LA ORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

Del libro de Mario E. Fumero “EL ORAR” VERDADES O DESVIRTUACIONES

Hemos dicho que orar es hablar con Dios. Es compartir de forma natural e intima nuestras inquietudes, necesidades o problemas, como también expresarle nuestra gratitud, respeto y admiración.  Sin embargo, deseo hacer un recorrido por el A.T. para determinar esta relación íntima con Dios partiendo de los patrones existentes, y poder así determinar la forma, profundidad y sentido de la oración en la vida cristiana.

En el A.T. no aparece el término orar hasta después de Génesis 4:26, en donde encontramos la primera referencia a este hecho cuando dice: “Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová”. Esto no quiere decir que anteriormente los seres humanos no obtuviesen comunicación con su creador, lo cual era un hecho desde el momento en que Abel ofreció sacrificio a Jehová (Gén 4:4), lo que se establece una comunión entre el creado, con su creador.

No debemos perder de vista que, aunque la expresión orar no existía, la acción de la relación con Dios estaba presente a lo largo de todo el libro de Génesis, desde la caída, hasta el surgimiento de Moisés en Egipto, el cual fue el escritor de este libro y en el mismo usa el término “invocar” para hacer referencia a la relación con Dios.  Es por ello que las escrituras afirman que: “Camino Enoc con Dios” (Gén 5:22) revelando con ellos una íntima relación entre éste con su Señor. De igual forma se afirma lo mismo de Noé (Gén 6:9) el cual; “era un varón justo, era perfecto en su generación; con Dios camino Noé”. Estas expresiones revelan una íntima comunicación y relación entre el hombre y su Dios, aunque no aparezca el término oración, pues, al fin y al cabo, la oración puede ser tan solo una formula, y no una actitud de relación, como debe de ser.

También se define en el A.T. otras palabras que tiene que ver con oración, como por ejemplo los términos; suplicar, clamar, interceder, alabar, invocar, confesar, exaltar etc. Todas estas palabras, que están contenida en un dialogo con Dios, forman parte de la oración, ya que ellas expresan la acción de comunicación entre el hombre con su Señor. En el A.T. la relación del creado con su creador era tan natural, que es difícil definir la oración como un esquema litúrgico o de conducta, excepto cuando aparece el establecimiento del Tabernáculo y el sacerdocio levítico.

Además de los términos mencionados, hay otras expresiones que se entrelazan con el dialogo con Dios (oración) y que no debemos ignorar, como, por ejemplo:

COMUNIÓN: Que establece una relación íntima con alguien, alcanzando una identidad en el sentir y en el vivir. Se define como “relación dentro de la cual dos partes tienen alguna cosa en común, asociación”[1], así que dentro de la comunión se conjugan varios elementos de relación.

ADORACIÓN: La forma en que nos presentamos delante de Dios, mostrando con nuestra actitud amor, devoción, respeto y rendición[2].

ALABANZA: Una expresión de reconocimiento que envuelve exclamación, elogio, admiración hacia alguien en particular.

ABRAHAM; EJEMPLOS DE RELACIÓN CON DIOS

Un ejemplo de esta relación franca y profunda entre Dios y el hombre la encontramos en el “padre de la fe y las naciones”; Abraham. Vemos como a través del dialogo entre ambos (El Señor y el siervo) le lleva de Ur de los Caldeos a la tierra prometida (Génesis 12-1-3)[3]. Entre los modelos de oración del A.T. encontramos aquella intercesión maravillosa de Abraham, cuando en su dialogo con Dios, le “regatea” a éste para que, al enviar su juicio sobre Sodoma, proteja y saque sin problema a su sobrino Lot, junto a su familia, de la ciudad que va a destruir, y a través de esta acción mueve a los ángeles de Jehová a sacar sano y salvo a su familia del juicio de Sodoma (Gén 18:16-33). Aquí vemos un modelo de oración que actualmente definimos como “Oración Intercesora”. Podemos afirmar que con Abraham nace lo que algunos llaman el “ministerio de la intercesión”.

Es curiosa la forma en que aparece la relación de Abraham con Dios, pues revela una amistad y una comunicación continua. Tomemos un ejemplo; Génesis 17, y notemos el verso 15: “Dijo también Dios a Abraham” y después en el 18 dice; “Y dijo Abraham a Dios…”, y después encontramos en el 19; “respondió Dios” hasta que llegamos al verso 22; “Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham”. Estos textos muestran una delación multidireccional, y así debe ser nuestra relación con Dios, debemos hablarle, y esperar que también él nos hable[4].

JACOB, Y EL PODER DE LA PERSISTENIA

En Jacob encontramos la misma relación de dialogo con Dios, pero en este caso vemos a un hombre obstinado por obtener una bendición que legalmente no le pertenecía. Su oración apelaba a hechos pasados que forjaran su realidad presente. Cuando Jacob oraba, comenzaba haciendo alusión a sus antepasados, principal-mente en lo que tenia que ver en su relación con Dios, y decía: “Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela… (Gén 32:9)”. Este elemento, de evocar hechos y realidades pasadas, se convierte en una formula común dentro de la oración y expresión del pueblo judío. En varias ocasiones esta relación le llevo a confrontarse e incluso a pelearse con Dios para hacerse acreedor de la bendición, la cual con engaño obtuvo de su hermano Esaú (Gén cap. 32-33). Jacob alcanzo una de las experiencias más tremenda, al luchar con Dios, y obtener de él la bendición que le convirtió en el padre del pueblo Hebreo (Gén 32:27-30).

EL HOMBRE QUE FRENO A DIOS

El dialogo, sin estructura ni forma religiosa, es la tónica del Pentateuco[5]. Moisés hablaba con Dios de una manera natural y constante a partir de la experiencia de la zarza ardiente que no se consumía, y llego a ser el personaje que le hizo cambiar a Dios de opinión en varias ocasiones a través de la oración intercesora.

Cuando Dios le dice a Moisés “YO SOY EL QUE SOY” (Éxo 3:14), y éste descubre un Dios sobre todo los dioses (pues Moisés conocía los dioses de Egipto) se inicia una relación profunda entre ambos, aunque éste le indica a Dios su falta de elocuencia al  hablar, pues según algunos opinan tartamudeaba o era corto de palabras,  cosa que a Dios no le importa, pues no es por la mucha palabrería que se es profundo (Éxo 4:10), pues la relación de Dios con sus criaturas no depende de la elocuencia o capacidad, sino de su sinceridad y entrega. Cada vez que Moisés confrontaba problemas con el pueblo hebreo en el desierto, acudía a su Dios a través del “clamor”, que significa petición de auxilio en momentos difíciles (Éxodo 15: 24-25).

Después de Abraham, fue Moisés uno de los personajes que más uso la “oración de intercesión” para obtener el favor de Dios frente a la rebeldía e incredulidad de su pueblo (Éxo 33:12-18), hallando gracia por su persistencia, y sobre todo, supo buscar argumento para demandarle a Dios misericordia en momento en que su ira iba a causar juicio sobre el pueblo Hebreo (Núm. 14:13-19). En sus necesidades también clamaba, buscando el auxilio (Núm 11:11-15), y cuando la furia del Altísimo se desataba, buscaba por todos los medios apaciguar su enojo, por lo que fue un modelo ejemplar de intercesión (Núm 16:41-50) y alcanzo una paciencia que según parece supero a Dios al evitar que este destruyera a su pueblo por la rebelión.

No podemos negar que Moisés aprendió tan bien la lección de la paciencia en el desierto, cuidando las ovejas, y llego a tener más paciencia en los momentos difíciles que el mismo Dios. Además fue el único personaje de la Biblia que hablaba con Dios “cara a cara” (Éxo 33:9,11) y discutía con al Todopoderoso[6]. Esto evidencia la intimidad en comunión y oración que alcanzo Moisés, pues incluso el mismo Dios dijo de él: “No así mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová,” (Núm 12:7-8).

LA ORACIÓN EN LOS HOMBRES DE DIOS DEL A.T.

Si analizamos la conducta de los siervos de Dios a lo largo del A.T. descubriremos que, bajo muchas formas y circunstancias, acudieron a Jehová en oración. Veamos algunas causas y motivos[7]:

GEDEON: Fue delante de Dios para pedirle que le confirmara si le iba a usar para salvar a Israel por medio de su mano frente a las amenazas de su enemigo. Aquí aparece una oración pidiendo confirmación de un sentir, visión o llamado (Jueces 6:36-40).

ANA: Anhelaba un hijo, por lo que vino delante de Dios para pedirle que le concediese ese hijo, el cual dedicaría al servicio de él mismo (1 Samuel 1:27).

SAMUEL: Acudió al ministerio de la intercesión, orando por su pueblo cuando este estaba en peligro de sus enemigos, para obtener de Dios la protección (1 Samuel 7:9-10).

DAVID: Es uno de los personajes más prolifero en la expresión la adoración. Confecciono muchos Salmos, la mayoría fueron el producto de su propia vida de oración. Hecha mano de la oración como fórmula de confesión, para evitar el juicio de Dios sobre su vida, causa directa del pecado. Cuando cometió el acto de enviar a Urías a una muerte segura, para quedarse con su mujer Betsabé, ( 2 Sam 11:3-27) David cometió un serio pecado, por lo cual el juicio de Dios vino por boca de Natán (2 Sam 12) y David fue azotado fuertemente. Fue entonces que éste ayuna y ora para ver si su hijo vivía, y obtener misericordia del Señor (2 Sam 12:16). Sin embargo, en este caso se cumplió el juicio divino, y perdió a su hijo. David entonces compone unos Salmos (equivalente a una oración) que son de confesión y la humillación, (Salmo 32 y 51) y aparece una oración de humillación, modelo a imitar para todos aquellos que son confrontados con su pecado. Quizás pese a los errores de David en su vida moral, lo que no se esconde en la Palabra, poseía una cualidad importantísima a la hora de entrar en una relación franca y profunda con Dios, y es el ser sincero, y reconocer sus faltas y pecados (Salmo 38:18, Prov 28:13) para lograr la misericordia del Altísimo.

SALOMÓN: Este mantuvo su relación íntima con el Dios de su padre, y apelo a este argumento a la hora de entablar el dialogo con él y le dijo: “Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad” (1 Rey 3:6). Noten la expresión “En verdad”, lo que indica que, pese a los errores cometido por David, este jamas encubrió su pecado, sino que fue sincero con Dios, y Salomón reconoció este elemento en la relación con Dios. Cuando tuvo la oportunidad de pedir algo, no dudo en demandarle a Dios “sabiduría” para gobernar a su pueblo.  Dios escucho a Salomón, y le bendijo, dándole mucho más de lo que este había pedido (1 Ry 9:3).

ELÍAS: Este fue el hombre que llevo la oración a la acción del poder de Dios. Su estilo peculiar llevaba a confrontar el poder de Jehová, frente a la falsedad de los ídolos, y revelo por el poder de la oración, la manifestación del Todopoderoso (1 Ry 18:37) en milagros y señales.

NEHEMÍAS: Otro de los intercesores del A.T. el cual se une a Abraham y Moisés para formar el trío de los intercesores del A.T. En el capítulo 1 nos muestra toda una compasión que le mueve a la oración en los momentos difíciles. Nehemías obtiene información de la condición terrible que vive su pueblo en cautiverio (verso 2) y su espíritu se siente compungido, por lo que hace duelo, ayuna y ora (ver. 4)  y a partir de ahí se inicia un dialogo con Dios en el cual Nehemías toma la carga del pueblo y la hace suya (7) para interceder por esa situación pidiéndole a Dios la oportunidad de ser un instrumento que ayude a resolver esa situación (11). Dios responde, y aquí vemos una oración acompañada de acción, pues Nehemías partió a Jerusalén a edificar los muros y a resolver la afrenta en la cual había caído su pueblo.

EZEQUÍAS:  Supo acudir a Dios en los momentos difíciles, para obtener de éste la solución a los conflictos que tanto el como el pueblo confrontaron (2 Reyes 19:19).

DANIEL: Hombre intrépido y de oración. Había hecho de ésta un estilo de vida, a tal grado que no tuvo temor de manifestar su vida de oración públicamente cuando tal acción había sido prohibida bajo pena de muerte (Daniel 6:9-10). El indicativo de que oraba “tres veces al día” refleja una disciplina. La acción de hacerlo públicamente bajo la prohibición de Darío revela su confianza en la Soberanía de Dios[8]. Es triste ver como en nuestro tiempo, los cristianos se avergüenzan de orar públicamente en momentos de crítica o juicio. Aunque los musulmanes no tienen la verdad revelada que nosotros poseemos, a la ora de Orar según sus normas, no les importa hacerlo donde sea, si llegado el momento lo tienen que hacer. Daniel hizo de la vida de oración todo un estilo de conducta; intercedía y buscaba en la oración la respuesta de Dios a las necesidades de su tiempo y de su entorno[9].

Pudiéramos seguir citando el papel importante que la oración tuvo para los reyes, profetas y sacerdotes del A.T. como Job, Josafat (2 Cr 18:31), Esdras (Esdras 8:23) Isaías (Cap 6) Jeremías (Lamentaciones) y una larga lista de hombres, pero con lo considerado hasta aquí podemos afirmar que la oración y la relación personal con Dios en el A.T., era norma común en todos los siervos que fueron usados para llevar a cabo el plan Divino.

 

[1] – “Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado” Vila-Escuain, Editorial Clie,1985, página 175.

[2] – “The Spirit Helps Un Pray”  Robert L. Brandt and Zenas J. Biket. Logion Press; Springfield, Ms. 1993.

[3] – “El pueblo de la Promesa” S. G. De Graaf, Vol -I- Subcomisión de literatura Cristiana, Gran Rapid, Mi.1981.

[4] – “Explorando el Antiguo Testamento” W. t. Purkiser. Casa Nazarena de Publicaciones, Kansas City,Ms 1984.

[5]– “Instituciones del Antiguo Testamento” Biblioteca Herder, Barcelona, 1985.

[6] -”Cara a Cara”  Jessie Pen-Lewis. Editorial Clie, Barcelona. 1986.

[7] -“Reseña Critica de una Introducción al A.t.” Dr. Cleason L. Archer (hijo). Moody Bible Institute, Chicago,1974.

[8] – “Clave de las visiones y profecías del libro de Daniel” A.c.  Goebelein. Editorial CLIE, Barcelona, 1986.

[9] – “Comentario Bibllico -Daniel-” B.H. Carroll, Editorial Clie, Barcelona. 1987.

 

 

 

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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2 respuestas a LA ORACIÓN EN EL ANTIGUO TESTAMENTO.

  1. Juan Edgardo Arita Leon dijo:

    Deuteronomio 6:4-9 ver Marcos 12:28-29 esa es la oracion mas importante de la Biblia

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