposición con el calificativo de que “no tiene visión de Dios, es un insujeto, es un carnal etc“. Entonces aparecen luchas intestinas dentro de los que forman su “argolla”, y el caos lo inunda todo.

  1. EL GOBIERNO APOSTÓLICO.

Al analizar el sistema bíblico de gobierno en la naciente iglesia primitiva, encontramos como ésta funcionaba y como se fundaban las iglesias. La idea de Dios, desde Moisés hasta Cristo, era la de establecer un pueblo que fuese gobernado por medio de su revelación. Para los judíos esa revelación eran “Las leyes Mosaicas” para los cristianos era “La ley del amor en el Espíritu Santo“. A este gobierno le llamamos teocracia. Esta palabra viene del griego THEOS que significa Dios, y KRATEIN, que es dominar, reinar.

La teocracia es la forma más pura y bíblica de gobierno que todo pueblo al servicio de Dios puede tener. Empezó a vivirse con los judíos en el desierto. Dios determinaba las leyes y la conducta social a través del líder escogido por él mismo. Moisés, el cual debía obedecer sus instrucciones, dadas por revelación. Este, a su vez, nombró ancianos que le ayudasen a cumplir todos los preceptos delegando, según la Palabra de Dios, y estableció un orden bajo esta teocracia, nombrando líderes sobre los mil, los cien, los cincuenta y los diez (Ex 18:13-21). Esta forma de organización fue dada a Moisés por Jetro, pese a que había ancianos por tribus que formaban el consejo del pueblo de Israel para resolver los casos más difíciles.[11]

En la iglesia primitiva habían dos ideas básicas en su estructura naciente; una era el “HACED DISCÍPULOS“, el cual fue el mandato dado por aquél que también hizo discípulos, y ordenó hacer lo mismo.

El otro principio era el de “La doctrina de los Apóstoles“, indicando que de las enseñanzas de los apóstoles nacía el fundamento doctrinal de los creyentes. Llamamos a esta etapa de la iglesia primitiva “ETAPA APOSTÓLICA”, porque su función dependía de las enseñanzas y autoridad de los apóstoles.

El apostolado es la función permanente y continúa del cuerpo hacia la perfección, y una de las más importantes dentro de los ministerios. La palabra apóstol significa “los enviados“, o “los escogidos” para fundar y establecer iglesias. Ellos son los que ponen la base del gobierno local, formando el consejo de cada congregación, entre los cuales el de “apóstol” es el mayor de todos los ministerios en relación a experiencia y crecimiento. Esta superioridad no es respecto a poder o autoridad humana, sino en posición de ubicación o función, ya que la autoridad nace como pro-ducto del reconocimiento y la paternidad, y no por imposición, elección, o como tomando un señorío humano.

Así pues establecemos la pauta de que en el patrón apostólico, el diseño de la iglesia es semejante al del pueblo judío, bajo la dirección de Moisés. Los apóstoles orientan y forman un cuerpo en donde cada uno tiene su ubicación y función, de acuerdo al consejo que ellos mismos dejaron en sus epístolas y en el libro de los Hechos.

Al respecto, la autoridad apostólica descansa en los doce discípulos de Jesús y después se añade Lucas y Pablo, al respecto comenta el teólogo Campbell “todo lo que puede decirse es que, después de Pablo, la Iglesia pronto restringió el uso del título a los doce y Pablo mismo. No obstante, el apostolado de Pablo parece hacerse considerado excepcional[12]. No discuto que la fuente de dirección se fundamentara en la doctrina de los apóstoles de Jesús, incluyendo a Pablo, pero si podían haber ministerios apostólicos no igual en el sentido inspiracional a los primeros discípulos.

            CONCLUSIÓN

Hemos visto algunos de los tipos de gobiernos existentes en las iglesias cristianas de nuestro tiempo. Todos tratan de ayudar, y en ciertos lugares y situaciones han sido efectivos y buenos. Debemos ambicionar y buscar el mejor patrón bíblico de gobierno para la iglesia, y ello lo encontramos en dos lugares:

Primero: En la Palabra de Dios y sus enseñanzas.

Segundo: En la revelación fresca del Espíritu a través de sus dones y dirección divina.

Pero ¿cómo podremos llegar a una teocracia en momentos tan difíciles como los nuestros, donde el poder y las ambiciones arropan la iglesia? Esta es una gran pregunta que trataremos de contestar en los siguientes capítulos. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que ha sido puesto (1 Cor 3:11).

—————————————————

[1] -Muchos historiadores y escritores de teología cuestionan la conversión de Constantino y muchos autores como Alexander Schmemann  exponen que esta conversión produjo un impacto “sociológico” que influyó en los cambios sufridos por el cristianismo a partir de ese fecha, lo que dio origen al catolicismo romano. “Church World Mission” Publicado por St. Cladimir Seminary Press, N.Y. 1979. Alexander Schmemann: Sacerdote Ortodoxo educado en Francia (1951) y prolifero escritor y orador sobre temas teológicos.

 [2]- En Hechos 11:19-26 se nota la autonomía de la Iglesia de Antioquía en relación con la de Jerusalén. Pablo en sus viajes establece ancianos en las iglesias, Hechos 14:23. Tito 1:5.

[3] – Afirman algunos historiadores que fue Gregorio VII quien ordeno el uso exclusivo del término “papa” al obispo de Roma. “Enciclopedia Ilustrada de Historia de la Iglesia” Samuel Vila y Dario A. Santamaria. Editorial Clie 1979 Página 488.

[4] – “Historia del Cristianismo” Tomo -I- de Justo L. González. Unlit, 1994.

    [5]- Existe un famoso documento llamado <DICTATUS PAPAE> publicado por Gregorio VII en el 1075 todos los poderes del papado sobre todos los aspectos de la vida social y civil que dominaba la Iglesia Católica Romana., que se conserva en la Biblioteca Vaticana, en el cual se exponen.

[6]-Tenemos por ejemplo a Erasmo de Rotterdam que en el 1501 escribió una obra llamada “El elogio a la locura” en la cual sutilmente criticó a la Iglesia Católica. También Dante en sus obras “La Divina Comedia” criticó duramente el papado. Otros como Santa Teresa de Jesús y Juan de la Cruz (1515-1582) estuvieron a punto de ser muertos por la Inquisición por tratar de introducir cambios o emitir criterios contra el poder de la Iglesia Romana en España.

[7]– Mateo 16:19, 18:18. Aquí se apoyan los padres de la Iglesia Católica para apoyar sus doctrinas dogmáticas, así como la EXCOMUNIÓN y ventas de indulgencia. En realidad, el sentido clásico es el concederle poder a sus discípulos para obrar con autoridad en relación a los demonios, a la predicación y al orden dentro de la Iglesia. Se puede “excomulgar” por causas de pecado oculto, (1 Cor 5:5) o por causar división en el cuerpo (la iglesia) (Tito 3:10.) El término excomunión es equivalente a desechar a aquellos que no se sujeten al orden establecido, pero no es un arma para manipular a las personas. que no están integrados  en la comunidad, y debe usarse sólo en aquellos casos explícitos dentro de la Palabra.

[8] – Bibliografia: “Roman Catholicism” Loraine Boettner. Phillipsburg, N.J. Presbyterian and Reformed.

[9] -Según  Alexander Schmemann en su libro “Church World Mission”, página 180 (Publicado por St. Vladimir Seminary Press, N.Y. 1979) existen dos expresiones religiosas sobre la libertad del creyentes; el catolicismo Romano enfatiza la iglesia sobre todo, y  los “protestantes” la libertad. De ahí nacen los dos extremos, “democracia y jerarquía”.

 [10]-“Leche.” Alimento primario para los principiantes: “Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2). “Vianda”. Alimento más sólido para los que pasan de bebé a niños: “Os di a beber leche y no alimento sólido, porque todavía no podíais recibirlo, y ni aún ahora podéis” (1 Corintios 3:2). “alimento sólido”. Comida fuerte para los que ya son adultos en la fe: “Pero el alimento sólido es para los maduros, para los que por la práctica tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal” (Hebreos 5:14).

 

 

 

 

    [11]-Éxodo 3:16,  24:1, Número 11:16, 1 Reyes 12:8.

[12]– “Theoloogical Word of the Bible”, página 21. Fleming H. Revell Co. 1969 página 85.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -4-

  1. Frank Latimer dijo:

    la iglesia degenerada NO ES IGLESIA , ES RAMERA …..MIENTRAS LA RAMERA SE EMBRIAGABA CON LA SANGRE DE LOS SANTOS , ESOS SANTOS ERAN LA IGLESIA QUE SIEMPRE ESTUVO EN LA VOLUNTAD DE DIOS REGANDO CON SU SANGRE EL TESTIMONIO DE CRISTO Y DE LA PALABRA .
    NO EXISTE …NI EXISTIÓ JAMÁS UNA IGLESIA DEGENERADA , CRISTO NO ESTÁ DESPOSADO CON RAMERAS , ESO ES UNA BLASFEMIA .

  2. Frank Latimer dijo:

    NO DIGO DESDE LUEGO…que el autor blasfeme , porque sabemos de su testimonio y ejemplo intachable e irreprensible , desde luego muy por encima años luz del mio que es de 3ª
    …simplemente , si hay degeneración no es iglesia , no es un pecado o condición de tibieza sino otro sacerdocio que explota la política desde un estado Vaticano ,para estafar extorsionar a los reinos y países y si hablan con la biblia ….asesinar a los santos , eso no es iglesia ,como pueden entender …ni iglesia en mala condición , ni errada ….ESO ES SINAGOGA DE SATANÁS Y RAMERA Y ME QUEDO CORTO EN PALABRAS.
    Disculpen cuando no consigo acertar a la 1ª con los comentarios , porque voy para viejo antes de tiempo y soy un poco bruto , el autor merece un respeto grande y todo apoyo de todo tipo en oración y en lo que el Señor dice que se debe apoyar a tales ministros probados , tan escasos en este tiempo .
    ES….. QUE NO PODÍA DEJARLO ASÍ EL COMENTARIO ANTERIOR ….PORQUE ME SENTÍA MAL…. COMO OFENDIENDO…. A UN SIERVO DE DIOS QUE ADMIRO POR SU TESTIMONIO EN ESPAÑA Y FUERA .
    DIOS LES BENDIGA .

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