SERIE SOBRE LOS CAMINOS DEL AMOR

Mario E. Fumero

A partir de mañana iniciaremos una serie d un libro que escribí en los albores del 1974, cuando comencé mi ministerio en Honduras con Discipulado. Este libro nació frente a una realidad que hoy es mucho mas palpable. Quiero relatarle el porque lo escribí, y las experiencias previas al mismo. Cada día por 7 dias publicaremos un capitulo. Hoy lo inicio con la introducción.

INTRODUCCIÓN

En el año 1974, viajé con la familia a  Noruega para estar un tiempo de descanso, y desde allí decidí, con una mochila a cuesta, emprender un viaje por Europa en tren y visitar diferentes ciudades e iglesias a lo ancho y largo de este continente. Primero fui a Alemania, después  pase a Austria, Italia, Francia y por último a España. Durante el viaje descubrí algo que me motivó para escribir este estudio, ya que me ocurrieron cosas que impactaron mi vida durante todo el trayecto, pues descubrí que había en las iglesias que visité una tremenda falta de amor, en donde por ser desconocido y raro, pasé desapercibido en la gran mayoría de las congregaciones que visité, ya que iba como un espectador más, no identificándome como cristiano ni como pastor. La frialdad y la indiferencia revelaban que el cristianismo se había convertido en una religión, y no en una expresión viva del amor de Dios en su pueblo.

Pero entre todos los lugares que visite hubo uno en donde más vi la falta de amor, fue en Roma, en donde al visitar una iglesia de mi propio movimiento, me sentí como un extraño en medio de la multitud, y no hubo nadie que se interesara por mí. Al terminar el culto, me coloqué en la puerta de templo para ver si algún hermano me saludaba, me preguntaba quien era, si conocía al Señor, etc., pero todos salieron corriendo, como bomberos que van a apagar un incendio, e incluso me dieron un empujón que me lanzaron de la puerta, al medio de la calle, el hermano me dijo perdón, y siguió corriendo, quizá para coger el autobús. Yo me cuestioné en ese momento ¿cómo era posible que siendo Roma la ciudad donde más se manifestó el amor de los cristianos primitivos, por lo cual legaron incluso hasta el martirio y la muerte, hoy los descendientes de esa fe, vivan afanados, despreocupados de los que les rodean, y sin exteriorizar ese amor a sus semejantes?

Cada experiencia, cada viaje, cada momento vivido, es una oportunidad de Dios para reflexionar, meditar y entresacar el propósito de Dios con nuestra vida. Así que como resultado de se viaje, y de estas experiencias, regresé a Honduras con una mayor claridad de lo que es el amor en la iglesia, y la importancia que este tiene a la hora de compartirlo con los que nos rodean. Así nació esta reflexión y también las pautas que como iglesia adoptamos al comenzar la obra en Honduras, lo cual dejó frutos impactantes alrededor del pueblo que formaba nuestra comunidad.

Hemos entendido que el amor no es una expresión, un rótulo, una apariencia o una sonrisa hipócrita. El amor es compromiso, entrega mutua, interés del uno por el otro, servicio, sacrificio y sobretodo, NEGACIÓN. De él depende la salud de la iglesia, nuestro crecimiento espiritual, nuestra armonía en las relaciones dentro de las diferencias, nuestra capacidad de soportar la adversidad y sobrellevar los defectos de nuestros semejantes, el éxito del discipulado y todo el quehacer de la vida. El amor es el don excelente, el fundamento de toda doctrina, la evidencia de nuestra fe, la credencial de nuestro nacimiento espiritual, y la esencia misma del mensaje evangélico.

Cuando falta amor, entonces nace la hipocresía, la vida se vuelve mediocre, la iglesia se vuelve estéril, nuestras vidas pierden brillantez, nuestro mensaje queda hueco, los problemas se vuelven infranqueables, el diálogo se hace conflictivo y las relaciones humanas e vuelven rudas. Entonces nacen los resentimientos, la ira, el enojo, las contiendas, las divisiones, las guerras, las vendettas, etc.

Así que este estudio no es el fruto de un análisis teológico arbitrario, sino el producto de una experiencia viva, tanto a nivel personal como congregacional, pues cuando comenzamos a vivir en nuestra iglesia las dimensiones del amor, aun fuera de nuestras paredes y estructuras, pudimos ver vidas transformadas, hogares restaurados e incluso personas atraídas por la fragancia de aquellos que irradiaban amor en el trabajo, en las escuelas, en las universidades, etc., y la obra creció sin campañas, ni esfuerzos humanos, pues el amor era como un imán, que atraía a los corazones vacíos que buscaban desesperadamente tanto ser amados, como amar.

Quiero recordar en este estudio a dos personas que ya están con el Señor y que supieron revelar en mi vida la realidad tremenda de un amor comprometido con el llamamiento divino: Omega Vega,  misionera que dio su vida para proclamar el  evangelio en Perú, la cual renunció a todo, y penetró a los lugares mas recónditos del país a  donde los hombres no querían ir, para proclamar el evangelio de Jesucristo.    Cuando trabaje con ella, ayudándole en la obra en del año 1970,  descubrí a una persona que irradiaba amor por todos lados. No tenía nada suyo, era feliz haciendo felices a los demás, y en medio de la  adversidad y del dolor, sólo exclamaba continuamente: “Para mí el morir  es vivir, y para mí el vivir es Cristo“. Penetro a las selvas peruanas para proclamar el evangelio, les predico a los indios campas, , recorrió las llanuras y subió a los altos  Andes levantando obreros. Murió de una larga enfermedad, sola, pero con una paz interior maravillosa. Me cuentan los hermanos que le acompañaron hasta el último momento, que jamás perdió la  confianza y la dulzura que le caracterizaba. Fue en busca de su recompensa, pues en la medidas en que ames, así serás amado.

El otro hermanos que impacto mi vida en el trabajo con los drogadictos fue Aland López, un joven que llegó al Proyecto Victoria[1] completamente destruido por las drogas. Lo llevamos al programa de rehabilitación, procedente del departamento de narcóticos de la policía de Honduras. Él aceptó la ayuda sólo para evadir la justicia, pero después tuvo una experiencia profunda con Jesucristo, y su vida fue completamente transformada, recibiendo un amor que sólo Dios lo podía dar. Se dedicó a ayudar a sus compañeros, y siempre estaba dispuesto a asumir cualquier responsabilidad, por más dura que ésta fuese. Una vez, íbamos a  establecer una granja avícola en el programa y él se ofreció para prepararse y fundarla. Al cabo de los años sintió una carga tremenda por los niños abandonados debajo de los puentes, que olían pegamento, y dejó su liderato en el programa de rehabilitación, para irse a trabajar con  éstos, recogiéndolos y llevándolos a su hogar. Un día salió de excursión  al Proyecto Victoria con los niños que recogió de las calles para que conocieran el lugar donde se convirtió. Una vez en el proyecto los llevo a una poza, y cuando un niño estaba a punto de ahogarse, el se tiro para salvarlo, no pudiendo salir, ahogándose. En esa finca se convirtió, se bautizo, se caso y también murió por salvar a otros. Este joven era todo amor desde el día que recibió a Cristo. Le ame como a un hijo y para mi ha sido una inspiración a la hora de ayudar a otros toxicómanos, pues entendí que no es en baldé todo lo que hacemos, si tan solo encontramos un  fruto del trabajo, valió la pena el sacrificio.

Espero que los que lean este estudio puedan entender que poseemos en el amor el arma más poderosa para cambiar las circunstancias, los odios, las intolerancias y el corazón más endurecido. Debemos saber que sin amor, no somos nada, pues él es la vida y la esencia de todo el quehacer cristiano.

 

Mario E. Fumero

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    [1]- El Proyecto Victoria es una granja de rehabilitación para toxicómanos fundado en el año 1977 por Mario Fumero en Honduras, esta situado en la aldea de Cofradía, F.M.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a SERIE SOBRE LOS CAMINOS DEL AMOR

  1. Salmeron dijo:

    Gracias, hermano Fumero.

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