LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -20-

Mario E. Fumero

CÓMO ESTUDIAR LA BIBLIA PARA VIVIRLA Y CRECER.

 

Tomado del libro de Mario E. Fumero

Sabiendo cómo debo leer la Biblia, pasaremos a cómo estudiarla para vivirla. No sólo buscaremos el conocimiento en su conjunto, sino bajo el concepto de los temas más importantes de la misma. En las células de discipulado usaremos el estudio de conjuntos y el estudio de conceptos, pero este último <conceptos> será de vital importancia para formar UN VERDADERO PUEBLO DE DIOS.

Partiendo de los puntos anteriores, tendremos que entrar a la formación tomando verdades y conceptos claves que se enseñarán hasta que éstos dejen de ser un conocimiento, y pasen a formar parte de una realidad. Mientras la primera lección no se lleve a la práctica, no se entrará a otra, aunque esta primera tome meses en vivirse.

La pauta a seguir, para no caer en el error y formar OIDORES, es tomar una lección sobre cierta verdad, por ejemplo: AMOR, y estudiarla en la Palabra desde todos los ángulos, escritos y conceptos, hasta tener la idea clara de lo que es vivir en amor. Después, proyectaremos durante un tiempo tareas prácticas de vivencia, para ejercer con la vida esta lección, hasta que asimilemos ese amor estudiado y lo transformemos en hechos concretos. Buscaremos las áreas en donde vivir el amor. Enfocaremos hacia esa dimensión la vivencia. Hasta que esto no se proyecte plenamente, no entraremos en otro concepto o tema. Si no se logra el amor como fruto de conducta en un mes, seguiremos con este tema. Sólo cuando una verdad se viva, podremos pasar a otra. Así formaremos vidas y no sólo cerebros con conocimientos.

Si tomásemos el tema de “SUJECIÓN”, no dejaremos de enfocarlo hasta que todos estén sujetos, como mandan las lecciones. Si fuera el SEÑORÍO DE CRISTO, no dejaremos ese tema hasta que Jesús sea EL SEÑOR de todos nuestros bienes.

Recuerdo que cuando comencé el discipulado en Honduras (1973), tenía un discípulo, que como producto de esta tarea -enseñanza del Señorío de Cristo-, le puse como trabajo actuar en su hogar como siervo de Jesús, por lo tanto, él iba a hacer aquello que no le gustaba, y para él lo más molesto era ayudar a su madre a lavar los trastos de la cocina. Pero durante una semana ejerció el Señorío haciendo lo que no le gustaba como siervo. El resultado fue tremendo; sus padres quedaron impresionados por su conducta a tal grado que los atrajo a la iglesia. El predicó sin palabras, pero con hechos.

La formación de discípulos será algo lento y paulatino, según se vaya viviendo cada lección en todo el con-junto. Lo que ocurre en las iglesias es que una semana se le habla de la necesidad de orar, y amén. La otra semana de buscar almas, después de visitar, y en la cuarta reunión, de cómo diezmar. Pues bien, al llegar a la cuarta lección, se les olvidó la primera. ¿Por qué? porque no se les dio tiempo de vivir una, antes de pasar a la otra.

En este nuevo marco de formar vidas, más importante que escuchar un sermón o un estudio nuevo cada semana, será el buscar vivirlo, y no soltarlo hasta que deje de ser enseñanza y se convierta en parte de nuestras vidas.

¿Qué tiempo debemos emplear en conocer y vivir el amor? Depende de la actitud del grupo, razón por lo cual no podemos hacer una programación muy rígida de enseñanza. Siempre es más fácil la teoría que la práctica. No podremos decir: “Nuestra meta por un mes es alcanzar un verdadero amor para todos”, porque no todos van a digerir igual este alimento que, llevado a la práctica, requiere mucha renunciación del “YO” y una gran salud emocional. Sin embargo, cuando vivamos una enseñanza, como en este caso EL AMOR, estaremos automáticamente viviendo otras que no se estudiaron, como: La UNIDAD, LA PLENITUD DEL ESPÍRITU, LA EDIFICACIÓN DEL CUERPO, LA HUMILLACIÓN etc. Ya que una enseñanza cristiana va, por decirlo así, de la mano de todas las demás. Viviendo el amor, estaremos vi-viendo otras muchas verdades que ni conocíamos.

Al terminar cada mensaje, estudio o enfoque sobre ciertos temas, tendremos que comenzar a vivirlo, practicarlo en el taller del diario quehacer, y en las siguientes reuniones discutir los resultados, las dificultades y las consecuencias en nuestras vidas, y en la vida del pueblo de Dios.

CÓMO SE PROYECTARÁN LAS ENSEÑANZAS BAJO EL DISCIPULADO.

Partiendo de un trabajo con gente nueva, iremos proyectando la enseñanza de acuerdo a las necesidades. Mientras que en un país se recibe y vive una dimensión de la revelación de Dios, que como verdad es “su actualidad”, para nosotros el énfasis está en otra área, pues la enseñanza y la luz de Dios dependen de las necesidades de las iglesias en cada localidad (mensaje contextual).

En Argentina, como en Costa Rica, los que recibieron la luz del discipulado, han tenido problemas, al tener que luchar contra estructuras y costumbres ya arraigadas años atrás en los creyentes. Mientras nosotros estamos dando inicio a una formación de discipulado y renovación con gente nueva, partiendo de cero, fuera del marco de la iglesia tradicional. Cuando se trabaja con gente nueva, no tendremos que afrontar cambios de estructura, como ocurriría en una iglesia ya constituida. En gente nueva la labor será la formación de vidas, y poner un fundamento desde el principio, siendo ésta una tarea más fácil.

La aplicación del término <RENOVACIÓN> no cabe cuando se inicia el discipulado desde el principio, pues partimos del principio de la »FORMACIÓN,» ya que estamos partiendo de una vida nueva en Cristo, con una relación personal, proyectada a nuevos creyentes, formando con ellos la iglesia, y no como otros grupos que comenzaron desde dentro, con una iglesia establecida, hacia fuera, tomando a hermanos que estuvieron sueltos, sin paternidad espiritual, lo que hace el trabajo de discipulado difícil. No es lo mismo educar que reeducar, ni construir que reconstruir.

Nuestra ventaja está en que no tenemos que cambiar, destruir, contender, ni enderezar nada, sino formar nuevas vidas, bien ubicadas, con una mentalidad CRISTOCÉNTRICA, sin prejuicios sectarios, unidos en amor, dispuestos a una entrada total bajo el Señorío, conscientes del papel actual de la iglesia en la restauración de todas las cosas en Cristo Jesús. (Efesios. 1:9-10)

El discipulado nuestro lo iniciaremos partiendo de un punto fijo; forjar vidas nuevas, ya que no es conveniente echar vino nuevo en odres viejos. Nuestro vino nuevo será echado en odres nuevos, o conceptos nuevos, pero que son tan viejos como la misma Biblia.

Una vez que las realidades del Señorío, el amor, la unidad, el discipulado, la sujeción, la multiplicación, etc., sean una realidad vivida en nosotros, la proyectaremos a las iglesias establecidas, llevándoles, no una teoría de aviva-miento, sino una realidad del crecimiento en el Espíritu, y todos entenderán que es posible vivir en la forma que vivió la iglesia primitiva.

Cabe ahora enfocar que nuestras vidas tendrán que enfrentarse a una renovación de entendimiento y conceptos tremendos, antes de ver el crecimiento que está reflejado en el libro de los Hechos. Para ello tendremos que vivir una serie de enseñanzas básicas, para asimilar a fondo la vida de comunidad en el principio del discipulado. Al iniciar un discipulado, el discípulo debe tener bien claro algunos conceptos y enseñanzas, como son:

  1. EL SEÑORÍO DE CRISTO.
  2. EL AMOR ÁGAPE.
  3. LA UNIDAD DEL CUERPO.
  4. LA SUJECIÓN DEL MIEMBRO.
  5. LA COMUNIDAD DE DISCÍPULOS.
  6. LA MULTIPLICACIÓN DEL DISCIPULADO.
  7. LA NECESIDAD DEL MINISTERIO.
  8. LA IGLESIA LOCAL.
  9. LOS DONES DEL ESPÍRITU, operando en el cuerpoy, en fin, otros tantos conceptos que irán surgiendo según vayamos creciendo.

CONCLUSIÓN

Ahora tendremos que partir de nuestra inmediata necesidad, pero no con apuros, ni por competencia.

Recordemos que cuando una vida nace, no podemos adelantar su proceso de crecimiento intelectual ni de conciencia, aunque hagamos crecer su cuerpo y tamaño por medios vitamínicos. Los dientes, las primeras palabras y el caminar en un niño, es algo que se produce a su debido tiempo. Lo mismo ocurrirá en la vida de los discípulos.

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en LIBROS DE MARIO FUMERO, Mario Fumero, Ministerio. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.