EL FALSO TESTIMONIO

Mario E. Fumero

Son también condenadas las verdades a medias. (Mat 5:33-37).

En los mandamientos de la ley de Dios existe uno que para mí representa una proclama vital para la salud espiritual, emocional, y social de las personas y la sociedad, es él hecho de expresar o levantar falso testimonio contra el prójimo. Así lo dice Éxodo 20:16 “No hablaras contra tu prójimo falso testimonio“. Este término encierra muchos matices, porque cuando se falsea un testimonio, se está acudiendo a diversas variantes de pecados, los cuales son los frutos de esta conducta inmoral.

Por regla general, se entienden por “falso testimonio” la calumnia, el perjurio, el falsear una verdad, para esconder un delito, el ser un testigo falso, el hacer señalamientos por suposiciones incorrectas a personas honestas que quizás proceden de un chisme, o simplemente, de una actitud de maldad, ejecutada con alevosía y soborno. El término alevosía indica que la calumnia o el falso testimonio levantado, se preparó de antemano, y se trató de justificar, fabricando trampas o argumentos humanos.

Si algo me indigna como siervo de Dios, es el hecho de ver que muchos que predica el evangelio, expresan falso testimonio y mentiras, para obtener beneficios propios, afirmando cosas que no son ciertas, pero que les beneficia materialmente. Pero  entrémonos dentro de lo que es el falso testimonio en el sentido amplio de la Palabra.

Cuando alguien dice algo que no es cierto sobre una persona, además de falsear la verdad, está mintiendo, y toda mentira es pecado, porque Satanás es el padre de la mentira (Juan 8:44).En nuestro mundo se ha hecho común la practica del descrédito a los demás, con el fin de obtener prestigio o beneficios propios, principalmente en el mundo de la política. Muchas veces justificamos actitudes incorrectas acudiendo a la mentiras, la cual se convierten en la mampara para el engaño, y forma parte de la cultura de la corrupción. No me cabe  duda que entre la mentira y el engaño hay una gran relación, y las mismas se llevan muy bien, porque una forma parte de la otra. La falta de verdad nos lleva al error. Con la mentira tratamos de disimular la verdad, y obtener aquellos que queremos, aunque para ello tengamos que desprestigiar o desacreditar a un hermano. Cuando se afirma algo que no es cierto, se está acudiendo al engaño, y cuando hay engaño, indudablemente aparece la mentira, la cual da lugar al falso testimonio.

Uno de los más grandes pecados que registra la Biblia, y el cual trae condenación y juicio inmediato junto con la murmuración, es el falso testimonio, el cual es mentira y genera engaño. En la Biblia se nos relata la historia de cómo Ananías y Safira mintieron delante de Dios, al prometer algo que después no cumplieron, y dice la Biblia que como juicio de su engaño, murieron (Hechos 5:1-5). En el Antiguo Testamento se castigaba al que levantaba un falso testimonio, (Deuteronomio 19:16:21) con el castigo que se le aplicaría a la persona a la cual estaba calumniando, aplicándose así la ley de Talión. Si esto se hiciera eso nuestros tiempos, muchos políticos y líderes religioso ya estarían muertos.

Atentar contra el testimonio y la dignidad de una persona, y no cumplir las promesas hechas, siendo infiel a los compromisos contraídos, y las verdades proclamada, nos coloca en el plano de “engañadores” y caemos en el error de dar  “falso testimonio” faltando a la verdad, y convirtiéndonos en mentirosos. Esto me duele, máxime cuando veo a líderes que descaradamente actúan de forma inmoral.

Dios traerá a juicio toda mentira, y los que participen en ella, a sabiendas que están atentando contra la dignidad e integridad de una persona seran reos de culpa, máxime si éste es un siervo de Dios, porque tarde o temprano el Señor les pasara factura. Como ministro del evangelio he visto y vivido estos hechos en mi movimiento y trabajo, y frente a la injusticia y mentira, solo me resta decir y aceptar que “nada hay oculto, que no salga a la luz” como afirmó el Divino Maestro en Marcos 4:22.

La ley de los hombre (Ley Civil) establece el falso testimonio como perjurio o difamación, y están registrados en los códigos penales como un delito que trae consecuencias judiciales. En la ética cristiana este delito, que es pecado, también debe ser castigado con disciplina y señalamiento a los que de forma contraería al amor cristianos, actúan inmoralmente, para su propio beneficio, pero como no funciona el código de ética cristiana, y se manosea la Palabra de Dios para justificar poca vergüenzas, solo queda la esperanza de que el Espíritu Santo intervenga, y aplique el juicio de Dios establecido en la Palabra (Hebreos 11:27), porque; “horrenda cosa es caer en manos de un Dios vivo” (Hebreos 10:31) .

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

 

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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